El exilio cubano se "americaniza"

sábado, 2 de marzo de 2002
La irrupción de 21 jóvenes en la embajada de México en Cuba ?concluida la madrugada del viernes 1? fue achacada por los gobiernos de Vicente Fox y de Fidel Castro a una "provocación" de sectores exilio anticastrista de Miami La Habana señaló particularmente a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), otrora considerada la organización más importante del exilio cubano Apenas unas horas antes de dicha irrupción, directivos de la FNCA habían asistido ?por invitación del gobierno mexicano? a una velada con el canciller Jorge Castañeda para inaugurar el Centro Cultural Mexicano en Miami ¿Qué es actualmente esa organización que fue invitada a la velada con Castañeda y que La Habana señala como responsable del incidente de la embajada de México en Cuba? Miami- El martes 26, Joe García, un importante directivo de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), parecía renovado Recostado en un pilar exterior del Centro Cultural Mexicano ?ubicado en la lujosa barriada de South Miami?miraba a través de la imponente fachada de cristal al canciller mexicano Jorge Castañeda, quien inauguraba este espacio "Esta gente nos entiende ¿sabes? Han comprendido nuestras razones", dijo García, de 38 años, director ejecutivo de la FNCA, haciendo un gesto con la cabeza hacia Castañeda En el interior, Castañeda era el deleite de los presentes, casi todos dirigentes de organizaciones cubanas exiliadas y miembros de la prensa local Les decía: "las puertas del Centro están abiertas a todos los hispanos y, naturalmente, a todos los cubanoamericanos" Por primera vez, el consulado mexicano en Miami invitaba a miembros de organizaciones cubanas exiliadas Todas ellas con una característica común: ninguna aboga por el derribo violento del gobierno de Fidel Castro Entre los invitados estaban directivos de la FNCA Era, al parecer, un reconocimiento a la nueva etapa de esta organización, después que de ella se apartaron los elementos más radicales y quienes La Habana acusa de actitudes violentas "Este centro es una prueba de la importancia que el presidente Vicente Fox concede a Miami y al sur de la Florida", enfatizó Castañeda Momentos antes, en un aparte particular con la prensa, había adelantado unas declaraciones que horas más tarde desencadenarían la invasión de 21 jóvenes a la embajada de México en Cuba Cuestionado sobre sí su país seguiría manteniendo abiertas las puertas de su embajada a los disidentes, como les prometió a raíz del encuentro de Fox con siete opositores durante su visita a la isla a principios de febrero, el canciller contestó que "las puertas de la embajada y las puertas de México" Y amplió: "Muchos de ellos han visitado México en el pasado, lo harán sin duda en el futuro y, bueno, estarían abiertas como para cualquier ciudadano cubano o latinoamericano que tenga interés en visitar México o tener contacto con la representación de México en Cuba, o en cualquier otro país de América Latina" Castañeda se refería así a la apertura que el gobierno mexicano dispensaría a todo el espectro político de la isla "Eso es lo que pedimos a todo el mundo, que nos ayuden a llevar la democracia para Cuba", dijo García, que en el fondo no hizo más que reflejar el clímax de lo que para él ha sido una ardua tarea de casi tres años desde que le planteó a su amigo Jorge Mas Santos, actual presidente de la FNCA, hijo y heredero de su fundador Jorge Mas Canosa, la necesidad de "americanizar" la organización, aunque sin relegar su "cubanización" Cuando salí de Cuba Creada en 1985 a imagen y semejanza de los poderosos grupos de cabildeo judíos en Estados Unidos, la FNCA se transformó rápidamente por la mano de Mas Canosa en una organización que despertó hacia la política estadounidense un inmenso y aletargado exilio cubano que por años estuvo sujeta a los intereses de las sucesivas administraciones estadounidenses, quienes por décadas alentaron invasiones y subversiones en la isla Siempre fue una organización más "cubana" que "americana", interesada en reclamar a Washington el derribo de Castro sin prestar mucha atención al hecho de que para lograrlo había que convencer a la opinión pública estadounidense "El exilio nunca ha sabido vender su imagen", sentenció hace algunos años el periodista cubano exiliado, Jorge Dávila Miguel Es cierto que con Mas Canosa al frente, en nombre del exilio cubano, la FNCA comenzó a tocarle a las puertas de cancillerías extranjeras al tiempo que cortejaba el mundo político de Washington Y logró lo que nunca antes se creyó posible: Le arrancó a la Casa Blanca la creación de la emisora Radio Martí, convenció al Departamento de Estado para que otorgara visas a miles de cubanos exiliados en terceros países, se hizo escuchar en Naciones Unidas para