Economía

Crisis de coronavirus afectará significativamente los ingresos fiscales en 2020: OCDE

La relación promedio entre impuestos y PIB cayó 33.8% en 2019, de acuerdo con la publicación anual de Estadísticas de Ingresos de la OCDE.
jueves, 3 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La semiparalización de la actividad económica y la caída en los ingresos por consumo impactarán aún más los ingresos fiscales de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) este año.

Así lo anticipa una investigación del organismo, en la que apunta que esa tendencia a la baja viene desde 2019, cuando los ingresos fiscales cayeron por vez primera en la última década.

Según la publicación anual de Estadísticas de Ingresos de la OCDE, la relación promedio entre impuestos y PIB cayó 33.8% en 2019, una disminución de 0.1 puntos porcentuales en comparación con el año anterior, 2018. 

Esto se debió --dice el reporte-- a disminuciones en 15 naciones de la OCDE, más grandes en promedio que los aumentos en los 20 países restantes para los que se disponía de datos de 2019.

Además, anticipa que la crisis de covid-19 afectará significativamente los ingresos fiscales en 2020, especialmente los impuestos al consumo, debido a la fuerte caída de la actividad económica y el consumo tras los cierres, y el cierre forzoso de muchas empresas. 

“Basándose en las lecciones de la crisis financiera mundial de 2008, un nuevo análisis de las estadísticas de ingresos muestra que los aumentos en el consumo público y en el consumo de bienes esenciales de los hogares exacerbarán esta caída en el corto y mediano plazo”.

Pascal Saint-Amans, director del Centro de Política Tributaria de la OCDE y Administración, explica que, desde la crisis financiera mundial de 2008, “hemos visto una tendencia constante de aumento de los ingresos fiscales en la OCDE, que han disminuido ligeramente en 2019 por primera vez". 

Sin embargo, expresa que las expectativas para 2020 son aún más desalentadoras. “Esperamos ver disminuciones mucho más pronunciadas el próximo año, cuando el impacto de covid-19 comience a ser más evidente. En algún momento, cuando la crisis de salud haya pasado y la recuperación económica esté en marcha, los gobiernos deberán reconsiderar si sus sistemas tributarios están a la altura de los desafíos del entorno pospandémico”, advierte.

Según el estudio, las estadísticas de ingresos confirman la diversidad de larga data en las proporciones de impuestos al PIB entre los países de la OCDE --que siguió siendo el caso en 2019--, que van de 16.5% en México a 46.3% en Dinamarca

La mayor caída, destaca, se registró en Hungría (1.7 puntos porcentuales), en parte debido a una disminución en el impuesto sobre la renta de las sociedades tras la eliminación del suplemento obligatorio de anticipo de impuestos sobre los impuestos comerciales. 

Otros descensos importantes, prosigue, se observaron en Islandia (1.1 puntos porcentuales), Bélgica y Suecia (ambos 1.0 puntos porcentuales). Sólo se registró un aumento de más de un punto porcentual en Dinamarca (2.0), que superó a Francia como el país con la relación impuestos/PIB más alta.

El informe también consigna que los datos muestran que los impuestos sobre la renta de las empresas en la OCDE han seguido aumentando, de 9.2% de los ingresos fiscales totales en promedio en 2014 a 10.0% en 2018. 

Sin embargo, resalta que esto sigue siendo inferior al porcentaje máximo registrado de impuestos sobre la renta de las empresas, de 11.5% de los ingresos fiscales totales en 2007, y se espera que caigan nuevamente como resultado de la crisis actual. 

En 2018, abunda, los ingresos medios por impuestos sobre bienes y servicios disminuyeron en los países de la OCDE: aunque los ingresos por Impuesto al Valor Agregado (IVA) se mantuvieron estables en 20.4% de los ingresos fiscales totales, los ingresos por impuestos especiales cayeron 0.4 puntos porcentuales, hasta 7.2%.

Acerca de las tendencias del impuesto al consumo, destaca que las tasas estándar de IVA se mantuvieron estables entre 2017 y 2020, en un récord de 19.3% en promedio. Subraya que solo un país aumentó su tasa estándar de IVA (Japón, de 8% a 10%) en 2019, y no se registraron reducciones hasta el brote de covid-19 a principios de 2020, cuando Alemania e Irlanda redujeron temporalmente su tasa estándar de IVA como parte de sus paquetes de estímulo económico (de 19% a 16% y de 23% a 21%, respectivamente). 

Muchos países también han introducido una serie de medidas de IVA para apoyar a las empresas y al sector de la salud durante la crisis, como se detalla en una sección especial de tendencias del impuesto al consumo.

Con las tasas de IVA en su nivel más alto, el estudio de la OCDE sostiene que los gobiernos pueden necesitar explorar opciones de ampliación de base para restaurar los ingresos del IVA después de la crisis.

El aumento en el comercio electrónico tras el brote de covid-19, apunta, ha enfatizado la importancia de la reforma para garantizar que el IVA se aplique correctamente al comercio digital.

Todos los países de la OCDE con IVA ya han implementado o se han comprometido con los estándares del organismo para recaudar el IVA sobre las ventas en línea de servicios y productos digitales. 

Muchos países de la OCDE, concluye, están ampliando aún más estos regímenes de IVA de comercio electrónico para incluir las ventas en línea de paquetes pequeños que a menudo son importados por mercados electrónicos extranjeros y otros proveedores digitales.

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