El Congo: desastre tras desastre

sábado, 2 de febrero de 2002
Goma, República Democrática del Congo - La familia Kalule ha vivido durante 15 años en una gran casa de barro ubicada en la avenida Pangui, del barrio Murara, en la ciudad de Goma El 17 de enero, en lugar de los cientos de personas que pasaban cada día frente a la puerta de su casa, corrió un río de lava quemando todo lo que encontraba El Monte Nyiragongo hizo erupción y vomitó rocas derretidas En esta ciudad del noreste de la República Democrática del Congo, el panorama parece ahora como de otro planeta Una espiral de humo todavía se alza periódicamente desde este flujo de piedra Todavía algunas partes de la calle están calientes El calor del río derretido es intenso y la peste nauseabunda del humo hace lagrimear los ojos Los chicos hurgan en la lava, que fluye por donde los vecinos Kalule vivían antes de que su casa fuera víctima del río de piedras derretidas Los niños tratan de rescatar algún cable o pedazo de metal, los cuales -perdonados por la lava-- todavía adornan la parte de arriba de las paredes "Yo tengo siete niños?gracias a Dios ninguno de ellos murió o se perdió y la casa todavía está allí," dijo Mat Kalule, sentado en su casa, ahora cubierta con una capa de ceniza gris, y con una gorra de pelotero en la cabeza "La casa de salvó Es un milagro Cuando regresamos el techo había volado a causa del calor y del viento, pero pusimos la lámina de metal encima", dijo Mat Kalule Tres días después de la explosión del volcán, este hombre de 50 años no sabía de uno de sus hijos: Bernard, un estudiante a quien sorprendió el río de lava que barrió todo su distrito "Cuando vi las llamas venir, corrí en dirección contraria No pude llegar a la casa y pensé que todos se habían ido,", dice El resto de la familia encontró refugio en una oficina de correos en la ciudad de Gisenyi, cercana a Ruanda, donde esperaron la ayuda "Ellos querían llevarnos al campo de refugiados pero nosotros nos negamos Queríamos quedarnos en casa, aquí en el Congo," insiste Mat Kalule "En Ruanda fue muy difícil encontrar agua y comida", cuenta Bernard "Yo traté de encontrar a mis padres pero había mucha gente Toda Goma estaba en las calles de Gisenyi Decidí regresar y encontrar mi casa," agrega Pero aún cuando su casa está todavía en pie, la casa de los Kalule fue saqueada Cuando regresaron a ella no encontraron nada, "ni una cacerola ni un colchón," explica la esposa de Mat Kalule "No hemos recibido ayuda todavía y no hay ninguna posibilidad de encontrar lo que perdimos", añade Mientras ella habla con Proceso, sus vecinos, sobre todo jóvenes, rompen inmensos pedazos de lava Tratan de encontrar el camino sepultado por el torrente Este camino ha sido apodado como el puente de Joel, en honor del cura del mismo nombre que se negó a abandonar la ciudad y que sobrevivió a la tragedia Los jóvenes piden a los que pasan por allí que carguen cada uno con un pedazo para ayudar a enlazar un lado de la ciudad con el otro Y es que esta ciudad quedó partida en dos "Es un momento difícil para los congoleses Primero la guerra y ahora el volcán No nos queda nada", dice Mat Kalule Hasta ahora, un tercio de las casas de la ciudad fueron sepultadas por la lava, y han quedado sin hogar alrededor de 70 mil personas desde que el monte Nyiragongo explotó Muchos de ellos han encontrado refugio en campos originalmente creados para albergar a más de millón y medio de refugiados que huyó del genocidio de la vecina ciudad de Ruanda en 1994, a algunos kilómetros de Goma "Conflicto olvidado" La erupción volcánica es, sin embargo, uno de los muchos dramas por los que ha pasado la población de Goma durante más de 6 años En 1996, Laurent Kabila encabezó una lucha para derribar al entonces dictador de Goma, Mobutu Sese Seko Lo mismo hizo en otras ciudades claves de la República Democrática del Congo que se encuentran en la frontera este con Ruanda y Uganda y cuya población se unió a la rebelión Kabila consiguió su objetivo en 1997 pero muy pronto se ganó el odio de sus antiguos aliados Sólo 18 meses después, Ruanda y Uganda patrocinaron una segunda rebelión, otra vez desde Goma, para tumbar a Kabila Desde entonces, los residentes de Goma han albergado una fuerte antipatía hacia Ruanda, la cual mantiene su presencia militar en la ciudad: existen cuarteles de rebeldes que pertenecen al