Integrarse no es entregarse

viernes, 25 de octubre de 2002
La política exterior de México en el gobierno actual promueve los derechos humanos en el mundo y una mayor integración con Estados Unidos El objetivo de proteger los derechos humanos es consecuencia del gobierno de la alternancia, que tiene una alta legitimidad democrática Pero para emprender una tarea de este tipo, es fundamental tener autoridad moral Por lo tanto, primero es necesario limpiar la casa No tolerar de ninguna manera las violaciones a los derechos humanos en el interior del país Me parece que la motivación del gobierno de Fox en materia de derechos humanos no tiene un sentido moral únicamente Hasta ahora ha sido más bien de carácter mediático, que busca tener un impacto internacional favorable a la imagen del presidente, más que motivados por una convicción política Se han utilizado como medios de propaganda casos muy reconocidos como el de los campesinos ecologistas de Guerrero, el de los pescadores de Pátzcuaro, y otros casos más, cuya liberación por disposición presidencial ocurrió antes de que Fox emprendiera un periplo por el extranjero Por otro lado, vemos todavía violaciones a los derechos humanos y cierta impunidad, como en el caso de Digna Ochoa que no ha sido resuelto, y otros casos que siguen ocurriendo como en la villa de Nicolás Romero, donde los policías mataron a un detenido por torturas y golpes Vemos todavía violaciones de los derechos humanos por parte de elementos de las fuerzas armadas y de policías estatales y municipales, que con toda impunidad siguen ejerciendo sus cargos También hay claras fricciones entre el órgano institucional del país en cargado de esta vigilancia, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, con el gobierno federal Los informes que ha rendido el ombudsman nacional, José Luis Soberanes, no son muy positivos al gobierno de Fox sobre la observancia de los derechos humanos Y por otro lado, este tema de los derechos humanos se ha aplicado en forma casi exclusiva a un solo país, Cuba, mientras que nada o poco se dice sobre presuntas violaciones cometidas por otros gobiernos como China en Tibet o Rusia en Chechenia, Israel en Palestina, etc Pero lo más criticable es que México no ha demostrado el celo aplicado al caso de Cuba a la defensa de los derechos humanos de los trabajadores migratorios mexicanos en Estados Unidos Así, el gobierno de Fox ha pervertido el noble objetivo de la promoción de los derechos humanos en un afán por desacreditar al gobierno de Fidel Castro y al mismo tiempo por aliarse cada vez más con Estados Unidos a cambio de nada En la práctica, los derechos humanos se han convertido en un instrumento de presión política contra Fidel Castro por parte de Estados Unidos y ahora por parte de México Esa es la percepción que se tiene de México en América Latina y en Europa El factor Cuba en los gobiernos anteriores del PRI, sea hipócrita o no, jugaba un papel de contra peso en nuestras relaciones con los Estados Unidos Este símbolo ha sido totalmente eliminado por Jorge Castañeda Gutman Ese mismo símbolo de independencia diplomática trata de recuperar ahora el presidente del PRI, Roberto Madrazo, en su reciente visita a Cuba, con motivo de la reunión de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), de la cual funge también como presidente Y el obcecado secretario Castañeda Gutman todavía se empeñó en impedir dicha reunión El problema del PRI es que cuando gobernaba este país invocaba la soberanía para obstaculizar el escrutinio internacional sobre los crímenes de Chiapas y Aguas Blancas, entre otros Respecto al acercamiento de México con Estados Unidos, el entonces presidente electo Fox propuso la integración de una comunidad de América del Norte, es decir, lo que comúnmente se ha denominado como el TLC Plus Se trata de ampliar el Tratado de Libre Comercio al libre movimiento de personas a través de las fronteras de Estados Unidos, Canadá y México, en una especie de modelo de integración a la europea Este modelo de integración de Norteamérica no es aceptado por los gobiernos de Canadá y de Estados Unidos por varias razones En primer lugar porque no están dispuestos a abrir la frontera a los emigrantes mexicanos ni ceder soberanía en diversas materias como la política exterior, política agrícola, política fiscal, política aduanera, etcétera No les gustaría crear una autoridad digamos supranacional que les dicte cuáles son esas políticas a seguir Así pues, vemos que estos países que son los mejores y más activos promotores de la globalización Al final de cuentas invocan temas que tienen que ver con la soberanía nacional En las actuales circunstancias, ante la enorme asimetría que prevalece entre México y la Unión Americana, la subordinación a Estados Unidos es una amenaza a la seguridad nacional, pues se pone en riesgo el futuro del país Dentro de México hay grupos gubernamentales, empresariales y académicos antipatriotas que afirman que la soberanía no sirve para nada, lo único que vale es el capital extranjero en la medida en que proporciona empleos y seguridad Estos mexicanos descastados constituyen el caballo de Troya de la hegemonía norteamericana En Monterrey y en otras ciudades fronterizas esta doctrina abyecta apuesta por una integración política a largo plazo con el sureste norteamericano, especialmente con Texas Integrarse no es entregarse La integración económica con Estados Unidos no significa una subordinación automática por la cual México renuncia a su soberanía, es decir, a decidir su sistema político y económico Nuestro país siempre se reserva el dominio del territorio y de decidir su sistema político, económico y legal Ante lo inevitable de la globalización, ante el predominio de Estados Unidos, proponemos una soberanía abierta, equilibrada y plural Una soberanía abierta pero no xenofóbica ni antiyanqui Un México inserto en el mundo pero activo en la participación conjunta con los demás países afines en la conformación del nuevo orden internacional Una soberanía equilibrada en la que no predomina un solo país hegemónico en la toma de decisiones sino que México impulse un frente ad hoc de países latinoamericanos, asiáticos y africanos que defienda intereses comunes para hacer contrapeso en temas determinados como el comercio, la inversión extranjera, la deuda externa, la comercialización del petróleo, etcétera Una soberanía plural en la que asuma un reconocimiento realista de la inevitable influencia norteamericana pero que rechace el entreguismo y que asegure la influencia múltiple de América Latina, Europa y Asia en nuestro país

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