La Guerra más costosa de la historia
En su afán por derrocar a Saddam Hussein, el gobierno del presidente Bush no ha trazado planes sobre lo que sucederá en Irak después de lograr ese propósito, y mucho menos cuánto le costará Hasta ahora, los estrategas del gobierno prevén una guerra corta, con una breve estancia de sus tropas en tierras iraquíes Analistas independientes tienen otra visión: una larga batalla y la permanencia de los soldados estadunidenses durante una década en Irak Resultado: la guerra más costosa de la historia
PARÍS- Una guerra contra Irak podría costar entre 99 mil millones y 1 billón 924 mil millones de dólares a la economía de Estados Unidos durante la década posterior al inicio del conflicto bélico
Estas cifras parecen descabelladas y sólo son dignas de atención porque las maneja William D Nordhaus, respetado economista estadunidense, catedrático de la Universidad de Yale, exintegrante del Consejo de Asesores Económicos del Presidente de Estados Unidos (1977-1979), autor de numerosos libros sobre temas económicos, entre los que destaca Economics, escrito con Paul Samuelson, reeditado 17 veces y considerado como obra de referencia
Desde 1984, Nordhaus es también miembro de la Academia Norteamericana de Artes y Ciencias Fue precisamente a petición del Comité de Estudios sobre Seguridad Internacional de la Academia, por lo que Nordhaus intentó evaluar los costos potenciales a largo plazo de una guerra contra Irak
La Academia es una venerable institución privada estadunidense, creada en 1780 Tiene su sede central en Cambridge (Massachusetts), sedes regionales en las universidades de Chicago y California, y se enorgullece de contar con la colaboración de académicos, artistas, hombres de negocios y líderes de opinión del más alto nivel Está integrada por 3 mil 700 miembros estadunidenses y 700 extranjeros a título honorario Entre sus principales objetivos destaca su deseo de estimular el interés y la reflexión de la opinión pública sobre problemáticas candentes mediante el análisis a fondo
Para dar a conocer esos análisis, organiza conferencias, coloquios, simposios nacionales e internacionales, patrocina la publicación de ensayos y produce sus propios informes
War with Iraq: costs, consequences and alternatives (Guerra contra Irak: costos, consecuencias, alternativas), su investigación más reciente -que abarca el documento firmado por Willam D Nordhaus- salió a la luz pública en los primeros días de diciembre
Su origen se remonta al 11 de octubre, cuando el Comité de Estudios sobre Seguridad Internacional de la Academia decidió intervenir en el debate público sobre la guerra contra Irak, para dar a conocer elementos de juicio que la Casa Blanca se empeña en sofocar o denigrar y a los que los medios de comunicación masiva no les hacen mucho caso
En 100 páginas, repartidas en tres capítulos, cinco reconocidos expertos estadunidenses examinan metódicamente las consecuencias y los costos potenciales de una guerra contra Irak
Parten del principio de que la perspectiva presentada por la Casa Blanca de una guerra relámpago, poco costosa a nivel humano, material y económico, con repercusiones sumamente beneficiosas para Estados Unidos y el planeta, está en total contradicción con otras numerosas hipótesis, más realistas, y por lo tanto mucho más pesimistas Luego presentan en forma sistemática todas esas hipótesis
El primer capítulo es una radiografía crítica de la "Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos", un documento de 32 páginas que lleva el sello del presidente Bush, dado a conocer el 17 de septiembre por la Casa Blanca El título del segundo capítulo: "Gambling on war" (Apostando sobre la guerra), resume el temor que inspira a su autor, Steven E Miller, la política belicista de Bush
Director del International Security Program de la Harvard University's Kennedy School of Government, Miller da a conocer en forma detallada los múltiples riesgos políticos y militares que conlleva a corto, mediano y largo plazo una guerra contra Irak: una explosiva desestabilizacion regional, el uso potencial de armas químicas, biológicas o atómicas, el recrudecimiento de atentados perpetrados por redes terroristas, la desintegración del derecho internacional, depresiones económicas, daños profundos y duraderos a la imagen y al papel de Estados Unidos en el mundo entre tantos otros
En el tercer capítulo, a veces muy técnico, Nordhaus, tras recordar que la guerra de Vietnam, cuyo "precio" supuestamente no iba a rebasar los 10 mil millones de dólares, "costó" en realidad entre 110 y 150 mil millones a Estados Unidos, señala que si no prevalece "el guión optimista" de Bush, el costo económico de esa guerra podría alcanzar un nivel estratosférico
Para llegar a esa conclusión, el investigador toma en cuenta no solamente los gastos militares en sí mismos, sino también el impacto global que podrían tener guiones bélicos "pesimistas" sobre los mercados petroleros y la macroeconomía
¿Cuál es el guión de la guerra relámpago de Bush y cuál sería su costo?
Difícil decirlo con precisión, ya que la información proporcionada por la administración Bush al respecto es más que opaca y a menudo contradictoria, deplora Nordhaus antes de precisar:
"La mayoría de los expertos que abogan a favor del 'guión optimista' consideran que la guerra empezará con un bombardeo intensivo de blancos iraquíes, con una atención especial a los puestos de mando y control, los cuarteles generales del liderazgo militar, los sitios donde se encuentran misiles Scud, armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares, la infraestructura de comunicaciones y los cuarteles de las tropas de élite de la Guardia Republicana
"Estos especialistas consideran que Estados Unidos tendrá que desplegar entre 150 mil y 350 mil soldados, lo que corresponde a la mitad de los efectivos desplegados durante la Guerra del Golfo () Todos prevén una pronta capitulación de Irak, la ocupación de Bagdad, la muerte o la captura de Saddam Hussein y el desmantelamiento del actual liderazgo del país Pronostican que la guerra aérea, la invasión y los combates terrestres durarán entre 30 y 60 días, que las tropas deberán ocupar el país durante 75 días y que no habrá más de 150 muertos entre los soldados estadunidenses"