Banco de México

Banxico estima que el PIB de México crecerá hasta 7 por ciento este 2021

El Banco de México prevé que el rango de expansión del Producto Interno Bruto sea de entre el 5% y hasta el 7% ante un mejor desempeño de la economía en el primer trimestre del año.
miércoles, 2 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) apostó por el optimismo y mejoró su previsión de crecimiento para el 2021 de 4.8% a 6% en el escenario central.

En dicho panorama, el banco central prevé que el rango de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) sea entre el 5% y hasta el 7% ante un mejor desempeño de la economía en el primer trimestre del año respecto de lo previamente anticipado, como la expectativa de que a partir del segundo trimestre la recuperación gradual de la economía se presente con un ritmo más elevado.

“Esto por el efecto de la fortaleza de la demanda externa, particularmente ante el cuantioso estímulo fiscal otorgado en Estados Unidos, y por la reactivación de la interna ante los mayores avances en el proceso de vacunación de la población y la gradual eliminación de las restricciones a la movilidad adoptadas para hacer frente a la pandemia”, explicó el Banxico en al dar a conocer su Informe Trimestral de Inflación.

De materializarse un crecimiento en 2021 cercano a la parte superior del intervalo, que es del 7%,  la actividad económica recuperaría en el último trimestre del año el nivel observado al cierre de 2019, según el reporte.

Por su parte, con un crecimiento cercano al punto intermedio de los intervalos, dicha recuperación ocurriría hacia el segundo trimestre de 2022. Es decir si el PIB logra crecer 6%.

Mientras que con una expansión del 5%,  la parte inferior de ambos intervalos, el nivel observado al cierre de 2019, es decir, el nivel previo de la pandemia se alcanzaría a principios de 2023.

El organismo encabezado por Alejandro Díaz de León matizó que aún prevalecen retos para la recuperación y un entorno de alta incertidumbre, porque la pandemia de covid-19 aún no se disipa.

Entre los riesgos a la baja en el horizonte de pronóstico sobresalen los siguientes:

Que haya retrasos en la producción, distribución o aplicación de las vacunas o que haya un recrudecimiento de la pandemia, tanto a nivel global, como nacional, que implique la adopción de nuevas medidas para contenerla.

 Asimismo, que posibles cuellos de botella en las cadenas de suministro a nivel global generen escasez de insumos para algunos sectores en México, particularmente el automotriz. Del mismo modo, que la pandemia conduzca a mayores costos de insumos y de producción en diversos sectores de la economía.

En tercer lugar,  que se observen episodios adicionales de volatilidad en los mercados financieros internacionales y se afecten los flujos de financiamiento para las economías emergentes.

“Esto podría ocurrir como resultado de mayores aumentos en las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos o de nuevos episodios de mayor aversión al riesgo. La reciente inclusión de China en los principales índices globales de inversión de renta fija podría representar un reto para el financiamiento externo del resto de las economías emergentes”, abundó el Banxico.

Y por último, que la recuperación de la inversión sea menor a la esperada, manteniéndose en niveles bajos respecto de lo requerido para apoyar la recuperación frente a la pandemia y el crecimiento de largo plazo del país.

Los riesgos al alza que el banco central mantiene para el crecimiento de la economía destacan que la pandemia se disipe con mayor rapidez, particularmente por una campaña de vacunación efectiva, lo que apoyaría la confianza en la economía y las expectativas de una recuperación vigorosa.

También que los estímulos que se han otorgado a nivel internacional y nacional contribuyan a restaurar la confianza de consumidores e inversionistas, y, en general, a apoyar la recuperación de la economía y el comercio globales y a contrarrestar las secuelas de la pandemia.

Dentro del marco del T-MEC, la mayor demanda externa esperada ante los estímulos implementados en Estados Unidos induzca un aumento en la inversión. Y por último, que se mantengan condiciones financieras globales propicias para una recuperación económica acelerada.

Inflación en 4.8%, lejos de la meta del 3%

Por el lado de la inflación, el Banxico elevó su previsión para el 2021 ubicándola en 4.8% desde el 3.6% pronosticado en el informe anterior.

Entre los riesgos para los precios, el Banco de México señaló una mayor inflación a nivel internacional que pudiera implicar presiones en la inflación en nuestro país.

“Ello podría originarse, por un lado, ante mayores presiones de costos relacionadas con aumentos de precios de las materias primas, incluyendo los energéticos, de insumos en general o de costos de transporte, así como por problemas logísticos en las cadenas globales de producción. Por otro lado, esta mayor inflación también podría resultar de una reactivación global más vigorosa, en parte ante los estímulos implementados”.

Por otra parte, podría haber presiones de costos por la implementación de medidas sanitarias adicionales en el país, por disrupciones en las cadenas de distribución, o por aumentos salariales o en las condiciones de contratación que se traspasen a los precios al consumidor, a pesar de la holgura en la economía.

También se presentarían presiones en la inflación subyacente derivadas de una recomposición del gasto.

Por último, episodios de depreciación cambiaria, posiblemente ante eventos de volatilidad en los mercados financieros internacionales y que la sequía que enfrentan varias regiones del país presione al alza los precios de algunos productos agropecuarios.

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