Crisis de los Misiles: a 40 años del episodio más caliente de la Guerra Fría

sábado, 12 de octubre de 2002
La Habana - Cuarenta años después de la Crisis de los Misiles, protagonistas, testigos y estudiosos, siguen escudriñando los pormenores del episodio más caliente de la Guerra Fría Pero para la mayoría de los cubanos de entonces, esos días siguen siendo "luminosos y tristes", como dijo el Che Guevara Convocados por el gobierno cubano, esos especialistas se reunieron en La Habana del viernes 11 al domingo 13 en la conferencia internacional "La Crisis de Octubre, una visión política 40 años después" El vicepresidente cubano José Ramón Fernández anunció que a la cita acudirán Robert Mac Namara, secretario de Defensa de a administración de John F Kennedy; así como los consejeros presidenciales Arthur Schlesinger, Richard Goodwing y Theodore Serensen Fueron invitados también, a título personal, una serie de entonces funcionarios soviéticos, básicamente militares, que actuaron bajo el mando del Secretario Nikita S Jruschov La parte cubana aportó la mayor parte de los testigos y el único protagonista aún vivo: el presidente Fidel Castro No fue la primera conferencia internacional sobre el momento más peligroso en la historia de la humanidad, cuando el mundo caminó por el filo de la navaja nuclear por 13 días Ya en 1992, en ocasión del 30 aniversario, se celebraron una serie de encuentros similares en Washington, Moscú y La Habana Pero desde entonces, muchos documentos oficiales han sido desclasificados y han aparecido nuevas evidencias Diez años resulta un muy corto período en la historia de la humanidad, pero, paradójicamente, se hace largo en las condiciones actuales del flujo informativo en el mundo Tal es así que en La Habana pocos recuerdan ya el monumento conmemorativo que se erigió para tal reunión: uno de los controvertidos cohetes fue colocado en una plazoleta frente al mar en la zona denominada Playa del Chivo, en las afueras de La Habana Los efectos de la corrosión marina sobre el proyectil, obligó a guardarlo otra vez en algún almacen de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sin que se tengan nuevas noticias sobre su destino LOS DÍAS "LUMINOSOS Y TRISTES" En su carta de despedida a Fidel Castro, hecha pública el 3 de octubre de 1965, el revolucionario cubano-argentino Ernesto Che Guevara hizo referencia a los días de la Crisis de los Misiles, y la amargura que dejaron en los cubanos los resultados de ella "He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe", le dijo Guevara a Castro, reconociéndole que "pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días" Para los cubanos, la Crisis (de los Misiles, de Octubre, o del Caribe, según sus tres denominaciones), fue en realidad la primera de tres veces que Moscú los abandonó militarmente Y lo hizo en medio de una grave situación de peligro frente a Estados Unidos La segunda vez fue en septiembre de 1981, el llamado "caso pandora", cuando la agresividad contra Cuba de la administración de Ronald Reagan, recién llegada al poder, hizo que los cubanos buscaran una alianza militar mayor con los soviéticos El ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General Raúl Castro, hermano menor del presidente y segunda figura jerárquica de Cuba, viajó a Moscú con tal propósito Raúl Castro propuso al máximo dirigente soviético Leonid I Brézhnev que Moscú hiciera una declaración pública en el sentido que "una agresión a Cuba no sería tolerada por la Unión Soviética", buscando así frenar las intenciones norteamericanas "En caso de una agresión norteamericana a Cuba, nosotros no podemos combatir en Cuba, porque ustedes están a 11 mil kilómetros de nosotros ¿Vamos a ir allá para que nos partan la cara?", dijo Brézhnev a un sorprendido Castro Diez años más tarde, Raúl Castro le contaría a Mario Vázquez Raña, dueño de la empresa de medios de prensa Organización Editorial Mexicana: "Aunque desde mucho antes nosotros habíamos partido de la convicción de que la URSS no iría a una guerra por Cuba y sabíamos que sólo podríamos contar con nuestras propias fuerzas para defendernos, fue precisamente en ese momento de mayor peligro que la dirección soviética nos hizo saber solemne, clara y oficialmente, que frente a una eventual agresión militar del Pentágono, Cuba se vería dramáticamente sola" Y añadió que la impunidad que gozaría Estados Unidos en una eventual a Cuba "nos obligó a guardar celosamente el secreto, para no estimula al enemigo y redoblar nuestra preparación" El tercer abandono militar de Moscú es muy reciente: En octubre pasado, cuando la Rusia del presidente Vladimir Putin decidió la retirada de la base de radioescucha de Lourdes, ubicada en la provincia de La Habana, una importante fuente de información estratégica para Moscú y La Habana Una declaración oficial cubana del 17 de octubre del año pasado estimó que cerrar el centro "en el instante exacto en que la política agresiva y belicista del gobierno de Estados Unidos es mayor que nunca" es "un mensaje y una concesión al gobierno de Estados Unidos", así como "un grave peligro para la seguridad de Cuba" La base había sido puesta en funcionamiento en 1964 como parte de la colaboración militar de Cuba con la desaparecida Unión Soviética y ocupaba una extensión de 72 kilómetros cuadrados Tras la caída de la URSS, Rusia y Cuba acordaron en 1994 continuar su funcionamiento, ratificado por Putin durante una visita oficial a La Habana sólo 10 meses antes de decidir la retirada Por concepto de arrendamiento, Cuba cobró cantidades crecientes, que en entre 1996 y 2000 alcanzaron los 200 millones de dólares anuales, según informes oficiales, que eran pagados por Moscú tanto en efectivo como con diversos productos Rusia ya retiró la base y la instalación es preparada por Cuba a toda máquina para convertirla en una universidad de