Banxico reduce pronóstico de crecimiento a rango de 2.3 a 3.3%

miércoles, 21 de mayo de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Pese a que la economía sólo está atorada en “un bache temporal”, el Banco de México (Banxico) recortó su previsión de crecimiento para 2014 a un intervalo de 2.3 a 3.3%, desde un rango establecido entre 3 a 4%. Al presentar el Informe Trimestral de Inflación, la institución gobernada por Agustín Carstens señaló que al inicio del primer trimestre del año persistió la debilidad que la actividad económica en México registró a finales de 2013, “lo que apunta a un crecimiento promedio menor al esperado hace algunos meses”. El banco central recortó su pronóstico aun más que el de los especialistas, quienes en el peor de los casos, los del Grupo Financiero Banorte, redujeron la previsión hasta 2.7%. En tanto, la Secretaría de Hacienda (SHCP) encabezada por Luis Videgaray esperará hasta este viernes 23 para ajustar su pronóstico, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revele  los datos del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año. Para Carstens, “la desaceleración durante el primer trimestre es un bache temporal que en gran parte refleja el poco crecimiento de Estados Unidos; hay perspectivas de que se recupere y ese dinamismo se mantenga hacia delante”. De hecho, señaló que “la parte importante de la desaceleración ya se dio y lo que nos queda es esperar un crecimiento más vigoroso”. Carstens reconoció que el empleo continúa débil al grado de que también recortó su previsión en la creación de puestos de trabajo. “En particular, se anticipa un aumento de entre 570 y 670 mil trabajadores en 2014 en comparación con la expectativa de un incremento de entre 620 y 720 mil en el informe anterior”. Por lo pronto, existen algunos riesgos en el escenario económico que podrían afectar el crecimiento en el resto del año y en el que sigue. Banxico destacó dos: El primero es que la confianza del consumidor y la del productor no mejoren lo suficientemente rápido y, como consecuencia, el gasto del sector privado no se recupere al ritmo previsto en el escenario central. El segundo radica en que el proceso de normalización de la política monetaria en Estados Unidos no sea ordenado. De acuerdo con el banco central, la coyuntura por la que atraviesa la economía mexicana es propicia para hacer una reflexión sobre la importancia de fortalecer las fuentes internas de crecimiento en los siguientes años. Aún más, consideró que para lograr incrementos significativos en su productividad que conduzcan a aumentos persistentes en sus tasas de crecimiento, se requiere un amplio proceso de transformación de la vida nacional que puede tomar un tiempo largo de implementación, “ya que generalmente este proceso a su vez requiere un profundo cambio en las instituciones que rigen la actividad económica”.  

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