Medio Oriente: la excusa terrorista

sábado, 6 de abril de 2002
En septiembre de 2001, cuando se cumplía un año de la actual Intifada palestina, pensé en hacer para este espacio un balance sobre la situación en el Medio Oriente Pero en esos días sucedieron los atentados terroristas contra Washington y Nueva York y, noticiosamente, era imposible pasarlos por alto Opté, sin embargo, por vincular las dos circunstancias Y debo decir, lamentablemente, que el tiempo me ha dado la razón Aunque para esas fechas la cadena de atentados suicidas por parte de radicales palestinos contra objetivos israelíes ya estaba en marcha y, de hecho, el factor del terrorismo ?tanto por parte de unos como de otros-- siempre ha estado presente en la pelea por la denominada Tierra Santa, era evidente que a partir de los ataques contra Estados Unidos y la consecuente campaña antiterrorista lanzada a nivel mundial, tales inmolaciones iban a cobrar otra connotación y otro uso Para no ir más lejos, baste señalar que la actual ocupación militar del ejército israelí en los territorios bajo la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y el sitio a que se tiene sometido a Yasser Arafat se dan, precisamente, con la justificación de acabar con la infraestructura y los grupos de los que emanan los atentados suicidas, cada vez más frecuentes y sangrientos y, hasta ahora, incontrolables La parálisis de la comunidad internacional para intervenir y, sobre todo la de Estados Unidos, parece centrarse en la discusión de este punto En sentido estricto, los atentados suicidas son terroristas porque están dirigidos contra la población civil inerme y su objetivo es sembrar el terror, como una forma de presión política Sin embargo, las circunstancias tan sui géneris en que se da la resistencia palestina han provocado todo un debate sobre este tema Una guerra abierta entre dos fuerzas --Israel y Palestina-- tan desproporcionadamente desiguales resulta impensable Una de guerrillas parece inviable; por lo mismo y porque el control a que se encuentran sometidos los territorios palestinos haría muy difíciles los desplazamientos y el aprovisionamiento que requieren este tipo de fuerzas La pregunta sería, entonces, ¿qué otra opción les queda a los palestinos que convertirse cada uno de ellos en una bomba potencial? ¿Es esta una forma legítima de lucha nacional? Pero, como además los resultados no sólo han sido terribles, sino contraproducentes, la siguiente pregunta es si se puede culpar de estos mortíferos ataques directamente al jefe de la ANP, Yaser Arafat, o si se trata de grupos extremistas que lo tienen dominado o escapan a su control Pregunta difícil de responder, cuando el señalado se encuentra bajo arresto domiciliario, rodeado de la vigilancia ?y ahora de los tanques-- de los ocupantes, desde hace cuatro meses De cualquiera manera, mientras Arafat retenga formalmente la dirigencia, es el responsable último de lo que pase dentro de su jurisdicción y no tiene más alternativa que aparecer como cómplice o títere Para el primer ministro israelí, Ariel Sharon, no hay duda: Arafat es el culpable de todo Olvidando su propio pasado como miembro de la organización clandestina Haganah en su juventud, su violenta participación en todas las guerras árabe-israelíes, la cruenta invasión al Líbano, las matanzas de Sabra y Chatila y su constante accionar represivo en los Territorios Ocupados, no vacila en calificarlo de asesino Dueño y señor de la situación, le impidió participar en la reciente cumbre de la Liga Arabe, ahora le ofrece el exilio y, de preferencia, quisiera verlo muerto Su argumento de base, la seguridad de Israel Su justificación ad hoc, el terrorismo Aunque con algunas voces calladas y otras discordantes, como era de esperarse, la comunidad árabe-musulmana externó una visión opuesta Si bien presentó una condena contra el terrorismo en general, la Organización de la Conferencia Islámica --que agrupa a 57 países y se reunió esta semana en Malasia--, concluyó que en ningún caso se podía calificar de terrorista a "la justa lucha del pueblo palestino contra la ocupación" y que se rechazaría "toda acción unilateral contra un país islámico con el pretexto de combatir el terrorismo internacional" Los más radicales, como Irak o Libia, llamaron inclusive a voluntarios musulmanes a sumarse a los kamikazes palestinos Más objetiva ?y también temerosa de que el conflicto se extienda-- la Unión Europea, que se ha reunido de urgencia en varias ocasiones, ha instado a la cordura a ambas partes Si bien ha condenado como intolerables los actos terroristas palestinos, también ha hecho énfasis en que esto no justifica, de ninguna manera, la violación de los derechos humanos de la población civil palestina y, mucho menos, que Israel se arrogue el derecho de atacar y disponer de las instituciones y la Autoridad Nacional Palestina como si fueran su colonia Tal vez con algunos matices, pero ésta sería la posición de la mayor parte de la comunidad internacional En este sentido, por lo menos, se han orientado las últimas recomendaciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y las declaraciones individuales de países miembros de otras regiones no directamente involucradas por motivos políticos o religiosos, como Rusia, China, Canadá y toda América Latina, incluyendo México: cese inmediato de los atentados, suicidas o no, por el lado palestino; retiro inmediato e incondicional del ejército israelí de territorios palestinos; reconocimiento