Peso deja atrás 'efecto Trump” y se aprecia 12.41% en el primer semestre

viernes, 30 de junio de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con el “efecto Trump” totalmente desvanecido y en medio de una espiral de alzas en las tasas de interés, tanto de Estados Unidos como en México, el peso se apreció 12.41%, o 2 pesos y 57 centavos durante el primer semestre del año. Este viernes el billete verde se ofertó en 18.14 unidades a nivel interbancario, mientras que en sucursales bancarias se ofertó en alrededor de 18.30 pesos. De acuerdo con el análisis del Banco Base, la recuperación del peso durante la primera mitad del año se debe en gran medida a que la incertidumbre que acechaba el crecimiento económico desde noviembre del año pasado se ha disipado gradualmente. En principio, explicó, la administración de Donald Trump moderó su retórica proteccionista y es altamente probable que la ya próxima renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del norte (TLCAN) respete el principio trilateral del acuerdo, facilitando una recuperación de las inversiones en la segunda mitad del año y en 2018. En tanto, durante el segundo trimestre se comenzó a dar prioridad a la cooperación entre los tres países que integran el acuerdo, dejando de lado la confrontación. Asimismo, las cámaras de comercio de los tres países han anunciado que ejercerán presión para que se mantengan intactas las relaciones comerciales existentes. “Es importante agregar que la presidencia de Trump también ha perdido credibilidad durante los primeros cinco meses de su mandato, por lo que es poco probable que el presidente se involucre en el proceso de renegociación del TLCAN, dejando este trabajo a su gabinete”, señaló el Banco Base. La moneda mexicana se ha visto beneficiada también por la reducción de la incertidumbre y el mejoramiento de las expectativas de crecimiento para nuestro país. De hecho, las exportaciones se han recuperado en los primeros cinco meses del año en comparación con el mismo periodo de 2016, en particular las manufactureras y automotrices. Asimismo, el consumo ha crecido a un ritmo estable, lo cual ha sido el motor del crecimiento económico en la primera mitad del año. Gabriela Siller, directora de análisis económico-financiero del Banco Base, puntualizó también que la decisión del Banco de México (Banxico) de subir su tasa de referencia en 125 puntos base durante los primeros seis meses del año y un total de 400 puntos base desde diciembre de 2015, contribuyó con la apreciación del peso, pues moderó el riesgo de salidas de capitales ante la gradual normalización de la política monetaria en Estados Unidos. En números, la situación fue la siguiente: “El potencial de ganancias para el peso fue evidente en el mercado de futuros de Chicago, en donde las apuestas en bruto a favor del peso subieron de 21 mil 411 contratos a 126 mil 19 contratos (al 27 de junio), cada uno de 500 mil pesos. Este es el nivel más alto de posiciones especulativas a la espera de una apreciación del peso desde mayo de 2013”, acotó. Los obstáculos Pero no todo es miel sobre hojuelas. Durante el segundo trimestre hubo dos factores principales que actuaron en contra del peso: En primer lugar, los precios del petróleo nuevamente han mostrado una tendencia a la baja, con el WTI perdiendo 14.07% durante el año y cotizando cerca de 46.16 dólares por barril. El principal motivo de las pérdidas del petróleo es que la producción petrolera de Estados Unidos ha ido en aumento, desde 8.7 millones de barriles al día al cierre de 2016, hasta un nivel cercano a 9.35 millones de barriles diarios. Asimismo, los inventarios de petróleo se mantienen 100 millones de barriles por arriba de la media de cinco años. En segundo lugar, se observó un resurgimiento de la aversión al riesgo sobre las divisas de economías emergentes, en particular el rand sudafricano y el real brasileño, pues tanto Sudáfrica como Brasil atraviesan un periodo de crisis política para el gobierno en turno. Persisten riesgos Siller advirtió que hacia adelante no desaparecen los riesgos para el peso mexicano. Por un lado se espera que la negociación del TLCAN inicie en la segunda quincena de agosto, proceso que será seguido de cerca por los participantes del mercado. Asimismo, los inversionistas consideran que es menor la probabilidad de que Banxico vuelva a subir su tasa de referencia e incluso se especula la posibilidad de reducciones a la tasa en 2018, lo que disminuye el potencial de apreciaciones para el peso. Por último, Siller recordó que el peso tiende a depreciarse durante los meses de agosto y septiembre por factores estacionales, elevando la probabilidad de una corrección al alza del tipo de cambio. “A pesar de esto, si la renegociación del TLCAN se conduce de manera favorable para México y la economía mexicana continúa creciendo gracias al consumo y las exportaciones, es probable que el peso siga apreciándose hacia un nivel de 17.50 pesos por dólar”, concluyó el análisis de Banco Base.