Economía

Banxico mejora pronóstico de crecimiento para la economía mexicana: de 6% a 6.2%

Banxico mejoró su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana, de 6% a 6.2% para 2021, mientras que para 2022 prevé un PIB de 3 por ciento.
martes, 31 de agosto de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) mejoró su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana, de 6% a 6.2% para 2021, mientras que para el siguiente año prevé un Producto Interno Bruto (PIB) de 3%.

Al dar a conocer su Informe Trimestral de Inflación, el banco central explicó que la revisión del intervalo para 2021, ubicado entre 5.7% y 6.7%, se explica principalmente por un crecimiento mayor al anticipado durante el segundo trimestre del año.

Además, ante el avance en el proceso de vacunación y un contexto de mayor movilidad y apertura de diversas actividades, principalmente en el sector servicios, se mantiene la expectativa de que la reactivación gradual de la actividad económica continúe en el segundo semestre del año y en 2022, apoyada tanto por la demanda interna como externa.

No obstante, considerando la persistencia de algunas disrupciones en las cadenas globales de suministro y el reciente aumento en el número de contagios de covid-19, se mantiene una elevada incertidumbre sobre el ritmo de recuperación de la actividad económica, apuntó.

De materializarse un crecimiento en 2021, cercano a la parte superior del intervalo señalado, la actividad económica recuperaría en el cuarto trimestre del año el nivel observado al cierre de 2019.

Mientras que, con un crecimiento cercano al punto intermedio de los intervalos, dicha recuperación ocurriría hacia el primer trimestre de 2022. Con un crecimiento cercano a la parte inferior de ambos intervalos, el nivel observado al cierre de 2019 se alcanzaría en el cuarto trimestre de 2022, proyectó el banco central.

Entre los riesgos que el Banxico ve en el horizonte para el crecimiento de la economía mexicana destaca un mayor recrudecimiento de la pandemia o que se presenten retrasos en la producción, distribución o aplicación de las vacunas, tanto a nivel global como nacional, que implique la adopción de nuevas medidas para contener el covid-19 o una recuperación económica menos vigorosa.

Asimismo, que se prolonguen o se intensifiquen los problemas de cuellos de botella en las cadenas de suministro a nivel global, que han generado escasez de insumos para algunos sectores en México, particularmente el automotriz.

También consideró que la pandemia podría conducir a mayores costos de insumos y de producción en diversos sectores de la economía, o que se observen episodios adicionales de volatilidad en los mercados financieros internacionales que afecten los flujos de financiamiento para las economías emergentes.

Otro de los riesgos es que la recuperación de la inversión sea menor a la esperada, manteniéndose en niveles bajos respecto de lo requerido para apoyar la recuperación frente a la pandemia y el crecimiento de largo plazo.

Inflación imparable

El informe también aumentó la perspectiva de inflación de 4.8% a 5.7% al final de 2021.

Según el Banxico, la pandemia ha implicado un entorno incierto y complicado para la inflación. Durante 2020, explicó, los choques registrados presionaron a la inflación en distintas direcciones, contrarrestándose entre sí. Y en 2021 se ha observado que algunas de las presiones al alza se han acentuado, en tanto que las que operan a la baja han tendido a revertirse.

Algunos choques de oferta se han hecho más evidentes, como la menor disponibilidad de varios insumos con relación al aumento en su demanda o su encarecimiento, en el contexto de una gradual recuperación de la actividad económica, o problemas logísticos.

Ello, además de posibles presiones de costos asociadas a la implementación de medidas para evitar los contagios de clientes y empleados de diversos establecimientos.

“Así, las modificaciones en la estructura de costos de las actividades productivas han ejercido presión al alza en los precios de diversas mercancías y servicios. Asimismo, la mayor confianza de los consumidores para demandar servicios presenciales y la reapertura limitada de ciertas actividades han presionado la inflación de los servicios”, abundó el banco central.

De este modo, la inflación se ha visto afectada por el efecto acumulado de diversos choques de notoria magnitud a lo largo de un horizonte de tiempo extendido.

En este entorno, concluyó, fue necesario realizar una revisión significativa en el pronóstico de inflación, que se publicó en la decisión de política monetaria del pasado jueves 12.

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