informática, donde estudiarán 3 mil jóvenes LA CRISIS DE LOS MISILES Llevada al cine recientemente bajo el título "13 días", la crisis de los misiles se desarrolló en octubre de 1962 En mayo de ese año, Jruschov y la jerarquía militar soviética le propusieron a Cuba la instalación en su territorio de cohetes nucleares El 29 de mayo llegó a la isla el Mariscal Serguei Biriuzov, jefe de las Fuerzas Coheteriles Estratégicas de la Unión Soviética y presentó la propuesta a Fidel Castro El argumento principal presentado por Biriuzov era que Washington sólo se detendría en sus propósitos de atacar a Cuba, ante la disuasión que representaba el poderío nuclear soviético Los estudiosos del tema han establecido años después que Jruschov, con su típica astucia campesina que lo guío siempre, buscaba ventajas en la correlación de fuerzas con Estados Unidos, que en ese entonces era favorable a Washington A pesar de numerosos reparos, Castro aceptó la idea en aras de fortalecer el peso del bloque socialista, a sabiendas que pagaba un alto precio político ante latinoamericana y el resto del mundo, pues junto con los misiles viajarían 48 mil soldados, que darían de Cuba la imagen de una base militar soviética La Habana quería hacer público el tratado militar, pero Moscú prefirió mantenerlo en secreto En el verano de 1962 los misiles fueron trasladados a Cuba en el mas absoluto silencio El argumento soviético para el secreto fue que Estados Unidos entraría en elecciones legislativas en noviembre, y el Pentágono utilizaría el caso en ese contexto para avivar las posibilidades de un enfrentamiento En 76 días, la Agrupación de Tropas Soviéticas, directamente subordinadas al mando de Moscú, llegó a Cuba Fueron 43 mil soldados de los 48 mil acordados los que se encargaron de los 38 portadores nucleares R-12 y los siete submarinos con 21 cohetes R-13, a los que nunca se le llegaron a instalar las ojivas nucleares Pero el 14 de octubre, un avión espía de Estados Unidos logró fotografiar un emplazamiento coheteril en la zona de San Cristóbal, Pinar del Río El día 20, el Consejo de Seguridad Nacional presidido por Kennedy tomó la decisión de decretar un bloqueo naval a Cuba y movilizar tropas para un posible enfrentamiento Durante esa finta de combate, Estados Unidos movilizó 85 mil efectivos y 183 buques de guerra incluidos ocho portaaviones; 146 mil efectivos y 2 mil 142 aviones de combate que realizaron 386 vuelos de espionajes y de intimidación en el breve período del 22 de octubre al 1 de diciembre El Comando Aéreo Estratégico ?que poseía bombarderos con cargas nucleares-- fue puesto en estado de alerta para actuar contra la Unión Soviética y los demás países del bloque socialista En Cuba 269 mil 203 hombres fueron puestos sobre las armas de inmediato, de los cuales sólo 99 mil 612 eran miembros efectivos de las fuerzas armadas En los días subsiguientes la cifra de personas sobre las armas legó a 400 mil La tensión llegó a su punto máximo el día 26, cuando parecía inminente un ataque masivo aéreo sobre la isla El 27 las baterías antiaéreas cubanas abrieron fuego sobre los aviones norteamericanos y un cohete antiaéreo soviético emplazado en Cuba derribó un avión espía norteamericano U-2 en la zona de Banes, en la entonces provincia de Oriente En esos días, Washington y Moscú negociaban intensamente ignorando a Cuba El día 28, Jruschov se plegó a exigencias norteamericanas y obtuvo un acuerdo a espaldas de Cuba En el acuerdo, Jruschov aceptó el retorno de los cohetes a la Unión Soviética y se comprometió a no invadir Turquía, donde los norteamericanos tenían numerosos cohetes apuntando a la Unión Soviética Kennedy, por su parte, se comprometió a no invadir a Cuba, levantar el bloqueo naval y retirar los cohetes norteamericanos de Turquía, que algunos consideraban obsoletos "Este hecho fue recibido en Cuba con profunda decepción, ya que habría podido lograrse mucho más con una posición negociadora firme, que obligara a los Estados Unidos a discutir directamente con Cuba y dar garantías efectivas hacia el futuro", señala el periodista cubano Julio García Ruiz en un reciente ensayo Añadió que la decisión de Jruschov "constituyó, así, una de las raíces de las discrepancias que enfriarían las relaciones soviético cubanas durante los años siguientes" Las aspiraciones de Cuba estaban contenidas en cinco puntos expuestos por Castro y, que al ser ignorados por las dos potencias, pasarían a la historia cubana como los Cinco Puntos de la Dignidad Primero: Cese del bloqueo económico y de toas las medidas de presión comercial y económicas que ejercen los Estados Unidos en todas las partes del mundo sobre Cuba Segundo: Cese de todas las actividades subversivas, lanzamientos y desembarcos de armas y explosivos por aire y mar, organización de invasiones mercenarias, infiltración de espías y sabotajes, acciones todas que se llevan a cabo desde el territorio de Estados Unidos y de algunos países cómplices Tercero: Cense de los ataques piratas que se llevan a cabo desde bases existentes en Estados Unidos y Puerto Rico Cuarto: Cese de todas las violaciones del espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra de norteamericanos Quinto: retirada de la Base Naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por Estados Unidos El 1 de noviembre, Castro compareció ante las cámaras de televisión cubanas para explicar aspectos de la crisis, y con amargura admitió que "durante el desarrollo de la crisis, surgieron algunas discrepancias entre el gobierno soviético y el gobierno cubano" Sin embargo, apeló al sentido de unidad entre las fuerzas del socialismo Después de aquellos días "luminosos y tristes", los cubanos tendrían dos nuevas oportunidades para que el oso siberiano los dejara en la estacada en momentos considerados peligrosos

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