Sharon: entre "palomas" y "halcones"

miércoles, 20 de marzo de 2002
El gobierno de Israel, dividido Tel Aviv - Por la noche del miércoles 13 la televisión israelí mostró imágenes de las tropas de su ejercito inspeccionando casa por casa en un campo de refugiados en Ramallah, un escenario muy parecido a un barrio pobre de América Latina Allí, las fuerzas israelíes suelen encontrar, escondidos debajo de muebles o en puertas secretas que se abren al correr una gran alfombra oriental, manojos de armas y hasta partes de los ahora famosos "misiles artesanales" Qassam 2, fabricados por los ingenieros del grupo islámico Hamas Desde aquí salen también muchos de los comandos palestinos que en estos días están golpeando duramente a las fuerzas armadas israelíes Para los generales de Israel, la intervención directa y el refuerzo de la ocupación parece ser el camino elegido para dejar en claro la superioridad militar sobre los guerrilleros y los terroristas y para recuperar la moral herida por los recientes exitosos ataques de las células palestinas, tanto las laicas que responden a Al Fatah, como las fundamentalistas islámicas de Hamas Durante el reportaje televisivo, el reportero entrevista a algunos de los soldados y todos ellos repiten el mismo argumento, con semejante letanía: "no nos gusta estar aquí, no nos gusta hacer esto, pero no nos queda otro remedio" Este parece ser el razonamiento de la gran mayoría de los sectores sociales y políticos israelíes en estas semanas sangrientas, con saldo de decenas de víctimas civiles: niños y familias enteras, árabes y judías La triple amenaza La frase de los soldados es también la del primer ministro israelí, Ariel Sharon, acosado por una triple amenaza: la molestia interna dentro de Israel que crece día a día; la ofensiva de la dirigencia palestina que apostó por la combinación de actos terroristas y acciones guerrilleras; y la presión del gobierno de Estados Unidos, cuyo presidente George W Bush declaró abiertamente que la arremetida de Israel sobre los territorios palestinos "no esta ayudando" a la causa de la paz El triple dilema de Sharon se desarrolla, para su desgracia, en medio de una profunda división en su gabinete, donde los partidos de derecha comienzan a abandonarlo e, irónicamente, su ultimo gran apoyo parece ser el de Shimon Peres, su ministro "paloma" de Relaciones Exteriores que pertenece al partido laborista Los ministros "halcones" Avigdor Lieberman, del partido Israel Beiteinu y titular de la cartera de Infraestructura, y Benny Elon, ministro de Turismo, del religioso Moledet, renunciaban el jueves al mediodía tras el vencimiento del ultimátum que lanzaron contra Sharon La razón: los ministros de extrema derecha le reclamaban dejar de tomar las decisiones más delicadas --tanto en el campo de la paz como en el de la guerra-- en el marco del gabinete ultrarreducido, del que forman parte Sharon --del partido nacionalista de centroderecha Likud--, el canciller Peres y el ministro de Defensa, Beniamin ben Eliezer, estos dos últimos del centroizquierdista Partido Laborista Lieberman y Alon presentaron su renuncia ?que puede no ser definitiva-- a pesar de que Sharon prometió que las decisiones críticas dejarían de ser tomadas por la "troika" que completa con Peres y ben Eliezer, y pasarian al terreno del gabinete reducido, del que forman parte otros miembros del gobierno, en su gran mayoría de la derecha y extrema derecha Ese gabinete, donde se discuten las cuestiones internas --la economía y las relaciones entre la religión y el Estado, entre otros--, es el escenario de una lucha por ver quiénes serán los acompañantes decisivos de Sharon en esta etapa sangrienta y delicada y su posible solución pacífica "Si Peres fuera echado del gobierno, una gran parte de los problemas de Israel se resolverían", simplifico el controvertido Lieberman ante los periodistas que lo esperaban fuera de su oficina en Jerusalen Su vocero, Sagiv Rottenberg, tuvo que salir a matizar el sentido de esas palabras: "Lieberman se fue del gobierno porque cree que Sharon necesita derribar a la Autoridad Palestina", dijo Pero esta es una apuesta que no comparten ni Peres ni ben Eliezer Frente a la esperanza de que se acreciente el peso de los moderados en el gabinete Sharon, los "halcones" ya tienen planes Alon reveló a la prensa israelí que tiene listo un plan de siete puntos que presentará al enviado estadounidense, Anthony Zinni, quien llegó a Israel el jueves para intentar relanzar las negociaciones de paz Este plan incluye la propuesta de deponer a la autoridad palestina --comenzando por su presidente, Yasser Arafat--, declarar nulos los acuerdos de Oslo y rechazar de plano la creación de un Estado palestino que incluya la ribera occidental del río Jordán Según Elon, después de que esos puntos queden en claro, "las negociaciones deberán entonces comenzar bajo supervisión internacional para lograr dos objetivos: uno, reubicar a los refugiados palestinos en los países árabes vecinos y, dos, alcanzar un acuerdo para el establecimiento definitivo de dos estados, uno israelí al este del jordán, un otro palestino-jordano al este del mismo río" El éxodo ministerial Por supuesto que Alon no contaba con que, pocas horas antes de la llegada de Zinni, tanto