Baja inflación, pero siguen al alza las gasolinas de bajo octanaje: Inegi

lunes, 9 de abril de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La inflación acumuló su tercer mes consecutivo a la baja en marzo pasado, sin embargo, el precio de las gasolinas de bajo octanaje continúa al alza, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De acuerdo con el organismo de estadística, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un crecimiento mensual de 0.32%, así como una tasa de inflación anual de 5.04% en el tercer mes del año. En tanto, la inflación subyacente presentó un incremento mensual de 0.33% y anual de 4.02%. Este índice se obtiene eliminando del cálculo del INPC los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, o bien que su proceso de determinación no responde a condiciones de mercado. Así, los grupos que se excluyen en el indicador subyacente son los agropecuarios, así como los energéticos y tarifas autorizadas por distintos órdenes de gobierno. Por su parte, la inflación no subyacente, que integra a estos últimos, aumentó 0.30%, colocándose en una tasa anual de 8.03%. En marzo, los genéricos que más incrementaron su precio son el limón, con 47.40%; el jitomate, con una variación mensual de 25.63%; los servicios turísticos en paquete, en 11.29%, y el transporte aéreo, 9.39%, luego de que se atravesara la Semana Santa. En menor medida aumentaron los costos de la gasolina de bajo octanaje, que siguió su tendencia alcista registrada desde enero de 2017, cuando se liberaron los precios de dichos combustibles; también subió la electricidad, la vivienda propia, restaurantes y similares, además del pollo. En contraste, cayeron los precios de los nopales, el chayote, la calabacita, cebolla, plátanos, otras legumbres, el frijol, la papa y otros tubérculos, otros alimentos cocinados y otras legumbres, entre otros. Inflación: problema latente De acuerdo con el Examen de la Situación Económica de México elaborado por CitiBanamex, “la inflación es un problema latente y mayor”. Explicó que si bien los datos marcaron un descenso importante en la tasa anual de crecimiento del INPC hasta 5.17% en la primera mitad de marzo --y de 5.04% en todo marzo-- desde 6.77% en diciembre, esta reducción en la inflación era ampliamente esperada, ya que fue producto de la alta base de comparación anual (en enero del año pasado se dio el importante aumento a las gasolinas). Según el análisis, persisten riesgos como una coyuntura de recuperación económica mundial, que conlleva a mayores niveles de precios de las materias primas internacionales –commodities--, que a su vez lo que provoca es una mayor inflación importada. “Quizá el mayor riesgo sobre la inflación en los meses siguientes está en la incertidumbre que viene afectando el desempeño del tipo de cambio”, enfatizó. Por si fuera poco, señaló que el nerviosismo que generan tanto las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) como el proceso electoral son factores que pueden afectar la paridad peso-dólar con un impacto adicional sobre la inflación. Asimismo, las condiciones de mayor astringencia monetaria internacional y una menor holgura en el mercado de trabajo también son elementos que impulsan los riesgos inflacionarios al alza.

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