El Banxico eleva previsión de crecimiento; ubica PIB en rango de 2 a 3% para 2018

miércoles, 30 de agosto de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) modificó al alza su pronóstico de crecimiento para este año a un rango ubicado entre 2 y 2.5%, desde la anterior previsión que era de 1.5 a 2.5%. Al dar a conocer su reporte trimestral de inflación, el gobernador del banco central, Agustín Carstens, señaló que el panorama para el crecimiento económico de México parecería haber mejorado respecto de lo que se percibía al momento del informe anterior. De hecho, también mejoró el pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2018, el cual Banxico ubicó en un rango de 2 a 3%. A decir del banco central, la actividad económica a nivel mundial y el comercio global se han recuperado, al tiempo que el mercado interno se ha mostrado “resiliente” y la confianza de los empresarios y de los consumidores se ha elevado gradualmente. Asimismo, si bien persiste incertidumbre sobre el futuro de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, la información más reciente sugiere que ha disminuido la probabilidad de que se materialicen los escenarios que podrían afectar en mayor medida al crecimiento. “En cuanto a la economía nacional, en el segundo trimestre de 2017 la actividad productiva continuó expandiéndose, si bien su crecimiento fue ligeramente inferior al observado en el trimestre previo. Esta expansión se explica por una trayectoria positiva de las exportaciones y del consumo privado, persistiendo la debilidad que la inversión ha venido registrando”, admitió el informe. Los riesgos: TLCAN, elecciones e inseguridad Pese a la mejora en las expectativas de crecimiento, el Banxico advirtió que persisten riesgos en el corto y mediano plazo, en particular, por los resultados de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). También señaló que, ante la incertidumbre relacionada con la renegociación de dicho acuerdo, diversas empresas podrían posponer planes de inversión en México; aunado a lo anterior, se corre el riesgo de que la renegociación del TLCAN no sea favorable para el sector productivo mexicano o que incluso resulte en su cancelación. Además, que se observen episodios de elevada volatilidad en los mercados financieros internacionales, y que el próximo proceso electoral en México genere volatilidad en los mercados financieros nacionales, de manera que el entorno de incertidumbre incida adversamente en la evolución del gasto privado. Aparte, que el incremento en la inseguridad pública afecte aún más la actividad productiva. Inflación volverá a 3% hasta 2018 En este entorno macroeconómico, el banco central adelantó que será hasta el tercer trimestre del próximo año cuando la inflación descienda a la meta de 3%. Hasta la primera quincena de agosto, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) ya pasaba de 6.5%. “Las previsiones anteriores consideran los ajustes de política monetaria que se han aplicado desde diciembre de 2015 hasta el momento y que seguirán incidiendo sobre el comportamiento de la inflación en los siguientes trimestres”, explicó el Banxico. Y resaltó que dicho pronóstico considera que en enero de 2018 el desvanecimiento del efecto base provocado por el aumento en los precios de varios energéticos ocurridos a inicios de 2017 tendrá un impacto importante en la inflación anual y que se observará una trayectoria descendente de ésta en los meses subsecuentes. “Todo ello en un entorno en el que se espera que no se presenten presiones sobre los precios provenientes por el lado de la demanda agregada”, aclaró. Además, la inflación disminuirá si no se presentan riesgos como efectos de segundo orden; que algún choque incida sobre el tipo de cambio; además, si no se dan mayores precios de los bienes agropecuarios que los esperados, y si la evolución de los costos unitarios de la mano de obra se vayan a reflejar en la inflación. Por lo pronto, la Junta de Gobierno del Banxico seguirá muy de cerca la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazo, en especial del traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio a los precios, así como la evolución de la brecha del producto. También evaluará la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos.

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