"México se alejó de una posición digna": Cuba

sábado, 20 de abril de 2002
*La votación de Cuba en Ginebra: como una película de suspenso Ginebra - Las más de dos horas de intensos y acalorados debates, además de una sorpresiva intervención de China solicitando una moción de no acción, no lograron evitar que Cuba fuera nuevamente objeto de una resolución, en la que se invita al país caribeño a realizar esfuerzos para avanzar en el estado y garantía de sus derechos fundamentales Pero el margen de esta victoria fue aún más reducido que en años anteriores: 23 votos a favor, 21 en contra y nueve abstenciones El ambiente en la sala del Palacio de Naciones Unidas la tarde del viernes 19 era único Pocas veces durante esta larga reunión internacional había quedado de manifiesto el interés sobre la situación de los derechos humanos en un país determinado Cuando faltaban pocos minutos para las 4 de la tarde, la comisión abrió el debate de la resolución L30, relativa a la situación de los derechos humanos en Cuba La presentación, como estaba previsto, la hizo Uruguay, país que el jueves 11 entregó el documento a las oficinas de la comisión de la ONU sólo 20 minutos antes del plazo final, demostrando los innumerables cambios --y necesarios acuerdos entre países copatrocinadores-- que se realizaron al texto En la resolución uruguaya, se insistió en la necesidad de que Cuba se inserte en el contexto latinoamericano de democracia y que se envíe a La Habana a un representante especial de la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, para colaborar con el gobierno de Castro en la aplicación de las medidas de la resolución Después intervino el embajador cubano ante la ONU, Iván Mora Godoy, quien estableció que su país "no recibirá a un enviado especial y que, por el contrario, habrá combate y lucha sin cuartel por defender nuestro derecho a construir un camino propio" El tono agresivo de Mora no cambió en las dos horas de debate, creando un ambiente delicado y expectante A los pocos minutos, y siempre antes de la votación principal, China pidió la palabra y solicitó la votación de una moción de "no acción" Es decir, una resolución jurídica que permite evitar pronunciarse sobre una resolución cuando pueden existir razones como "que el documento no tiene nada que ver con la promoción de los derechos humanos, sino es un simple instrumento político" La iniciativa desconcertó a varios miembros de la comisión, pese a que su posible presentación se había comentado en los pasillos por la tarde del jueves 18 y especialmente en la mañana del viernes19, cuando los delegados de la misión cubana se acercaban discretamente a representantes de otros países y los sacaban de la sala para conversar en secreto Uruguay fue enérgico en su oposición a la moción Su representante insistió en que el gran copatrocinio latinoamericano era signo de que esta iniciativa no era de carácter condenatorio, sino todo lo contrario Pero el presidente de la Comisión, el polaco Krzysztof Jakubowski, accedió a la propuesta china y se llevó a votación Tras un primer escrutinio, 23 votos a favor y 24 en contra, el embajador de la República Democrática del Congo, gritó que había un error técnico y que él no había votado de esa manera Se produjo entonces otro largo debate sobre si se debía volver a votar o no Una intervención de Uruguay recordó que en caso de que el Congo corrigiera su sufragio, el resultado llevaría al empate, lo que, según las normas de la ONU, indica que no hay mayoría y el resultado es negativo El polaco aceptó las indicaciones del uruguayo y se votó, finalmente, la resolución L30 Como en una película de suspenso, los asistentes a la sesión aguantaron el desenlace Fue reñido, pese a que las previsiones de la prensa los últimos días fueron exactas Los 23 votos a favor vinieron efectivamente de la Unión Europea y de los latinoamericanos, salvo Ecuador y Brasil, que mantuvieron su política de abstensión Obviamente, Cuba y Venezuela se adhirieron a la negativa Los países árabes y africanos también rechazaron la proposición México efectivamente apoyó la L30, un acto considerado por Mora Godoy como "un alejamiento de una posición digna" "Estoy convencido de que el pueblo mexicano, los sindicatos, los universitarios no están de acuerdo con este voto Ellos no lo van a entender", continuó el embajador Sin embargo, la subsecretaria para Derechos Humanos de la cancillería de México, Marie Claire Acosta, expresó una opinión completamente diferente: "Este es un documento de conciliación, en el que se insta a las autoridades cubanas a utilizar el diálogo, donde prevalezca un ambiente positivo para que Cuba acepte la ayuda de la comunidad internacional en este tema" El documento, "carece de una condena, es un texto conciliador, que nos permitirá, en tanto que comunidad latinoamericana, resolver problemas desde un ángulo diferente, de mayor compromiso y hermandad", concluyó la subsecretaria mexicana

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