lograr la condena al régimen de La Habana por violación de derechos humanos y consiguió que la piedra angular de la política estadounidense hacia La Habana, el embargo económico, fuera institucionalizado en el Congreso Pero su política siempre estuvo coja A veces su discurso era tan radical, que terminó despertando más indiferencias que simpatías, y hasta cierto rechazo "La extrema derecha ha secuestrado al exilio", sostiene continuamente Max Lesnik, un exiliado cubano con fuertes contactos en La Habana Si por un lado la FNCA pareció desplegar una fuerza meteórica, que asustó verdaderamente al gobierno de La Habana a punto de considerarla su enemigo número uno, por el otro fue incubando una serie de tendencias que, después de la muerte de Mas Canosa en 1997, empezaron a reclamar su presencia en la organización Otras tendencias simplemente tuvieron que abandonarla De entrada, un sector "radical" de la FNCA no aceptó a Mas Santos como presidente de la organización Tampoco aceptó que éste nombrara a su amigo de la infancia, Joe García, como director ejecutivo A García siempre le preocupó que la organización apareciera mezclada, aunque por carambola, en cualquier acción violenta contra Castro Lo certificó, incluso, Ninoska Pérez Castellón, colaboradora de Mas Canosa y por años el rostro más visible de la Fundación, y ahora una de las más acérrimas críticas de García "Cuando acusaron a Francisco ?Pepe? Hernández por el lío de las armas, Joe García llamaba todos los días a la Fundación diciendo que había que sacarlo", dijo Pérez Castellón el año pasado cuando decidió abandonar la FNCA por discrepancias con el rumbo político que impulsó Mas Santos Hernández, considerado el brazo derecho de Mas Canosa, es uno de los directores actuales de la FNCA y fue acusado por las autoridades federales en 1998 de ser el propietario de dos fusiles con mirilla telescópica incautados en Puerto Rico a exiliados cubanos, que se aprestaban a utilizarlos en un atentado contra Castro durante una visita suya a Venezuela La nueva generación En agosto pasado, un grupo importante de directores de la FNCA se separó de la organización disgustado por el rumbo que le había impuesto Mas Santos Criticaron, entre otras cosas, que Más Santos había descuidado las tareas para las cuales fue creada la organización Luis Zuñiga, por años un destacado portavoz de la FNCA, fue uno de los directores que salió Meses después formó otra organización, el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), donde se concentran ahora los disidentes de la FNCA Con Mas Canosa al frente, una de las actividades más visibles de la FNCA eran los constantes peregrinajes que el empresario hacía a la capital estadounidense para tratar de influir en todo y en todos Era una presencia constante en el Capitolio, en la Casa blanca, en los centros de investigaciones, en los locales de decisión, y casi siempre regresaba a Miami con algo escondido en la manga, con algún anuncio que hacer que llevaba a los exiliados a creer que mucho se estaba haciendo para acabar con el gobierno de Castro Más Santos, en cambio, abandonó gradualmente esas tareas Inicialmente, observadores encontraron una explicación en la brecha generacional entre padre e hijo Y es que, Mas Santos no dejó de comportarse como aquello que es: un joven cubanoamericano, que tal como García, no sabe siquiera a qué huele la isla donde nacieron sus padres Hoy muchos cuadros de la FNCA son jóvenes ejecutivos de éxito Cierto es que heredaron la pasión por el "problema" cubano y saben bailar al ritmo del guaguancó, pero también nacieron con la frialdad calculadora y pragmática de la sociedad estadounidense que exige resultados arriba de la mesa para decir que una tarea ha sido exitosa Y en los últimos 43 años de régimen comunista en la isla, los únicos resultados son que Castro todavía sigue en el poder y los exiliados se están poniendo viejitos Por eso, García le dijo a su amigo que tenían que hacer algo Y que las razones son más importantes que las pasiones Para desesperación de legisladores republicanos como Lincoln Díaz-Balart, Mas Santos y García decidieron disminuir el cabildeo en Washington Creían que desde mediados de los años 1995 no estaba dando grandes resultados Luego abandonaron la emblemática Calle Ocho en el corazón de la Pequeña Habana en Miami y salieron a recorrer el país para explicar a los estadounidenses que es lo que, desde su óptica, sucede en Cuba Incluso contrataron como vicedirector ejecutivo Dennis Hayes, un ex responsable de asuntos cubanos en el Departamento de Estado y lo colocaron al frente de la delegación en Washington "Es tremendo La fundación ya no viene por el Congreso, están perdiendo oportunidades únicas de frenar toda esta avalancha de presiones de elementos liberales que quieren ir a Cuba, llevar