Pelosi: la "compra" de un liderazgo demócrata

viernes, 15 de noviembre de 2002
Washington -- Tras la descorazonadora derrota en los comicios de medio término del 5 de noviembre, los líderes del Partido Demócrata estadounidense comprendieron que una gran parte del electorado de su país está esperando que, de una vez por todas, regresen a sus valores tradicionales de defensa de los intereses de los trabajadores y las clases medias Así voltearon hacia la izquierda y designaron a Nancy Pelosi, representante por California, como la nueva jefa de su bancada en la Cámara de Representantes del Congreso La novedad causó asombro Pero algunos analistas advirtieron que, aun cuando se trata de un notable cambio de rostro, la diputada exhibe también los vicios de la clase política norteamericana Con los votantes volcados a la derecha, como demostró la rotunda victoria republicana de noviembre impulsada por menos del 40% del electorado, algunos comentaristas señalaron la nominación de Pelosi –de 62 años y una trayectoria marcada por las buenas relaciones con los sindicatos y la minoría hispana-- como un nuevo error de los demócratas “Esta es la segunda victoria republicana en 10 días”, disparó desde las páginas del conservador The Washington Times el columnista Cal Thomas Lo cierto es que, para muchos, la apuesta a Pelosi es más que arriesgada, en especial teniendo en cuenta que la diputada fue uno de los legisladores que votó en contra de la aprobación de la luz verde a la Casa Blanca para un ataque unilateral sobre Irak y que es la primera vez que una mujer es elegida para dirigir la bancada de uno de los dos partidos mayoritarios La diputada, señalada por la prensa como una mujer política de corte “liberal”, tiene de todas maneras experiencia suficiente como para enfrentar el embate de republicanos, parlamentarios misóginos y otros tipos de opositores “No me presenté al cargo como una mujer, me presenté como un político y un legislador experimentado () Sólo ocurre que soy una mujer y que estuvimos esperando largo tiempo por este momento”, declaró Pelosi aprendió desde pequeña los misterios de la carrera política, ya que su padre es un recordado exalcalde de Baltimore, Thomas “Big Tommy” D’Alessandro Ahora, cuando su recorrido público –de muy fuerte sostén en California y en el progresista distrito de San Francisco, de donde proviene-- alcanzó este momento culminante y se mira hacia delante para apostar hasta dónde llegará, Pelosi dejó en claro durante la reciente carrera electoral que sabe, al menos, ganarse el apoyo de sus compañeros parlamentarios Según un reporte apenas publicado por el Center for Responsive Politics (CRP) –una organización que sigue la ruta del dinero de las campañas electorales y es una verdadera pesadilla para los políticos estadounidenses-- Pelosi, según los datos recogidos hasta septiembre pasado, fue la parlamentaria que más contribuyó con recursos financieros en las carreras electorales de otros candidatos al Congreso El informe --titulado Comprando liderazgo: cómo el dinero alimentó el ascenso de Nancy Pelosi entre las líneas demócratas, y preparado por la investigadora Holly Bailey, del CRP-- afirma que la diputada superó a su predecesor en el cargo de jefe de bancada, Dick Gephardt, “en muchos sentidos” Explica: “En los últimos ciclos electorales ella se convirtió en uno de los recolectores de fondos de campaña más prolíficos del Partido Demócrata, superando a Gephardt y virtualmente a todos los republicanos de la Cámara Baja cuando se trató de recoger dinero para contribuir a las campañas de los candidatos al Congreso” Según Bailey, los datos de dominio público recopilados por el CRP señalan que Pelosi “donó más de un millón de dólares a través de su cuenta personal de campaña y de su Comité” En comparación, revela, Gephardt contribuyó con solamente 293 mil 500 dólares a las campañas de otros candidatos, mientras que Harold Ford –su rival en el proceso de selección del jefe de bancada-- apenas aportó 29 mil dólares, en su mayoría a través del comité Titans Fund La costumbre de “comprar liderazgo” no es habitual solamente entre los demócratas, según señala la organización no gubernamental especializada en seguir al pie de la letra la premisa política norteamericana que aconseja follow the money (sigue el dinero) El CRP recuerda que entrante líder de la bancada republicana en la Cámara Baja, Tom Delay, aportó 837 mil dólares a las campañas electorales de otros candidatos republicanos durante el 2001 y lo que va del 2002, mientras que el vocero de la sala de representantes, Dennis Hastert, hizo lo propio con 678 mil 500 dólares Hasta el 30 de septiembre –continúa el informe--, tanto a través de su fondo como de su comité, Pelosi aportó más de 500 mil dólares a 69 diputados demócratas ingresantes o con su mandato vigente, “los mismos individuos que debieron votar en su apuesta por el liderazgo” de la bancada, dice Bailey El jueves, Pelosi ganó cómodamente la pulseada sobre Ford, con 117 votos contra 29 A la sombra de un presidente como el republicano George W Bush que se reveló como un campeón a la hora de recolectar fondos para su partido, Pelosi no desentona en el nuevo escenario de la política estadounidense El CRP indica que, además del dinero que aportó a través de su cuenta o de su fondo, la oficina de la legisladora por California reunió en mítines y reuniones por lo menos 6 millones de dólares para las campañas de diversos candidatos demócratas “¿De dónde saca el dinero Pelosi para apoyar a otros candidatos?”, se pregunta Bailey Y responde: la diputada “obtuvo el sostén de grupos clave para los demócratas, como los sindicatos y los abogados, pero su mayor contribuyente es un grupo que hasta fecha reciente daba la principal parte de sus aportes a los republicanos: la American Medical Association (AMA), que rompió filas con el partido del presidente Bush a causa del manejo de la cuestión de la reforma del sistema de salud” Durante el último ciclo electoral, completa el informe, la AMA aportó 15 mil dólares al comité de campaña de Pelosi, una legisladora cuya historia en el Parlamento –donde es ya una veterana de 15 años- está cubierto de temas importantes para los demócratas, como los derechos de la mujer y la democratización del cuidado de la salud, dejando al menos abierta una esperanza después de la derrota de noviembre