Hugo Chávez: víctima de su propio éxito

sábado, 23 de febrero de 2002
A casi tres años de su toma de poder, la popularidad y legitimidad del actual presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha caído drásticamente, de 85% a niveles muy por debajo de 30% Pero sus desdichas no han quedado en su baja popularidad, sino que han llevado ya a tres militares a pedir públicamente su destitución Y en un hecho que se sale de la norma, pues Washington ha sido muy cauteloso de no arremeter contra Chávez, Collin Powell, el secretario de Estado, expresó con vehemencia su preocupación por la situación de Venezuela El populismo de Chávez siempre ha estado a flor de piel Llegó al palacio presidencial de Miraflores apoyado por las masas empobrecidas por casi tres décadas de estancamiento económico Su estilo desenfadado y directo y su soltura para romper los protocolos lo han hecho el favorito del pueblo venezolano, quien lo hizo vencer a las fuerzas políticas establecidas desde los años cincuenta, Acción Democrática (AD) y los demócratas cristianos (Copei), que tradicionalmente acaparaban más de 90% de los votos Después de escuchar por casi tres años las "sentidas" promesas chavistas de grandes mejoras para el pueblo, los venezolanos empiezan a dudar de su líder carismático, y éste, quien carece de todo sentido común y capacidad de autocrítica, ha arremetido abiertamente contra sus enemigos: "se está orquestando una conspiración en mi contra; es por eso que los tendré vigilados de cerca" Chávez parece no querer entender reglas ni oposición alguna Por ejemplo, no ha reconocido a los líderes de la Confederación de Trabajo Venezolano (CTV), en especial a Carlos Ortega, quien sostuvo una plática con el expresidente en exilio Carlos Andrés Pérez a principio de este año Aun así, el poder del CTV alcanza a los sindicatos que se encuentran actualmente molestos con el gobierno, lo cual representa un apoyo mayor para la oposición y una disminución real del poder que Chávez ha ostentado Frente a los medios de comunicación que cada vez se muestran más críticos, la actitud del presidente ha sido desafiante: ante las preguntas de los reporteros que le parecen inoportunas, Chávez responde como si se tratara de un insulto personal Más aún, ha llegado incluso a agredir a la Iglesia, tachándola como el "tumor" de la sociedad Su gran poder y la carencia de contrapesos empieza a jugar paradójicamente en su contra La escasa oposición no deja pasar momento para señalar que la carencia de un poder judicial autónomo es un abuso inadmisible de la democracia Cuando el bolsillo está vacío no hay carisma que valga y esto es finalmente la base de la pérdida de popularidad de Chávez El pueblo está demostrando su descontento en forma cada vez más evidente y en especial después de la baja del precio del petróleo (generador de casi 40% de los ingresos venezolanos y 70% de divisas por exportaciones) Las medidas fiscales "chavistas" han generado aún más descontento al recortar el gasto público Encuestas recientes revelan que un 54% de la población quiere la destitución del presidente Chávez Sin embargo, ni la oposición ha tomado forma ni ha aparecido un líder que pudiera derrocar al presidente Esta es la gran paradoja: Chávez parece que no tiene la capacidad de aprendizaje para permanecer en el poder hasta el año 2006, año en que se cumple el mandato para el cual fue electo, pero tampoco hay una alternativa en el horizonte De manera que los venezolanos parecerían dispuestos a soportar a Chávez con tal de que un vacío de poder no los lleve a una crisis similar a la argentina Las encuestas recientes que preguntan "¿por quién votaría para Presidente de la República?" comprueban que Chávez recibe el mayor porcentaje, 25%; seguido del gobernador del estado Miranda, Enrique Mendoza, con 14%; el alcalde metropolitano, Alfredo Peña con 12%; y el dirigente del partido Primero Justicia, Julio Borges con 11% El arma que Hugo Chávez usó para asumir el poder comienza a actuar en su contra Al no haber cumplido las promesas que hizo en su electorado y generar la misma división dentro de su país, se abre un espacio cada vez mayor para que surja una nueva coalición populista que pudiera derrocar al presidente golpista Chávez ya no tiene muchas alternativas Comienza a respetar a los otros poderes y a dialogar con la oposición, o las manifestaciones populares en su contra y la insubordinación pública de militares será sólo la punta del iceberg

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