Carrió: "voy a ser presidenta" de Argentina

viernes, 15 de noviembre de 2002
Buenos Aires -- Sus partidarios y los que la quieren la llaman Lilita; sus detractores le dicen “La Gorda Carrió” El sábado 9 de noviembre, Elisa Carrió anunció formalmente su candidatura presidencial Como su amado Señor Jesucristo –que lleva sobre su pecho en un enorme crucifijo plateado que la acompaña siempre– Carrió se expresa por medio de parábolas y profecías Su parábola favorita es la del parto “Los argentinos estamos ante un proceso largo y doloroso como un parto: la sociedad puja, cree que puede, después siente que es imposible y entonces para Después vuelve a sentir que es posible”, asegura Según las encuestas, en este momento ella es la única candidata no peronista que puede competir con el partido oficial, en un escenario atomizado en el que ninguno de los candidatos obtiene más del 15% de los votos Carrió representa al Ari (Argentinos por una República de Iguales), un movimiento de centroizquierda formada en torno a su figura por dirigentes que participaron de la Alianza –la coalición que llevó al poder a De la Rúa–, pero se distanciaron rápidamente del gobierno apenas advirtieron el rumbo neoliberal de su política económica El mismo día en que Carrió anunciaba su candidatura, le cayó un balde de agua fría: ningún dirigente del Partido Socialista –hasta entonces, aliado del Ari– asistió al acto Fuentes muy cercanas a la diputada dijeron a Apro que la sociedad aún no se rompió del todo, pero admitieron que entró en una fuerte crisis Según estas fuentes, la causa de la ruptura fue el malestar de Carrió porque el diputado socialista Rubén Giustinianni presentó un proyecto a favor de la despenalización del aborto, que Carrió consideró “pobre” y, sobre todo, “inoportuno” Para Carrió, en este momento, el principal enemigo de ella y de su fuerza no es ninguno de los cuatro aspirantes a la presidencia por el justicialismo: ni Adolfo Rodríguez Saá, ni Carlos Menem, ni José Manuel de la Sota, ni Néstor Kirchner “Nuestro enemigo –sostiene– es el desánimo Cuando la sociedad cree que puede avanzar y cambiar, yo avanzo; cuando la sociedad se desanima, en general nosotros nos “amesetadmos” Yo creo que la pelea va a ser muy difícil, pero que la vamos a ganar”, dice en entrevista con Apro –Usted quiere decir que su candidatura encarna el deseo –El deseo y la impotencia Por un lado encarna el deseo de cambiar; por el otro, la impotencia de una sociedad que dice: “Contra las mafias no puedo” El año pasado avanzamos en la Comisión de Lavado (Carrió fundó la comisión parlamentaria que investigó el año pasado los mecanismos de lavado de dinero del capital financiero en Argentina) Después vino el ataque de los medios de comunicación del régimen La gente pensó que no podíamos, el régimen pensó que me había bajado de la pelea y en diciembre pasado resurgí Ahora estoy en el mismo proceso: quiero decir, hemos avanzado hasta junio, y luego el régimen se reacomodó Ahora pareciera que está triunfante, pero en poco tiempo va a empezar de nuevo el flujo, porque éste es un proceso social de cambio –Después del estallido social de diciembre pasado, los más escépticos se preguntan para qué sirvió la caída de De la Rúa Dicen: “Bueno, al final se fue De la Rúa y vino Duhalde, un presidente elegido por nadie Los pobres están cada vez peor y los ahorristas no han recuperado su dinero después del “corralito” ¿Cuál es su respuesta? –La caída de De la Rúa significó un quiebre dentro del proceso político y de una fuerza tradicional como el radicalismo Ahora es como si se hubiera subido al Titanic otra fuerza: el peronismo Parece muy poderoso, pero va a caer, porque asistimos al quiebre final de un régimen Los procesos sociales no responden a la magia de una revolución instantánea, sino que tienen sus tiempos Es más, yo le diría que en este momento estamos entre dos contracciones –¿Cuáles? –Una fue la caída de De la Rúa, y la próxima será el derrumbe de lo que aparece ahora Cavallo pensaba que iba a quedarse para siempre y así le fue Lo mismo sucederá con, cómo se llama este hombre Rodríguez Saá y todos esos Los mismos personajes van subiendo y después se van MUJER DE MUCHA FE Carrió tiene 45 años, vive en un departamento alquilado en la céntrica avenida Santa Fé Tiene un título de abogada, un pasado en la Unión Cívica Radical -- a la que hoy considera parte del “régimen”--, dos matrimonios, tres hijos propios y cinco de crianza, y mucha fe: En Dios, en la Virgen María, en el pueblo argentino, en sí misma Cualquier pregunta que empiece con enunciados como “Si usted fuera presidenta” u otros por el estilo, será corregida por ella con serena firmeza –Yo voy a ser presidenta– contestará invariablemente Lo hace con este reportero Lo ha hecho de modo sistemático en sus apariciones televisivas La historia argentina tiene