Análisis Político: Sharon, un violador permanente de los derechos humanos

jueves, 25 de abril de 2002
Mi simpatía histórica por el pueblo de Israel, que sigue vigente, se inició a partir de la existencia de problemas comunes En Francia, en los años 1939-1940, tuve oportunidad de establecer contacto con refugiados judíos que huían de la persecución nazi A partir de finales de 1940, ya en México, la relación del exilio español con los exiliados judíos fue notable Había, si no recuerdo mal, un Centro Eslavo por el rumbo de Insurgentes, cerca de la Av Alvaro Obregón, que agrupaba a los israelíes Al Instituto Luis Vives acudían compañeros judíos con quienes mantuve una relación muy cordial Años después, en la década de los cincuenta, me dio por leer las obras espléndidas de León Uris: "Exodo" y "Milá 18", entre otras muchas, que hacían historia de la conquista de los territorios que permitieron fundar, me parece que en 1948, el Estado de Israel Y mi fraternal amistad con la familia Swerdlin nos permitió a Nona y a mí hacer un viaje inolvidable, en el año de 1984, a Israel y vivir la emoción de conocer Jerusalén, el Muro de los Lamentos, las mezquitas árabes y, por supuesto, los símbolos cristianos que no me hicieron demasiada gracia, sin olvidar Masada y las colinas del Golán Pudimos visitar algún kibutz y tuve el privilegio de dictar una conferencia en la Histadrut, la organización sindical israelí Admiré la política conciliadora de los gobiernos laboristas particularmente de Rabin y antes, ya no en este momento, creí en Shimon Peres a quien yo también cancelaría, si eso fuera posible, el Premio Nobel de la Paz Creí en Barak y en su formidable gestión por la paz que desarrollada en Campo David, con la intervención personal de Bill Clinton, fue despreciada estúpidamente por el señor Arafat La entrega de las colinas del Golán, que ofreció Barak, confieso que me pareció imprudente Esas colinas sirvieron por muchos años para asesinar a los colonos judíos de los kibutzs (¡perdón por la ortografía!), indefensos allá abajo Pero se trataba de un esfuerzo monumental por la paz Sharon es un provocador y un asesino La segunda Intifada nació de su presencia matona en el centro de Jerusalén, generadora de una reacción lógica de los palestinos A partir de allí, amparado por los ánimos antiterroristas de su socio Bush , Sharon se ha convertido en el ejemplar más notable de criminal genocida de nuestros tiempos Por alguna razón me recuerda al Mussolini que atacó a Etiopía, obviamente indefensa como ahora lo está el Estado Palestino A Sharon lo ampara el apoyo total del nuevo Hitler, mejor conocido como Georges W Bush que persigue los mismos objetivos que su predecesor nazi El cuento del viaje de Colin Powell para lograr la paz no se lo cree nadie El gobierno republicano de los Estados Unidos sigue apoyando plenamente los asesinatos que cumple su socio israelí Colin Powell, que navega con aires de buen chico pero que no lo es como lo demuestra su intervención en Irak, no ha sido otra cosa que un pretexto para tratar de justificar un hipócrita rechazo a la acción de Sharon Convengo que las acciones palestinas, con sus jóvenes suicidas, constituyen un acto de violencia injustificada por cuanto las víctimas son hombres y mujeres de la sociedad civil El sacrificio de la vida de esos jóvenes que se convierten en bombas mortíferas no es suficiente para justificar su conducta Pero me explico sus actos, semejantes a los que, en la guerra de España, llevaban a cabo los milicianos heroicos, que atacaban con bombas de mano a los tanques alemanes, obviamente con casi seguro sacrificio de su vida La estupidez de Arafat de no aceptar la entrega absoluta que gestionó Barak, que habría terminado con la tensión permanente entre palestinos e israelíes, no justifica en modo alguno la bestial represión de las fuerzas de Sharon Pero también me angustia la suerte de esos soldados israelíes que son muchachos que cumplen el servicio militar obligatorio, exigible a hombres y mujeres El Ejército judío no es un ejército profesional Muchos hijos de mis amigos han pasado por esa angustia que se renueva cada día ya que ante situaciones como la actual, quienes sirvieron antes deben ponerse de nuevo a disposición del Ejército Creí y creo en el Israel que hicieron posible Golda Meir, Ben Gurion y, entre muchos otros, el general Moshé Dayan Creo en su espíritu de lucha civil, de defensa frente a los ataques de fuera Pero no creo en un gobierno que ejerce la violencia y demuestra un absoluto desprecio por la vida Un desprecio total por los derechos humanos ¿Por qué razones nuestro derechista gobierno, que acusa a Cuba de violar los derechos humanos, sin ver la viga en sus propios ojos, no acusa internacionalmente al gobierno de Israel de cometer genocidio? Lo ha dicho Saramago y coincido con él: las acciones de Sharon hacen juego con las bestialidades de Auschwitz De la misma manera que en Guantánamo se violan de manera sistemática los derechos humanos de los talibanes Y en otras formas, en la frontera entre México y los EEUU, donde son asesinados sistemáticamente trabajadores mexicanos