Estados Unidos como la ONU dieron claras señales de lo que la comunidad internacional pretende para la región: alcanzar finalmente un acuerdo que establezca las bases de dos países que puedan convivir con fronteras seguras El avance de estas presiones y la probable reanudación de las negociaciones --la prensa israelí refirió el jueves que un cese del fuego podía llegar este mismo fin de semana-- profundizará el éxodo de los ministros de derecha y ultraderecha del gabinete de Sharon Zvi Hendel, titular del partido Ihud Leumi (Unión Nacional, parte de la alianza de la que también forma parte el partido de Lieberman), desmintió las versiones sobre el retiro de su partido de la coalición de gobierno, un paso que seria muy bien visto por los lideres religiosos de la agrupación Si las presiones estadounidenses continúan, los partidos de la derecha israelíes --sostenidos por las organizaciones religiosas y por aquellas formadas alrededor de los inmigrantes que llegaron en los años 80 y 90 desde Rusia?podrían exiliarse por completo del gobierno Este sector ya se declaró exasperado porque Sharon aceptó eliminar el plazo de siete días sin atentados o agresiones para establecer un cese del fuego Y parece claro que la derecha de inspiración religiosa se opondrá activamente a cualquier concesión a la Autoridad Nacional Palestina Para ellos --como para los extremistas palestinos inspirados en el fundamentalismo religioso-- parece llegar una nueva "hora de la verdad" Según trascendió en Israel, Sharon tiene previsto anunciar en los próximos días un cese del fuego que comenzara la semana entrante, en respuesta al claro reclamo estadounidense Si los palestinos cesan sus ataques terroristas, dijo Sharon, Israel esta dispuesto a congelar sus operaciones en los territorios, retirarse de varios campos de refugiados y levantar algunos de los fastidiosos puestos de bloqueo que impiden a los vecinos palestinos llegar a los hospitales, trasladarse por motivos personales y, en muchísimos casos, llegar a sus empleos en fabricas o plantas agrícolas israelíes, su valiosa fuente de ingresos Con base en el plan de cese de fuego de Sharon, las fuerzas armadas israelíes se reservarían el derecho a llevar a cabo operaciones preventivas para impedir el tráfico de armas o evitar nuevos atentados contra objetivos civiles Para más adelante quedaría la resolución del problema de los asentamientos judíos en territorios palestinos, un movimiento que Sharon se niega a congelar Una movida política en tal sentido desataría un verdadero terremoto en Israel y pondría al desnudo los profundos dilemas que atan a este país Estos asentamientos, por ejemplo, recibieron un fuerte espaldarazo de parte del expremier Menahem Begin, quien les dio un importante impulso incluso después de haber recibido el premio Nobel de la Paz, mismo que obtuvo por firmar el histórico acuerdo con Egipto El problema de los colonos es tan complejo como el de los refugiados palestinos, y dominaran seguramente una eventual segunda etapa de las negociaciones de paz Tanto para Arafat como para Sharon, este es el momento de buscar una salida a la espiral de violencia que no los dañe demasiado en el frente político interno, señalan los comentaristas locales Los dos viejos y fieros enemigos parecen haber comprendido que termino la hora del enfrentamiento casi personal y que el mundo globalizado ya no tolerará las continuas escenas de sangre provenientes de esta región El propio ben Eliezer, un "halcón" dentro de su partido, dio a entender públicamente que las operaciones del ejercito israelí en los territorios ocupados se están intensificando de una manera inútil y dañina "Nuestras fuerzas armadas ya cumplieron sus objetivos en Ramallah --dijo ben Eliezer el miércoles 17--, y permanecer allí mientras arriba Zinni solamente perjudicara diplomáticamente a Israel" Es mas, el dirigente laborista afirmó que "los terroristas se fueron (de Ramallah) o se escondieron, y ahora solamente estamos molestando a los civiles", una actitud que --se percibe entre la población local-- realmente perturba a los soldados israelies, acostumbrados a ser parte de un ejercito de moral y dignidad muy altas Ben Eliezer habló después de mantener una dura discusión con Sharon durante una reunión del gabinete reducido, en el que fue --según testigos-- el más fuerte enfrentamiento entre ambos desde Sharon que asumió el gobierno Fue, en los hechos, un resumen de las dos posiciones que prevalecen hoy en Israel: las de los halcones de derecha y los halcones de izquierda Mientras esta zona del Medio Oriente se prepara para intentar una "paz de los duros", la desorientada y debilitada izquierda moderada israelí suspira Según confía a Proceso un dirigente del movimiento de los "kibutzim" --las celebres granjas colectivas instaladas por los pioneros socialistas--, una "paz de los halcones" sería también bienvenida "Esto no es nada --señala--, las cosas podrían haber sido mucho peor si en el gobierno, en lugar de Sharon, estuviera otra vez (Benyamin) Netanyahu" Para la paz en la región las horas son decisivas Según los continuos sondeos de la prensa israelí, Sharon sigue perdiendo popularidad y, de realizarse elecciones anticipadas, su más probable sucesor seria, precisamente, "Bibi" Netanyahu