En abril, la inversión fija bruta registró su peor caída en la historia

lunes, 6 de julio de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro). - La inversión fija bruta, que representa los gastos realizados en maquinaria y equipo de origen nacional e importada, así como los de construcción, registró durante abril de 2020 un desplome de 28.9% en términos reales respecto al mes inmediato anterior con cifras desestacionalizadas, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Dicha cifra representa la mayor caída de la historia, mientras que, en su comparación anual, la inversión cayó 37.1% en términos reales en el mes en cuestión. “De esta manera, durante el mes de mayor intensidad en las medidas de confinamiento en nuestro país, la variación anual, cifra que distó significativamente del estimado del consenso de -25.8%. Así, tras 15 meses de caídas consecutivas, los flujos de inversión se encuentran en niveles no vistos desde junio de 1997”, señaló el análisis del Grupo Financiero Monex. Aunque al interior todos los componentes se desplomaron, la construcción, que tiene un peso de más del 60% en la inversión fija bruta, tuvo una variación más abultada con un retroceso del 30.9% mensual, mientras que la de la maquinaria y equipo disminuyó 25.1% comparada con marzo pasado. Además, en este último rubro la inversión importada se diferenció del resto de los componentes al tener una caída menos profunda (-12.0% m/m) que podría ser producto en gran medida de la fuerte depreciación del tipo de cambio durante el mes, acotó el análisis. “En el pasado reciente de nuestro país, el declive de la inversión ha sido el principal lastre para el crecimiento. En abril es evidente que, adicional al clima de la incertidumbre política interna, los nuevos riesgos ocasionados por el covid-19 han maximizado la magnitud de las pérdidas en ella”, alertó Grupo Financiero Monex. Hacia adelante, advirtió, es poco probable que se observe una recuperación inmediata de este indicador pues la disipación del incentivo de la depreciación del tipo de cambio, la reducción de la confianza empresarial durante mayo y la posible contracción del ahorro interno por la merma en el ingreso apuntan a que los flujos bajos de inversión serán una nueva condición estructural de la economía mexicana en los próximos meses.