Zamora: ante la crisis argentina, respuestas colectivas

sábado, 23 de noviembre de 2002
Buenos Aires -- Luis Zamora es el dirigente de izquierda más popular de la historia argentina Se suponía que iba a hacer un papel respetable en las elecciones originariamente previstas para marzo de 2003, diferidas ahora para el mes siguiente De pronto, pateó el tablero y decidió llamar a la “abstención activa” Zamora quiere incluir en las urnas una boleta con la consigna “Que se vayan todos”, coreada durante el estallido social que acabó con el gobierno de Fernando de la Rúa hace ya un año Zamora, líder del partido Autodeterminación y Libertad, considera que participar de las elecciones sería “legitimar el fraude”, habida cuenta de que existe una demanda social para renovar todos los mandatos y apenas serán elegidos un presidente y un vicepresidente “Si hay elecciones tal como están previstas, sin una renovación de este parlamento mafioso, ningún presidente tiene posibilidades de cambiar nada –sostiene–, porque no lo van a dejar gobernar Si las elecciones, en cambio, fueran para todos los cargos, los intereses de los Estados Unidos y de los grupos económicos que concentran el poder están en juego Por ahora tienen un Parlamento controlado por justicialistas y radicales y tienen la Corte Suprema, pero pueden perder ese control” En el mes de agosto, Zamora, la diputada y candidata a la presidencia Elisa Carrió (la única con posibilidades de disputarle el poder al peronismo) y el sindicalista Víctor De Gennaro, líder de la combativa Central de Trabajadores Argentinos, acordaron reclamar en forma conjunta elecciones generales para renovar todos los cargos La idea era traducir en hechos concretos la consigna “Que se vayan todos” Pero duró poco La decisión de Elisa Carrió y de la coalición Izquierda Unida de participar en los comicios acabó con el acuerdo Finalmente habrá elecciones al gusto del gobierno: sólo para Presidente y Vicepresidente “Es una pena –asegura Zamora–: si el centroizquierda y la Izquierda Unida se abstuvieran de participar, los peronistas se quedarían solos con sus elecciones y no tendrían más remedio que reconocer la falta de legitimidad de lo que proponen Una de las diferencias centrales entre Carrió y yo es que ella cree en las instituciones: encabezó una muy loable investigación sobre lavado de dinero y luego ¡se la entregó a la Justicia!, cuya cabeza es una Corte Suprema designada a dedo por Menem En todo caso, Carrió pretende ‘sanear’ las instituciones: para mí no hay nada que sanear, hay que generar mecanismos de democracia directa: eliminar la idea constitucional según la cual ‘El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes’, y generar mecanismos de democracia directa” Zamora tiene 54 años y comenzó su militancia durante la dictadura militar, como abogado que presentaba hábeas corpus por los desaparecidos En 1983 fue candidato a presidente por el Movimiento al Socialismo (Mas) y obtuvo la modestísima cifra de 50 mil votos en todo el país En 1989 fue elegido diputado nacional por la coalición Izquierda Unida y en 1991, cuando terminó su mandato, se negó a cobrar la jubilación de privilegio que la ley permitía entonces a los legisladores nacionales Ejerció su oficio de abogado y luego se ganó la vida como vendedor de libros infantiles Después de una década signada por los negociadores del menemismo, la honestidad personal se convirtió en un importante crédito político a su favor –Es un poco triste que la sociedad encuentre meritorio el simple hecho de que un dirigente trabaje como cualquiera –No lo veo mal Carlos Menem, por ejemplo, debería estar preso y quiere ser presidente de nuevo En mi caso, la gente deduce: “Si labura como todos nosotros, es porque no se enriqueció” En un gesto recordado y polémico ocurrido en 1990, Zamora le espetó a George Bush (padre) lo que pensaba de su persona y de sus políticas, y se retiró de la Asamblea Legislativa convocada en homenaje al entonces presidente de los Estados Unidos “Primero dije que Bush representaba a un país con intereses opuestos a los nuestros y que venía a sacarnos nuestro empleo, nuestras empresas, nuestras riquezas, como lo hace con todos los pueblos del mundo Después mencioné la guerra de las Malvinas: recordé que Bush fue vicepresidente de Reagan y por lo tanto tenía en sus manos sangre argentina Y agregué: ‘Este señor decide la vida y la muerte de miles y miles en el mundo, no sólo de hambre, sino por las guerras que desata para defender