sus paradojas: en 1916, de la mano del caudillo Hipólito Yrigoyen, la Unión Cívica Radical llegó por primera vez al gobierno, con el lema “La Causa contra el Régimen” y la promesa de transparencia democrática y ética administrativa Han pasado 86 años desde entonces y para buena parte de la sociedad, el radicalismo es parte de ese “régimen” que alguna vez combatió Profundamente desencantada de ese partido, Carrió se sitúa entre los políticos que recogen la consigna “Que se vayan todos” surgida durante el estallido social que provocó la caída de Fernando de la Rúa hace ya casi un año Durante un tiempo se automarginó de la campaña electoral para sumarse a un reclamo multisectorial por elecciones generales para todos los cargos y no sólo para presidente y vicepresidente No dio resultado: la repercusión inferior a lo esperado y su descenso en las encuestas la llevaron a replantear la estrategia y relanzar su candidatura –Usted dice que quiere “Que se vayan todos”¿Qué hará para llevarlo a la práctica? --Voy a llamar a una consulta popular inmediata, para que la gente vote en seguida en un mes si quiere que este Parlamento se quede o quiere que se vaya –En otras palabras, le quiere tirar el pueblo por la cabeza –Exactamente En los últimos tiempos, el exvicepresidente argentino durante los primeros seis meses del gobierno de De la Rúa, Carlos ‘Chacho’ Alvarez, reapareció luego de una renuncia misteriosa y año y medio de ostracismo, con la publicación de un libro autocrítico llamado Sin excusas Alvarez era el líder del Frepaso, la agrupación progresista que, se suponía, estaba destinada a matizar el conservadurismo de De la Rúa Los críticos de Carrió equiparan a su partido y a su persona con los peores vicios del Frepaso y de Alvarez: dicen que es personalista y que representa a un partido mediático, que basa su crecimiento en las apariciones televisivas de su líder Carrió rechaza enfáticamente las comparaciones “Yo soy completamente distinta de Alvarez –asegura– Chacho hizo una política de gestos Mi legitimidad tiene relación directa con la sociedad, independientemente de los medios nacionales que nos ignoran o nos pegan Además nosotros actuamos, no gesticulamos Hicimos lo que la izquierda argentina nunca hizo: investigar el capitalismo financiero y el lavado de dinero Llevamos a la práctica lo que otros sólo hicieron en el terreno del discurso El 14 de noviembre, día de cierre de esta edición, Argentina no hizo frente al vencimiento de una deuda de 805 millones de dólares con el Banco Mundial: el país pagó solamente los intereses de esa deuda, por un total de 77 millones de dólares Ante una consulta telefónica, Carrió no quiso opinar sobre lo ocurrido “Le pido que me disculpe: todavía no tengo la información suficiente sobre lo que pasó hoy con el Banco Mundial, por lo cual no sería serio de mi parte salir a hablar en este momento Cuando cuente con los datos indispensables para hablar con seriedad, lo haré”, prometió Días atrás, durante la entrevista con Apro, Carrió se había explayado sobre la difícil relación con el otro gran acreedor de la Argentina: el Fondo Monetario Internacional (FMI) –En mayo pasado, el bosquejo de plataforma de gobierno del ARI publicado en la revista Veintitres hablaba de una relación “seria y madura” con el FMI y con los Estados Unidos Hoy no parece haber mucho margen político para tal cosa Pareciera que no hay término medio: o se hace lo que ellos dicen, o se los enfrenta –La relación con el Fondo y la relación con Estados Unidos son dos cosas distintas No vamos a someternos al disciplinamiento del Fondo Lo mejor hubiera sido tener un proyecto nacional de salida sin contar con el Fondo, en lugar de esperar su ayuda Pero también tenemos que plantearnos cuál va a ser nuestra relación con Estados Unidos en términos comerciales, políticos, etcétera Va a ser muy difícil, muy dura y muy digna Por eso apostamos a la alianza política en la región: a una nueva democracia, a una nueva prosperidad, a reforzar el Mercosur –Usted sabe que gobernar sin el Fondo es gobernar contra el Fondo, porque éste no se va a quedar quieto –(Duda) De todas maneras, el Fondo está interesado en prorrogar los vencimientos No les conviene el default argentino, porque puede ser que otros países sigan el mismo camino () Con el Fondo no se puede salir, y sin el Fondo es difícil, pero se puede salir Los que estamos adelante en la pelea tenemos que demostrar que es posible Hay que cambiar el “no podés” por un “podemos todos”, y esta es la más enorme dificultad que enfrentamos La sociedad debe tomar conciencia de que su energía positiva para decir “podemos” es la que causa el cambio No es que yo puedo, puede un pueblo con sus dirigentes Yo estoy dispuesta a lastimarme enfrentando los alambrados de púa para que pase el pueblo

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