Alerta IMCO contra crecimiento de la deuda en entidades del país

martes, 1 de diciembre de 2015 · 22:05
MÉXICO, DF (apro).- La mayoría de las finanzas públicas de las entidades federativas del país continúan hundidas en la opacidad, lo que deriva en la posibilidad de disparar la deuda subnacional, alertó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Al presentar el Índice de Información Presupuestal Estatal (IIPE) 2015, que mide la calidad de la información presupuestal de las entidades federativas, verifica el cumplimiento de las obligaciones de contabilidad gubernamental, tiene como propósito eliminar condiciones de opacidad y fomenta una serie de buenas prácticas contables, el IMCO señaló: De 2008 a 2013 el cumplimiento promedio de las entidades se mantuvo en niveles cercanos a 50%. A partir de 2014 este nivel se elevó a 65%, y finalmente en la reciente edición del IIEP se alcanzó un cumplimiento promedio de 76%, siendo el más alto en los ocho años de este ejercicio elaborado por el organismo dirigido por Juan Pardinas. El estudio elaborado por el IMCO arrojó que Quintana Roo es el estado con más bajo cumplimiento (50%). Le siguen Michoacán (52%), Zacatecas y Distrito Federal (56% cada uno), así como Guerrero (60%). De estas cinco entidades, la información presupuestal con la que menos se cumple se refiere a los recursos otorgados para plazas y sueldos de funcionarios, la situación de la deuda pública y sus condiciones de contratación, así como gastos en comunicación social y programas. En contraste, Coahuila, Jalisco y Puebla presentan un 100% de cumplimiento, mientras que Chiapas obtuvo 97% y Guanajuato 95%. Esos estados obtuvieron las mejores calificaciones debido a que presentan de forma oficial información que permite conocer cuestiones básicas sobre los recursos que se le asignarán a cada una de sus dependencias, los tabuladores y sueldos de sus funcionarios y la situación de su deuda pública. El IIPE evalúa 100 criterios agrupados en 10 secciones como el acceso a las leyes de ingresos (LI) y presupuestos de egresos (PE), aspectos generales de contenido y estructura de dichas leyes, el uso de clasificaciones emitidas por el Consejo Nacional de Armonización Contable (Conac), el desglose de recursos destinados a las dependencias y oficinas de gobierno. También toma en cuenta la información sobre recursos que las entidades federativas transfieren a los municipios/delegaciones, el desglose de información presupuestal destinada plazas y sueldos de funcionarios públicos, la información sobre las condiciones de contratación de la deuda pública y los recursos transferidos de la federación a las entidades federativas. Asimismo, considera el presupuesto destinado a fideicomisos, subsidios y programas de las entidades federativas, y el tipo de reglas utilizadas por los gobiernos para realizar ajustes o reasignaciones del dinero público Sin embargo, en el análisis se presentan peculiaridades negativas, como el hecho que el Distrito Federal no publica clasificadores Conac, y pospone su publicación; en Yucatán, la deuda pública no presenta tasas de interés; o el caso de Tamaulipas, donde las participaciones y aportaciones se reportan como egresos por dependencia. En contraste, el organismo detectó buenas prácticas, como el caso del Distrito Federal, donde se desglosan los montos destinados al presupuesto participativo por delegación, aunque no se verifica la entrega de éste; en Morelos se incluye el desglose de la calificación crediticia de su deuda pública, o en el caso de Chiapas que desglosa los fideicomisos públicos del estado. Mejoría… en la forma Si bien el IIEP mostró mejoría en cuanto a la presentación de la información financiera de los estados, la forma en cómo ingresan los recursos y se ejerce el gasto deja mucho que desear. Así, de cada 100 pesos ingresados en las entidades federativas (excepto el Distrito Federal, que recauda el predial), sólo 8.6 pesos corresponden a recursos propios en promedio y 80 pesos los otorga la Federación; 9.4 pesos corresponden a ingresos extraordinarios y 1.1 pesos son de disponibilidad inicial. De hecho en México, a pesar de que los estados y municipios generan 16% de sus ingresos totales, ejercen casi 44% de los egresos. En otras palabras, gastan más que los recursos que generan. Por si fuera poco, la mayor parte del gasto se va a la burocracia, es decir, a la manutención de servicios personales, materiales y suministros, servicios generales y transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas. Por ejemplo, en Tamaulipas 79% de sus recursos los destina a gastos de operación, mientras que en todos los estados más de 50% del gasto se destina a la burocracia, aunque el IMCO destacó que en el caso de Zacatecas el gasto en servicios personales se elevó 219% de 2006 al 2013, mientras que en Durango se disparó 230%. Y ni hablar de la deuda estatal que asciende a 456 mil 68 millones de pesos a junio del 2015, lo que equivale a 13 veces el presupuesto total de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Los estados con mayor deuda son Distrito Federal, Nuevo León, Chihuahua, Veracruz, Coahuila, Estado de México, Quintana Roo, Chiapas, Sonora y Michoacán. Estas 10 entidades concentran 75% de la deuda subnacional total. El problema es que 84% de la deuda se garantiza con las participaciones, sólo 13.9% con ingresos propios, y 1.4% con las aportaciones… y, lo peor, la mayor parte de las obligaciones de los estados se adquiere con la banca comercial, caracterizada por la imposición de altas tasas de interés, y sólo una pequeña fracción es adquirida a través de la banca de desarrollo y otra por medio de emisiones bursátiles. De acuerdo al IMCO, las finanzas públicas estatales presentan desafíos como la alta dependencia hacia las transferencias de recursos federales, en un contexto donde el precio del petróleo se ha desplomado, lo que implica menores transferencias de la Federación a los estados, así como también la baja generación de ingresos propios y creciente deuda pública.

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