con ellos a los granjeros y empresarios, normalizar los contactos con una dictadura", dijo una fuente próxima al congresista republicano Esto ha despertado un profundo malestar en el seno del grupo de congresistas cubanoamericanos Algunos de ellos atribuyen el incremento de las presiones en el Congreso para acabar con el embargo económico a la ausencia de la FNCA en sus pasillos "Están dejando pasar oportunidades únicas, y perdiendo posiciones que en mi opinión ya no son recuperables", añadió la fuente El abandono del cabildeo activo tuvo otra consecuencia: la FNCA ya no es la organización del exilio cubano que monopoliza las primeras páginas de los periódicos De hecho, actualmente poco se escucha hablar de ella Sus directivos argumentan que es parte de una estrategia Se trata de trabajar en silencio La zaga del niño Elián El caso del niño Elián González ?el niño cubano que sobrevivió al naufragio de una embarcación de cubanos que se dirigía a La Florida y que, tras negociaciones y protestas de los exiliados, las autoridades estadunideneses regresaron a Cuba?fue una lucha que la FNCA abandonó antes de terminar Cuando las cadenas de televisión estadounidenses llevaron al país la imagen de un exilio intolerante, incluso capaz de separar a un padre de su hijo, Más Santos declaró que era imperativo cambiar la imagen de los cubanos en Estados Unidos "El episodio sacó a relucir nuestra pasiones como exilio; muchos cubanos que salieron a las calles lo hicieron honestamente, creyendo en lo que estaban haciendo y verdaderamente preocupados por la suerte del niño Pero el resultado final, hay que admitirlo, no fue positivo para la imagen del exilio", dijo García Y así, mientras a La Habana empezaron a viajar empresarios, granjeros, políticos, activistas, estudiantes, académicos y hasta militares retirados, los nuevos directivos de la FNCA se volcaron hacia otro tipo de cabildeo "Yo no quiero que Fox o Castañeda sean los abanderados del anticastrismo Lo que yo quiero es que me ayuden a que Cuba sea libre", dijo este jueves García, poco después de enterarse que el canciller mexicano había dicho en Ciudad México que no iba a prestarse a lo que calificó de "conspiración anticastrista" Una declaración en lo mínimo sensacional, si se tiene en cuenta que hasta hace un par de años, muchos en el exilio cubano exigían un auto de fe contrarrevolucionaria y muchos golpes en el pecho para poder entablar una conversación Hace dos años, que directivos de la FNCA se han dedicado a recorrer el mundo, explicando silenciosamente y sin gran publicidad a presidentes y cancilleres que hay que prepararse para el futuro de la isla, y persuadiéndolos a que exijan al gobierno cubano una democratización de la isla Incluso han cambiado ciertas demandas Si bien la FNCA aún sigue exigiendo la liberación de presos políticos y la realización de elecciones libres y la instauración de una prensa libre, Mas Santos ?a diferencia de su padre?ya no excluye negociar una transición con quienes rodean a Fidel Castro y a su hermano Raúl Es más, hace tiempo que en la organización no se escucha hablar de manera insistente de fomentar el embargo económico, la principal herramienta de la policía exterior estadounidense hacia la isla "Hay otros temas importantes y posiblemente más interesantes", dijo uno de los directores Y todo parece indicar que esa diplomacia silenciosa ha logrado resultados El mandatario peruano Alejandro Toledo es un buen interlocutor de la organización En los últimos meses, por lo menos dos delegaciones han viajado a México a entrevistarse con sus diplomáticos y funcionarios y, según han dicho, regresaron felices y contentos El jueves 28, Mas Santos aseguró que pasó toda la mañana al teléfono con funcionarios mexicanos convenciéndolos a que no entregaran a los 21 hombres que penetraron la embajada en La Habana al gobierno cubano "Para nosotros esto es tan importante como lo que pasó hace años", dijo Mas Santos Y recordó como su padre logró convencer al gobierno de Carlos Salinas de Gortari para que demandara de Castro la devolución de una balsera cubana y su familia que había tocado tierra mexicana, pero que fue enviada de regreso a la isla Finalmente no lo logró, pero ello no pareció preocuparle demasiado El mismo ha advertido que en los negocios, como en la política, hay altas y bajas Y Mas Santos ?quien dirige a la FNCA como a una corporación?dice que no se deja impresionar por contratiempos, tales como la separación de algunos directivos históricos de la organización Tal vez por eso, García se limitó a sonreír cuando se le preguntó si la salida de los disidentes de la FNCA fue un proceso natural de decantación política "Deja eso, flaco Mira al canciller que sabe lo que hace y además nos entiende", dijo García, apuntando hacia su "amigo" Castañeda