movimiento que apoyó a Kigali, el Partido Congolés para la Democracia A pesar del acuerdo de paz firmado en 1999 en Lusaka por todas las partes involucradas en la lucha, el conflicto está lejos de terminar De hecho se agravó: involucra ahora a tres países más: Zimbabwe, Angola y Namibia, que apoyan al gobierno de Kinshasa, dirigido por Joseph Kabila, el hijo de Laurent Kabila, desde que éste fue asesinado Como resultado de este continuo conflicto, La República Democrática del Congo --cuya infraestructura fue destruida por el gobierno de Mobutu-se encuentra estancada El vocero del Alto Comisionado para los Refugiados de la Naciones Unidas, Paul Stromberg dijo que la experiencia de esta agencia desde 1994 - donde los campamentos fueron un caldo de cultivo para la cólera y la violencia- "es útil todavía" "Nosotros conocemos la región y sus riesgos, lo cual nos ayuda a responder a los desastres naturales (?) Debemos advertirle a la gente de los riesgos para la salud que corren por la superpoblación en la ciudad a donde se han mudado los que han quedado sin casa y sus familiares o amigos," dijo Desde que sirvió como tierra de estacionamiento para las operaciones humanitarias después del genocidio de la guerra de Ruanda, el área de Goma se ha visto agitada por las tensiones militares y étnicas, ya que muchos soldados ruandeses de la Milicia Interahamwe --responsables del genocidio-- se esconden en los bosques Mónica Castellarnau, jefa del ala española de Médicos Sin Fronteras en Goma, dice que el desastre natural pudiera ayudar a atraer la atención hacia el sufrimiento que por mucho tiempo se ha infligido contra la población del antiguo Zaire "Es cierto que tenemos una situación de emergencia ahora en Goma debido a la erupción, pero no queremos olvidar que todo el Congo ha estado experimentando una compleja crisis humanitaria desde 1996," subraya en referencia a la guerra en este país Y señala: el del Congo es un "conflicto olvidado" Recuerda que "hay 60 millones de congoleses que necesitan ayuda, y para eso se debe prestar más atención al conflicto" Los campamentos Helene Sabina es otra superviviente de Goma Con 60 años, esta refugiada en Sake, población localizada a unos 27 kilómetros al noroeste de Goma Cuenta: "Nosotros caminamos toda la noche con la luz roja de la erupción Temíamos que la lava nos alcanzara Estábamos rodeados por una plaga de mosquitos y los niños lloraban" Sabina dijo que huyó con cerca de 20 niños "La lluvia nos empapó, y tuvimos que detenernos un rato para dormir" Con ella huyeron alrededor de 20 mil personas por la ribera del Lago Kivu después que el torrente de lava cortó a Goma en dos La llegada de las víctimas del volcán duplicó a la población de Sake, que tenía 28 mil habitantes Los primeros en llegar fueron acomodados en escuelas, iglesias y mezquitas No tuvieron comida durante seis días y sólo recibieron ayuda de la gente de la localidad "Como vivimos al oeste del torrente de lava, el radio dijo que podríamos dirigirnos a Sake Nos fuimos sólo con la ropa que teníamos puesta y con un poco de dinero," dice Paul Arkasase, empleado de la Corte de Apelación de Goma, quien buscó refugio en la escuela Kamuronza de Sake, con su esposa y sus siete hijos "El cura nos dio algún alimento y nos permitió quedarnos aquí," comenta señalando una gran aula con sus pisos de tierra trillado "Nosotros dejamos todo detrás, lo perdimos todo Nuestras mujeres no pueden ni siquiera concinarnos, así que le pedimos a los vecinos que lo hagan Todo mi vecindario fue destruido? No tengo nada", señala Arkasase La ayuda finalmente llegó a los desplazados seis días después de la erupción Camiones trajeron a Sake 30 toneladas de alimentos para repartir raciones a cada jefe de familia durante 15 días Es insuficiente Además, mujeres y niños tiritan de frío por la húmedad del clima, muchos de ellos estaban enfermos de malaria "Hemos contado 15 mil 650 personas desplazadas, pero creemos que el total es de 20 mil", dice Zenabua Georgis, la jefa en Sake de la organización no gubernamental World Vision "World Vision tiene su base aquí permanentemente, usualmente proveemos comida para los niños y las familias golpeadas por la rebelión que afectó el este del Congo," dice Paradójicamente, la comida dispersa en los mercados de esta ciudad -papas, plátanos, ñame y pescado seco- era abundante "Nosotros tenemos