Banxico sube estimación de crecimiento económico para 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) elevó el pronóstico de crecimiento económico a un rango ubicado entre 1.5 y 2.5%, desde el anterior situado entre el 1.3 y 2.3%. Al dar a conocer el Informe Trimestral de Inflación, el banco central encabezado por Agustín Carstens dejó ver que no todo es miel sobre hojuelas: “A pesar del relativamente favorable desempeño de la actividad económica a inicios de 2017, las cifras más recientes apuntan a cierta desaceleración de la actividad productiva en los próximos trimestres, lo cual pareciera estar parcialmente asociado a los efectos de la incertidumbre relativa al futuro de la relación económica entre México y Estados Unidos sobre las decisiones de inversión y consumo”, sostuvo. De acuerdo con el organismo encargado de la política monetaria, en los primeros tres meses del año la actividad productiva se expandió a un ritmo similar al del trimestre previo. “Esto reflejó, fundamentalmente, el crecimiento que continuaron presentando el consumo privado y la demanda externa. En contraste, se acentuó la debilidad de la inversión, toda vez que a la tendencia negativa que ha venido presentando la pública, se ha añadido recientemente una desaceleración en la privada”, precisó el Banxico. En este contexto, añadió, siguen sin presentarse presiones significativas sobre los precios provenientes de la demanda agregada, aunque el mercado laboral ha venido agotando su holgura lo que, a su vez, se ha reflejado en una trayectoria al alza en los costos laborales unitarios, partiendo de niveles bajos. Inflación con dificultades El panorama no es fácil para la inflación. De hecho, el Banco de México espera que en los próximos meses el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) siga siendo afectada de manera temporal por el incremento en las tarifas de autotransporte y de algunos productos agropecuarios, así como por los diversos choques provenientes del exterior. De esta forma, se prevé que en 2017 la inflación se ubique considerablemente por arriba de la cota superior del intervalo de variación del banco central, que es de 3% (+/- un punto porcentual), si bien se anticipa que durante los últimos meses de 2017 y durante 2018 retome una tendencia convergente hacia el objetivo de 3%. Sin embargo, la previsión está sujeta a riesgos, entre los que destacan el número y la magnitud de choques que se han observado recientemente aumente la probabilidad de efectos de segundo orden sobre la inflación; que puedan elevarse aún más las expectativas de inflación como consecuencia del comportamiento de la misma, o si la moneda nacional experimenta depreciaciones abruptas, a partir de los niveles actuales. También hay obstáculos para que la inflación logre su objetivo, como los incrementos en los precios de los bienes agropecuarios, si bien su impacto sobre la inflación tendería a ser transitorio, así como la tendencia al alza de los costos laborales unitarios de la mano de obra pudiera empezar a reflejarse en el INPC.