En México persisten barreras que afectan la competencia en mercados y lastiman al consumidor: Cofece

viernes, 16 de junio de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) aseguró que pese a la inserción de México en el comercio internacional, en nuestro país persisten obstáculos y barreras que además de afectar la libre concurrencia y competencia en los mercados, lastiman al consumidor y generan distorsiones sobre los aparatos productivos. Al dar a conocer el documento “Política Comercial con Visión de Competencia”, el organismo antimonopolios manifestó que aún hay sectores que cuentan con un elevado nivel de protección efectiva, cuando no existe justificación para ello. Y una conclusión importante, subrayó, es que nuestra red de tratados de libre comercio (TLC) no es suficiente para garantizar las necesidades de abasto en condiciones competitivas. “Prueba de ello es la tendencia de los últimos años, que marca una disminución en la proporción de las importaciones provenientes de nuestros socios del TLC. Así, los importadores pagan aranceles altos o dejan de importar productos dada la naturaleza prohibitiva del arancel respecto de países que, sin ser nuestros socios comerciales, son fuente de proveeduría eficiente. Esta circunstancia puede generar sobreprecios o menor oferta en los mercados nacionales”, explicó. El documento consta de cinco capítulos en los que da cuenta del panorama general del libre comercio que tiene el país, así como un esbozo histórico. También describe la estructura arancelaria, las cuotas compensatorias, así como su impacto en el mercado interno. De igual manera, contiene una serie de preocupaciones en materia de competencia en diferentes sectores, como los de calzado y vestido; aranceles y cuotas compensatorias del sector acerero; procedimiento antidumping; mecanismos de asignación de cupo, y transparencia regulatoria, así como una crítica a los programas de promoción sectorial (Prosec) y a la Comisión de Comercio Exterior (Cocex). Contra medidas proteccionistas La Cofece, presidida por Alejandra Palacios, dejó claro que aunque se trate de instrumentos de política comercial legítimos, tanto los aranceles como las cuotas compensatorias tienen un impacto directo en el bienestar de los consumidores, pues restringen la oferta, disminuyen la presión competitiva sobre los precios internos y merman la competencia en los mercados. “En este sentido, es imprescindible que estos instrumentos, de aplicarse, tengan un sustento claro de política pública, sin dañar el proceso de competencia ni exacerbar o ser una fuente de poder de mercado, y que arrojen, en todos los casos, mayores beneficios que costos”, sugirió. De acuerdo con el documento señalado, sería deseable no mantener niveles de protección elevados respecto de aquellos productos que nuestros socios no producen o no abastecen en condiciones competitivas. “Dicho de otro modo, es importante que podamos hacer uso y aprovechar las fuentes de abasto más competitivas alrededor el mundo. Sobre todo tratándose de bienes de consumo que representen una proporción significativa en el gasto de las familias mexicanas, o de un insumo relevante para los procesos productivos”, precisó la Cofece. El organismo antimonopolios especificó que esto puede lograrse mediante la reducción de aranceles de forma unilateral, o la ampliación de nuestra red de Tratados de Libre Comercio, lo que además cobra especial relevancia ante una coyuntura actual que obliga a la diversificación de mercados. Por otra parte, señaló la conveniencia del sistema antidumping, de tal suerte que imponga remediales por excepción, bajo condiciones de predictibilidad y de la forma menos restrictiva posible. Asimismo, recomendó revisar los esquemas de protección a sectores particulares, como calzado, textil y acero; procurar la asignación eficiente de cupos; incrementar los niveles de transparencia regulatoria; consolidar y extender los beneficios de los Prosec a toda la industria nacional, y otorgar un mayor peso a consideraciones de competencia para la toma de decisiones en Cocex. “Dado el impacto positivo que puede tener una economía abierta en el bienestar de los consumidores, resulta deseable mantener una agenda en pro del libre comercio que otorgue amplias oportunidades a los consumidores y empresas mexicanas, al paso que fortalezca el entorno competitivo nacional. Fortalecer y estrechar los vínculos entre las políticas comercial y de competencia puede guiar políticas públicas en esa dirección”, concluyó.