sus intereses económicos’ Fue un mes antes de la Guerra del Golfo No lo olvidó nadie En el 90 a mucha gente le pareció que estuve mal, pero hoy la mayoría reivindica aquel gesto” En 1995, Carlos Menem fue reelecto como presidente La estabilidad económica era una bomba de tiempo, pero en 1995 los argentinos todavía creían que un peso costaba un dólar En 1998, Zamora se retiró de su partido, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (una escisión del Mas), en medio de una autocrítica muy profunda que hasta hoy lo mantiene alejado de las otras expresiones de izquierda En 1999 no participó en las elecciones que consagraron a Fernando de la Rúa como presidente El año pasado, un par de meses antes de las elecciones parlamentarias formó el movimiento Autodeterminación y Libertad y se postuló como candidato a diputado nacional en la ciudad de Buenos Aires Obtuvo más del 10% de los votos: una enormidad para un dirigente que llevaba dos años sin aparecer en público Tras los cacerolazos que acabaron con el gobierno de Fernando de la Rúa, Zamora tuvo una activa participación en las Asambleas Legislativas que eligieron como presidentes a Adolfo Rodríguez Saa y Eduardo Duhalde Las Asambleas fueron televisadas en directo y entonces la popularidad de Zamora se disparó a límites inéditos: sus feroces críticas a las gestiones de gobierno del Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical lo convirtieron en uno de los dirigentes más representativos del descontento social –¿En qué cambió usted y en qué cambió la situación sociopolítica para que sus ideas sean escuchadas con mayor interés que antes? –Dentro de ese proceso hubo acciones revolucionarias: la movilización que volteó a De la Rúa, por ejemplo Pero los cambios más profundos están en la cabeza de la gente, que empieza a alejarse de las agrupaciones y los líderes en que creía y a generar formas de autoorganización, como las asambleas vecinales o el movimiento piquetero Por el otro lado hay un reexamen crítico de nuestras posiciones Seguimos apelando a luchar contra la barbarie que es el capitalismo en el mundo, pero cambió nuestra idea de cómo enfrentarlo Los dirigentes de izquierda hemos intentado construir el socialismo desde arriba y tantas experiencias heroicas pero frustradas nos dicen que se construye desde abajo “Nuestro aporte no es el de enseñar, sino el de aportar, escuchar y ser parte de un proceso más rico, que es la búsqueda de respuestas colectivas para nuestros problemas Como dicen los zapatistas: “Caminamos preguntando” En el mundo, el movimiento antiglobalización también está en busca de prácticas nuevas, para las cuales la izquierda argentina, y me incluyo, ha sido una traba Hemos creído que la respuesta a todos nuestros problemas estaba en el Qué hacer de Lenin Y nos equivocamos Yo estoy aprendiendo mucho de John Holloway, el concepto de ‘Cambiar el mundo sin tomar el poder’ me parece esencial para la izquierda de hoy” La popularidad de Zamora creció en el marco de la peor crisis de la historia argentina, cuando la mitad de la población activa está desocupada o subocupada, cuando el sistema bancario está quebrado y la mayor parte de los políticos no pueden caminar por la calle En medio de un vacío de poder enorme, de una recesión que lleva 5 años ininterrumpidos, de un país en el que el oficio de moda es la de cartonero y los analistas del establishment hablan de “veranito económico” --El eje de su propuesta es la suspensión definitiva del pago de la deuda externa ¿Cómo seguiría la vida de los argentinos el día después del portazo al FMI? --Los intereses que el FMI defiende son contrarios a los nuestros Si queremos discutir cómo producimos empleo, como mejorar los salarios, cómo comemos, no sólo tenemos que retirarnos del Fondo Monetario, sino también defendernos de él, porque va a haber sanciones, represalias Y no podemos hacerlo los argentinos solos ¿Hay posibilidades de una integración latinoamericana alrededor de temas que nos afligen a todos como el ALCA, la relación con el FMI, el pago de la deuda externa? Va a ser muy duro, pero no hay otra alternativa En los últimos tiempos George Bush ha puesto en juego la supervivencia de la humanidad con su teoría de las “guerras preventivas” contra cualquier país que cuestione la supremacía política, económica o militar de los Estados Unidos El mundo tiene que hacer una cruzada para detenerlo En caso contrario, vamos camino a la barbarie

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