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Banxico eleva a 4.75% su tasa de interés ante presiones inflacionarias globales

De acuerdo con el Banco de México, en los mercados financieros nacionales el tipo de cambio ha incrementado su volatilidad y las tasas de interés han aumentado.
jueves, 30 de septiembre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) decidió incrementar la tasa de interés interbancaria en 25 puntos base, colocándola en 4.75% ante las presiones inflacionarias globales y los cuellos de botella en la producción a nivel mundial.

Al interior de la junta de gobierno votaron a favor de la decisión el gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León, así como los subgobernadores Irene Espinosa Cantellano, Galia Borja Gómez y Jonathan Heath, mientras que Gerardo Esquivel optó por que la tasa se mantuviera en 4.50%.

“Las presiones inflacionarias globales y los cuellos de botella en la producción continúan afectando a la inflación general y subyacente, que registraron variaciones anuales de 5.87% y 4.92% en la primera quincena de septiembre, respectivamente”, señaló en un comunicado del banco central.

De hecho, el pronóstico de inflación para el presente año se elevó de 5.8% a 6.2%.

Estas previsiones están sujetas a riesgos como presiones inflacionarias externas, presiones de costos persistencia en la inflación subyacente, depreciación cambiaria y aumentos de precios agropecuarios, mientras que en los riesgos a la baja destacaron la ampliación de la brecha negativa del producto, mayor distanciamiento social y apreciación cambiaria. 

De acuerdo con el Banco de México, en los mercados financieros nacionales el tipo de cambio ha incrementado su volatilidad y las tasas de interés han aumentado. La recuperación de la economía mexicana continuó durante el tercer trimestre y se espera que se mantenga para el resto del año y 2022. Asimismo, se mantiene incertidumbre en relación con la pandemia y se prevén condiciones de holgura, con marcadas diferencias entre sectores.

Por su parte, la actividad económica global continuó recuperándose, aunque a un ritmo menor y con heterogeneidad entre países por la disponibilidad de vacunas, la evolución de la pandemia y los estímulos al gasto. 

La inflación global siguió aumentando por presiones en los precios de materias primas, efectos de base de comparación, cuellos de botella en la producción, así como por los apoyos al gasto y su recomposición hacia mercancías. 

En las principales economías avanzadas, los bancos centrales han mantenido el estímulo monetario, si bien algunos ya prevén su disminución, mientras que en diversas economías emergentes continúan reduciéndolo. Entre los riesgos globales destacan los asociados a la pandemia, las presiones inflacionarias y los ajustes a las condiciones monetarias y financieras.

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