Piden al IFT privilegiar pluralidad y diversidad en licitación de frecuencias

miércoles, 27 de julio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La licitación de 257 frecuencias de radio comerciales que realizará el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) debe privilegiar la pluralidad y la diversidad de puntos de vista, sobre todo en un país que se caracteriza por su pluriculturalismo, pero también por sus desigualdades sociales. Así lo señalan en un comunicado conjunto la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) y Artículo 19, al destacar que actualmente 74.95% de las frecuencias del país operan bajo un esquema comercial que fomenta la homogeneidad informativa y de contenidos. El modelo de licitación actual, apuntan, no fomenta la producción independiente ni la entrada de nuevos radiodifusores al mercado, con lo que el regulador reduce la pluralidad de medios e incrementa la concentración de frecuencias en pocas manos. En su comunicado, ambas organizaciones detallan que el proceso de licitación de 257 frecuencias de radio comerciales (191 de FM y 66 de AM) en 27 entidades del país, por un periodo de 20 años cada una, se enmarca dentro del mandato constitucional de garantizar el derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), la libertad de expresión y la competencia. Por lo tanto, “el regulador debe cuidar que la licitación de frecuencias de radio amplíe la pluralidad y la diversidad de puntos de vista, abriendo el cuadrante a nuevos radiodifusores con contenidos diferentes”, se lee en el documento. Precisa que del total de infraestructura de radio del Cuadro de Distribución de Frecuencias (mil 745 estaciones de AM y FM), sólo 25.04% corresponde a permisos o concesiones sociales (437) otorgados a los poderes de la Unión, gobiernos de los estados, universidades y organizaciones sociales. Se trata de estaciones dispersas en el cuadrante y algunas de ellas de baja potencia, cuya función social no es competir con los modelos de la radio comercial. El texto sostiene que el 74.95% mayoritario (mil 308 frecuencias comerciales de AM y FM) está en manos de 23 grupos radiofónicos, cadenas regionales y radiodifusoras independientes, todas ellas con esquemas comerciales, lo cual evidencia falta de pluralidad en la industria de la radio. “Si a las mil 308 concesiones comerciales sumamos las 257 frecuencias de uso comercial que se van a licitar, el porcentaje de frecuencias para el sector privado crece a 78.17% (mil 565 frecuencias), en tanto que las frecuencias del sector público y social se reduce a 21.82%”, apunta el comunicado. Añade: “La homogeneidad informativa y de contenidos se recrudece aún más debido a la propiedad cruzada de medios: las empresas distribuyen sus contenidos a través de distintas plataformas, no sólo medios tradicionales como prensa, radio y televisión, sino también Internet y redes sociales”. Por lo tanto, sostiene, los ingresos publicitarios de los concesionarios no sólo se limitan a la radio, sino que aprovechan otras plataformas que utilizan para distribuir sus mismos contenidos e información. En el actual entorno digital, agrega, la industria de la radio no debe pretender prolongar su modelo de negocio, sino diversificarlo a través de otras plataformas de distribución que les generen ingresos adicionales, invertir en la calidad de los contenidos y transitar con mayor velocidad hacia la Radio Digital Terrestre. De acuerdo con la Amedi y Artículo 19, la entrada de nuevos competidores dinamizaría el mercado en ese sentido, generando más empleos y produciendo más contenidos. La trayectoria histórica de inversión publicitaria en México, puntualizan, muestra un crecimiento constante hasta 74 mil millones de pesos en 2015, y la radio participa de 9.1% de ese total, equivalente a 6 mil 732 millones de pesos en 2015. No se aprecia, pues, una caída de la inversión publicitaria en radio (como sostiene la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, CIRT, para señalar que ya no existe mercado para nuevos competidores), sino más bien un crecimiento acelerado de la publicidad en Internet. Por lo tanto, no se justifica la cerrazón a nuevos radiodifusores por una contracción inexistente del pastel publicitario, sino una oportunidad de migrar a nuevas plataformas. “Bajo el amparo de la Constitución, el principal deber del IFT es salvaguardar los intereses de los ciudadanos y promover la competencia mediante una pluralidad suficiente de proveedores de radiodifusión. Lo anterior significa que el IFT debe privilegiar la entrada de nuevos competidores al mercado de la radio y no a los actuales grupos radiofónicos que ya cuentan con estaciones de radio en diversas plazas. De lo contrario, el regulador estaría reduciendo la pluralidad de medios e incrementando la concentración de frecuencias en pocas manos”, subraya el comunicado. Y asegura que el diseño de la licitación no contempla criterios que ponderen una propuesta programática que incentive la producción de contenidos locales, regionales y producción independiente. “La sola licitación de frecuencias podría generar competencia económica si entran nuevos radiodifusores, pero si la programación es similar a los esquemas actuales, difícilmente genera pluralidad y diversidad. “La pluralidad de medios contribuye a una sociedad más democrática, porque fomenta ciudadanos mejor informados. La población debe estar en posibilidades de acceder y consumir una amplia gama de puntos de vista a través de todos los medios”. Por el contrario, la concentración mediática limita las ofertas de contenidos, de información, noticias y puntos de vista. Artículo 19 y la Amedi destacan que la concentración en radio o televisión y la propiedad cruzada multiplataforma reproduce y amplifica esquemas de programación (por ejemplo, contenidos populares de elevada audiencia pero bajo nivel cultural o informativo), genera demasiada influencia sobre la opinión pública, la agenda y los procesos políticos, sobre todo a nivel local, pero también nacional. Eso debe prevenirlo el IFT con una licitación de frecuencias cuyo objetivo sea incrementar la pluralidad y generar estímulos para la entrada de nuevos competidores en radio, señalan las organizaciones.

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