Cuestionan regulación de publicidad de comida chatarra

martes, 22 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Los criterios para la regulación de la publicidad de alimentos y bebidas y del distintivo nutricional “no tendrán efecto sobre la salud y podrían ser contraproducentes al ser de 100% a 300% más permisivos que los aplicados en otros países”, aseguraron El Poder del Consumidor (EPC) y la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA). Por ello, exigieron a las autoridades sanitarias que los criterios que el gobierno federal puso en marcha la semana pasada para combatir la obesidad en los niños sean revisados por los institutos de Salud Pública y Nutrición y por la Academia Nacional de Medicina. En conferencia, pidieron que las restricciones en la publicidad de estos productos se amplíen a internet, espacios abiertos e impresos, entre otros. Según el análisis de las organizaciones, la debilidad en la regulación que ordenó la Secretaría de Salud la semana pasada se muestra en tres elementos: Los criterios nutricionales utilizados, la poca cobertura a los medios donde se publicitan estos productos y la falta de regulación a las principales herramientas de engaño y manipulación a los niños. En cuanto a los criterios nutricionales, el PC y la ASA explicaron que la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Salud (SSA) cayeron en contradicción pues dejaron que los criterios de regulación los pusieran las mismas empresas a quienes debían normar, por ejemplo, Coca Cola, Pepsico, Burger King, McDonald’s, Kellog’s,  Unilever y Nestlé, entre otras. “Los criterios son tan laxos que permiten la publicidad de cereales con alto contenido de azúcar, así como la promoción de las cadenas de comida rápida con sus paquetes dirigidos a niños, dulces con alto contenido de azúcar y sal, néctares con altas concentraciones de azúcares añadidos, entre otros”, dijeron los representantes de las organizaciones civiles. Fueron más allá, al comparar los requisitos para la publicidad dirigida a la infancia aprobados por el gobierno mexicano con los establecidos en Inglaterra, Dinamarca y Perú. Se basaron en cinco productos y aseguraron que en los países europeos no se podrían publicitar, mientras que en Perú deberían llevar la leyenda “Alto en azúcar. Evitar su consumo excesivo”. El segundo elemento que debilita la estrategia federal, según El Poder del Consumidor y la Alianza por la Salud Alimenticia, es la “pobre” cobertura en los medios donde se publicitan estos productos. Mientras en Europa la regulación se aplica no sólo a la televisión sino a Internet, medios impresos y escuelas, en nuestro país apenas se estableció para televisión y cine. En cambio, las empresas de alimentos invierten 50% más recursos para publicitarse en internet, teléfonos celulares y redes sociales. Incluso, dijeron que hay falla al no incluir la restricción en los  horarios de las telenovelas, pues son programas que los niños también suelen ver. Y sobre el “engaño y manipulación permitida”, las organizaciones civiles encontraron que la regulación federal no incluyó la prohibición de usos de juguetes, “regalos” y promociones dirigidas a los niños para lograr la venta del producto, como el caso de la “cajita feliz” de McDonald’s. Tampoco prohibió el uso de personajes obtenidos en licencias o de personalidades populares para anunciar el producto. Sello nutrimental, también con errores El Poder del Consumidor y la Alianza por la Salud Alimentaria criticaron que la Secretaría de Salud federal también permitió que las normas para hacer el sello o distintivo nutrimental de los productos alimenticios los desarrollaran las propias empresas y no un grupo de expertos. Agregaron que son contradictorios a los establecidos para el impuesto a las bebidas azucaradas y los alimentos procesados con alto contenido energético. “Como resultado de la incongruencia de estas regulaciones en la política pública de combate a la obesidad y la diabetes, productos que están gravados con estos impuestos cumplen con los criterios para obtener el distintivo nutrimental y, por lo tanto, para publicitarse en los horarios y espacios restringidos para los niños”, aseguraron.

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