gran necesidad de medicinas, muchas de las personas ancianas están enfermas con diarrea y malaria", afirma Felisa Feza, de 60 años, que yace enferma con fiebre en una sábana sucia en un cuarto oscuro Alrededor de ella, yacen cinco niños medio dormidos, débiles por la malaria y la falta de alimentos "Nos gustaría regresar a Goma, pero ¿adónde iríamos después de todo? ", dijo una exhausta mujer, cuyo hogar también fue destruido por el río de lava del volcán La invasión El gobierno de Ruanda --que mantiene una guerra en el Congo desde hace más de tres años por su apoyo a los rebeldes del Partido Democrático del Congo-- ha ayudado inmediatamente a la población congolesa: brindó lugares para ubicar campamentos, abrió sus fronteras al flujo de emigrados y movilizó sus principales compañías para proveer una ayuda de emergencia a las víctimas de la erupción Más de mil 800 casas fueron destruidas en Ruanda por los numerosos terremotos que siguieron a la erupción Pero políticamente hablando, la posición de Ruanda no ha cambiado y los recientes esfuerzos diplomáticos para convencer al gobierno de Kigali para que saque sus tropas del Congo no han fructificado "Sólo habrá frutos cuando la comunidad internacional tome en cuenta la preocupación de Ruanda por la seguridad", dice a Proceso el presidente de ese país, Paul Kagame Al final de las muchas iniciativas, los ministros de relaciones exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, y de Francia, Hubert Vedrine, visitaron Kigali la semana pasada para conocer más sobre la guerra en la República Democrática del Congo "Hay una suerte de vagancia intelectual de ambas partes, tanto de la comunidad internacional como de los congoleses?Antes de pedirnos que retiremos nuestras tropas del Congo, deberían comenzar por ver qué fue lo que nos llevó allí," explica Kagame El presidente recordó que sucesivos gobiernos en Kinshasa han apoyado a los extremistas Hutus de Ruanda, conocidos como Interahamwe ("los que luchan juntos") quienes fueron los responsables del genocidio de 1994, cuando durante un lapso de 100 días, cerca de un millón de personas de la minoría Tutsi de Ruanda y de los Hutus moderados fueron asesinados en una campaña de exterminio planificada y ejecutada cuidadosamente Cuando Kagame llevó al Frente Patriótico de Ruanda a la victoria, en julio de ese año, los Interahamwe y los soldados derrotados de las fuerzas armadas de Ruanda (exFAR) huyeron por la frontera de ese país hacia el Congo, y se prepararon para la venganza "Este asunto no ha sido tomado en cuenta," dijo Kagame Y señaló que en entonces "pedimos a la comunidad internacional que resolviera este problema y no lo hizo Es por eso que nosotros entramos en el Congo" "Mientras la gente siga evitando hacer algo concreto respecto a esto y siga yendo y viniendo y hablando de otras cosas, yo creo que nosotros estaremos lejos de encontrar una solución de común acuerdo para que nuestras tropas puedan ser retiradas del Congo y para que progrese el diálogo entre los congoleses," dijo en referencia a las conversaciones que constituyen la piedra angular en un acuerdo firmado por las partes involucradas en Lusaka, Zambia, en 1999 Al menos en Goma, donde las tropas ruandesas están presentes, estas intervenciones han dejado un amargo sabor en la boca del pueblo de la República Democrática del Congo Cuando el Monte Nyiragongo hizo erupción, la población de la ciudad huyó en masa a lo largo de la frontera con Ruanda, pero de los 300 mil habitantes de Goma, sólo unos 5 mil decidieron aceptar la comida, el agua y el refugio ofrecido en los dos campamentos asentados en Ruanda Los que huyeron a través de la frontera regresaron al día siguiente a sus hogares, a pesar del riesgo de otra erupción, y despreciaron los campamentos creados para proveerles ayuda de emergencia "Los congoleses pueden guardar algún resentimiento hacia Ruanda, porque nosotros hemos entrado a su país dos veces, pero ellos no alcanzan a comprender por qué estamos allí y las responsabilidades de sus propios líderes en este asunto," explica Kagame "Yo creo que cuando todo se solucione habrán líderes razonables en el Congo En caso contrario, enfrentaremos la situación como siempre lo hemos hecho," dice En otras palabras, la ya larguísima cadena de desastres no ha terminado aún para el pueblo de Goma (Traducción: Midiala Rosales Rosa)