Alerta Canacero sobre riesgos de Ley de Transición Energética

lunes, 7 de diciembre de 2015
MÉXICO, DF (apro).- La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) advirtió que la Ley de Transición Energética podría tener un impacto negativo en la competitividad del país. En un desplegado publicado en algunos diarios de circulación nacional, la Canacero aseguró que una política que obligue México a consumir energías renovables, con las que además aún no se cuenta, y no ponga límite superior al valor de los Certificados Limpios, puede tener costos directos muy altos que pagarán no sólo la industria sino todos los mexicanos. También alertó que la nueva ley, avalada el martes pasado en lo general aunque con algunas modificaciones por el Senado y que deberá ser discutida nuevamente esta semana por la Cámara de Diputados, únicamente beneficiará a los generadores de energías limpias, dándoles retornos de inversión muy por arriba de lo requerido para incentivar estas inversiones y afectando al resto de la industria y consumidores. La Canacero refirió que la industria siderúrgica mexicana genera 27% menos emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por tonelada de acero producido que el promedio mundial, según la Organización Mundial del Acero (WSA), para lo cual se han invertido más de 5 mil millones de dólares en mejoramiento de procesos y disminución de emisiones en la última década. Luego señaló que el cambio climático no es una problemática específica de México, sino un tema de carácter global que debe afrontarse por todos los países de forma congruente a su nivel de desarrollo y contribución en las emisiones globales. Además destacó que México sólo emite 1% de las emisiones a nivel mundial y se está comprometiendo a utilizar 35% de energías renovables, mientras que los países que realmente contaminan no están asumiendo compromisos similares. “Nuestra industria está de acuerdo en pagar un sobrecosto, pero no en apoyar un mecanismo que no garantiza límites al encarecimiento de las tarifas eléctricas y que puede, bajo ciertos escenarios, generar costos fuera de toda proporción y una fuerte incertidumbre de sus efectos sobre los costos futuros de electricidad, lo cual limitaría las nuevas inversiones y creación de empleos en nuestro país”. Enseguida, criticó a las organizaciones que han apoyado la implementación de la nueva ley las cuales, argumentó, actúan por ignorancia o complicidad. “Es una lástima ver que diversas organizaciones, entre ellas Greenpeace, por ignorancia o complicidad, se presten a defender el negocio de unos cuantos generadores sin decir la verdad del sobrecosto que tendremos que asumir todos los mexicanos; lo que verdaderamente deberían impulsar es que los países que realmente contaminan sean los primeros en disminuir sus emisiones”. Por último, advirtió que afectar la competitividad del sector productivo de México genera el riego de incentivar la importación desde países que aportan más emisiones al ambiente y que no asumen compromisos como México, “es decir, limitaremos el desarrollo de nuestro país para que otros países crezcan, subsidiaremos sus emisiones y globalmente emitiremos más  

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