del derecho a la existencia como Estados y a la seguridad territorial de ambas partes; respeto a los derechos humanos y reanudación, a la brevedad posible, del diálogo ¿Por qué si la mayor parte de las naciones del mundo está de acuerdo en la que debe ser la salida no se logra hacer nada? Aparte de que nadie quiere involucrarse de manera directa y, mucho menos, militar, todos han vuelto la mirada hacia la potencia mundial en turno, el mediador por antonomasia de los últimos tiempos y el único que podría poner un alto a Israel: Estados Unidos Pero aparte de algunos vagos y contradictorios planteamientos, en esta coyuntura Washington pareciera tampoco querer involucrarse mucho O tiene sus propios planes Según algunos críticos internos y externos de la administración Bush, en el caso del Medio Oriente ésta se encuentra completamente rebasada Desde un principio, luego del fracaso mediador de Clinton, el republicano no quiso meterse ni valoró el conflicto en su verdadera dimensión Pero tampoco hizo caso de las voces que le advirtieron tomara cartas en el asunto después de los atentados de septiembre, por tratarse de un tema particularmente sensible para el mundo musulmán Obsesionado con su campaña antiterrorista, George W prefirió enfocar todas sus baterías contra Afganistán y el llamado "Eje del Mal" (Irán, Irak y Corea del Norte) Para otros, la Casa Blanca estaría atrapada en su propia definición de terrorismo Hace pocos días, nada menos que el Wall Street Journal se preguntaba quién era y quién no un terrorista y, a partir de ello, planteaba si Arafat debía o no ser tratado como tal Debate que se ha extendido a otros medios de información, pero que, sobre todo, se estaría desarrollando entre los llamados "palomas" y "halcones" del gabinete de Bush A saber: el departamento de Estado versus el Pentágono y todo el equipo de seguridad Pero aún hay más Para estos últimos la escalada en el Medio Oriente los estaría distrayendo de su lucha global contra el terrorismo y de su objetivo inmediato, que es Irak El riesgo de los absolutos o del "simplismo" al que aludieron los franceses de querer enfocar toda la política exterior bajo el lente de la lucha contra el terrorismo Inclusive un personaje calificado de "duro" en sus tiempos como Asesor de Seguridad Nacional de Carter, Zbigniew Brezezinski, quien ahora da clases en la John Hopkins School of Advanced International Studies, se sumó a esta crítica al señalar que no se puede enfrentar la problemática mundial con la sola disyuntiva de "quien no está conmigo, está contra mí" La política agregó, "no es blanca o negra" A primera vista, la política asumida por el gobierno de Bush parecería, por lo menos, contradictoria En varias ocasiones ha señalado la necesidad de que se reconozca un Estado palestino e, inclusive, se sumó a la última resolución de Naciones Unidas en este sentido Inusualmente, en los últimos meses también ha externado algunas críticas contra su habitual protegido, Israel, por los excesos militares de Sharon "que en nada ayudan a la distensión" Pero no ha hecho algo concreto para impedirlo y en fechas más recientes ha delegado toda la responsabilidad en Arafat, por no frenar las "acciones terroristas" y subrayado el derecho de Israel a la "legítima defensa" Vistas más de cerca, las acciones de Washington no se contradicen tanto y se enfocan casi exclusivamente hacia un solo punto: el de la seguridad Las declaraciones del supuesto "palomo" Colin Powell en este sentido, no dejan lugar a dudas: "El problema inmediato es controlar el terrorismo y la violencia Confundirlo con otras metas políticas o nuevas iniciativas nos distrae del objetivo central Israel tiene derecho a defenderse, pero queremos que se retire lo más pronto posible" Para la administración Bush, de hecho, el primer paso tendría que darse a partir de un plan de seguridad y cooperación desarrollado por el director general de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet Negociadores europeos y palestinos se han quejado de que ésta y no otra ha sido la iniciativa presentada por el enviado especial, el general Anthony Zinni "Su oferta sólo plantea demandas de seguridad sin ningún contenido político Ignora el Plan Mitchell ?que preveía varias etapas de distensión, enfriamiento, recuperación de la confianza y vuelta a las negociaciones de fondo- y preconiza el Plan Tenet" Según revelaciones del informativo británico The Guardian, Israel inclusive estaría autorizado por Estados Unidos a continuar sus ataques sobre edificios de la ANP, cuarteles de seguridad y prisiones como parte del plan de cese el fuego de Zinni Negociadores palestinos mostraron el documento que les fue presentado por Israel como una condición para dejar salir a Arafat a la cumbre de la Liga Arabe en Beirut Sólo así puede explicarse que Ariel Sharon siga adelante con prácticamente todo el mundo en contra Y también, paradójicamente, que continúen incontrolables los atentados palestinos Porque si el enfoque de la crisis se reduce al aspecto de la seguridad y el antiterrorismo, la lógica --como se demostró en Afganistán-- es la del enfrentamiento y la aniquilación del enemigo Matar o morir Una estrategia muy peligrosa que ha llevado a sus límites la confrontación entre israelíes y palestinos y que puede desbordarse hacia un conflicto regional mucho más amplio Y también, ¡qué cosas!, a reventar la coalición antiterrorista mundial

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