Admite Carstens rezago en pagos electrónicos

miércoles, 26 de marzo de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, reconoció el rezago que existe en los pagos electrónicos, y admitió que eso limita la actividad comercial de los pequeños comercios y de los usuarios de tarjetas de crédito y débito, principalmente. “Entre las causas de este rezago en los sistemas de pago electrónicos están las restricciones contractuales a la participación en servicios, tanto de emisión de tarjetas como de recepción de pagos, y la integración vertical en el mercado por parte de los grandes bancos”, puntualizó Carstens durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados. Lo anterior, apuntó, genera altos costos de operación que inhiben las transacciones de montos bajos, así como precios diferenciados en función de características particulares de los participantes, y pocos incentivos para generar y adoptar innovación, como el uso de la banca móvil. De acuerdo con el exsecretario de Hacienda, la problemática “se ha vuelto una barrera de entrada importante que también se está combatiendo, y esto redunda en altos costos de operación, que inhiben los costos más bajos. Estos altos costos inhiben a los micronegocios en la recepción de pagos a través de tarjetas y eso también limita su mercado”, añadió. Luego precisó que el número de tarjetas por habitante en México es de solamente un plástico, lo que significa un rezago de 52% respecto de la media internacional, que es de 1.6 tarjetas. No sólo eso, el país tiene únicamente cinco mil 346 terminales de puntos de venta (TPV),  cuando el promedio a nivel mundial es de 15 mil 188, es decir, existe una brecha de 184%. Y eso  no es todo. Al año –dijo– el rezago por habitante en el pago con tarjetas es de 317% respecto de la media, y el valor de las transacciones con el plástico como proporción del consumo privado en México es de 9%, mientras que a nivel internacional asciende a 35%. El gobernador de Banxico explicó a los diputados que con las nuevas reglas se pretende impedir el establecimiento de barreras, evitar distorsiones de precios y la falta de transparencia en cobros, además de facilitar la innovación y fortalecer la seguridad y el manejo de riesgos de las cámaras de compensación. Con estas reglas se busca reducir los costos y mejorar los servicios para el usuario final y sobre todo dar garantías y seguridad. De esa manera, agregó, la reforma financiera –que calificó “de gran calado”– realmente impulsará el crecimiento y hará más eficientes los pagos en México. “La propia reforma financiera establece que la Comisión Federal de Competencia Económica hará un diagnóstico del sistema financiero, en cuyo caso podrá emitir recomendaciones y actuar con los poderes que tiene”, concluyó.  

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