Argentina: bajo el escarmiento del FMI

viernes, 24 de mayo de 2002
Buenos Aires - El presidente argentino, Eduardo Duhalde, juega al límite de sus fuerzas Después de asistir a la cumbre Unión Europea-América latina y Caribe, celebrada en Madrid, y de pasar fugazmente por Roma, volvió a Buenos Aires con las manos vacías en medio del primer paro general contra su corta gestión y lanzó una nueva amenaza: "si no hay ajuste en las provincias y no se aprueban los cambios en la ley de subversión económica (dos requisitos del FMI para aprobar un paquete de ayudas) me voy" La fuerte presión, a casi cinco meses de asumir la presidencia el 1 de enero en la peor crisis socio-económica de la historia del país, fue lanzada "puertas adentro" a gobernadores y legisladores de su partido peronista (justicialista), dijeron a Apro fuentes del Congreso Pero enseguida la alarma corrió por todo el país "Es su última gran jugada Cree que detrás de él no hay ningún reemplazante creíble y que si no se cumplen las exigencias del FMI Argentina cae en una pendiente fatal", dijeron las mismas fuentes Duhalde pensaba que de su visita a Madrid y a Roma traería en la maleta un fuerte respaldo político de la "madre Patria" (España) y de la "madre sanguínea" (Italia) Pero se encontró con dos muros difíciles de franquear: "primero arreglen con el FMI y de después hablamos", le dijeron José María Aznar primero, y Silvio Berlusconi después, a un apesadumbrado Duhalde "Argentina está totalmente bloqueada con todas las letras y bajo presión Es claramente una presión porque han dicho que sí la Argentina no tiene la garantía Isso 9000, esto es el acuerdo con el FMI, no nos creen más", admitió el canciller Carlos Ruckauf, quien acompañó a Duhalde en su gira europea La frialdad con que recibieron a Duhalde en Madrid y Roma fue tal que una alta fuente del gobierno dijo a la prensa argentina que Duhalde se encontró con funcionarios italianos "de estilo alemán", es decir, infranqueables y fríos El FMI le exigió al gobierno la derogación de la ley de quiebras (que el Congreso ya aprobó) y cambios sustanciales en la ley de subversión económica que dejaría libres de cargo a numerosos banqueros procesados, además de pedir severos ajustes provinciales Estados Unidos y la Unión Europea se escudaron detrás de esta exigencia La última carta Duhalde pactó con los gobernadores de su partido y de la opositora Unión Cívica Radical (UCR), de los ex presidentes Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa, para implementar estos ajustes, pero en los últimos días surgieron serias diferencias en algunos casos La provincia de Buenos Aires, la más poderosa del país, y la Ciudad de Buenos Aires, la más rica, plantearon serias dudas para la firma del acuerdo con el gobierno y están poniendo trabas que funcionarios juzgan como "piedras en el camino" El mismo sendero transita la provincia de Santa Fe, del poderoso gobernador justicialista y expiloto de Fórmula 1 Carlos Alberto Reutemann Hasta ahora sólo firmaron el acuerdo 7 de las 23 provincias argentinas Según fuentes del justicialismo, Duhalde planteará el lunes 27 en una reunión con gobernadores en Santa Rosa, provincia de La Pampa, que "no puede seguir" en el gobierno sin un respaldo explícito a las políticas de ajuste "Será un día clave para el gobierno Duhalde irá con el as en la manga de la renuncia, pero será una movida muy riesgosa Puede encontrarse con una postura de indiferencia de los gobernadores de Buenos Aires (Felipe Solá) y Santa Fe (Reutemann) que no están dispuestos a ceder", confió a Apro una fuente legislativa Duhalde dio señales claras "A este ritmo así no me interesa" seguir en el gobierno, dijo el mandatario según el vocero presidencial Eduardo Amadeo Duhalde incluso dijo estar "harto de luchar contra molinos de viento" y estaría dispuesto a convocar a una asamblea legislativa en caso de que su reclamo no encuentre eco en los gobernadores El motivo de la disputa sería la negativa de algunos gobernadores a ajustar aun más sus gastos En el caso de Buenos Aires, el gobierno provincial paga los sueldos de los empleados públicos "en un 70% con Patacones" (bonos provinciales) "No me parece bueno que desde el Gobierno se diga: 'o se sancionan estas leyes, o (viene) el caos' o lo que fuere Varias veces ocurrió esto en la Argentina y nunca se salió bien de estas opciones", alertó a su vez Aníbal Ibarra, alcalde de Buenos Aires y exintegrante de la Alianza que llevó al poder a De la Rúa Escarmiento Mientras tanto, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, viajó a Washington para intentar meter presión al FMI Pero también volvió con las manos vacías El acuerdo estará listo nunca antes "de fines de junio" Argentina hasta ahora cumplió solo dos requisitos del FMI: derogar la ley de quiebras (que beneficiaba a empresas nacionales) y mantener "flotante"el mercado de cambios tras la devaluación del peso dispuesta en enero tras 10 años de convertibilidad 1 a 1 con el dólar, que cotiza ya a 3,50 pesos por unidad Cuando asumió Duhalde, el propio presidente y sus voceros señalaban que el acuerdo con el FMI saldría en marzo, pero después se habló de abril, luego de mayo y ahora se admite abiertamente que "no antes de fines de junio", lo que abre las puertas a negociaciones que parecen no tener fin "Hay un mes de último plazo: junio Quizás el FMI, en una situación desesperante, diga ´ya tiramos suficiente de la cuerda´ y se decida a firmar el acuerdo La ayuda es vital Si llegamos a junio sería arrastrándonos", dijo a Apro el economista Eduardo Curia Argentina parece haber tocado fondo, aunque nadie se anima a decir si en realidad se llegó al piso de la crisis La pobreza trepó al 50% (un dato inédito en un país que llegó a tener índices que no superaban el 10% hace 20 años), la inflación acumulada en el año supera el 20% y la tasa de desempleo roza el 25% En crisis similares, recuerdan con los dientes apretados fuentes del justicialismo, el FMI salió corriendo a apagar incendios en otras partes del mundo, como en México (en 1994 Estados Unidos y el organismo internacional desembolsaron unos 50 mil millones de dólares); Asia, cuando en la crisis de 1997 se enviaron 35 mil millones para respaldar programas de ajuste en Corea, Indonesia y Tailandia; y en Rusia, con 11 mil 200 millones en diciembre de 1998; además de Brasil que recibió un paquete de 40 mil millones tras la devaluación del real en 1999 ¡Y por qué Argentina, un país hasta hace pocos años "modelo" del neoliberalismo para el FMI, no recibe ayuda a más de cinco meses del estallido político-social más grave de su historia?, se preguntan muchos observadores en Buenos Aires "Es un poco la tesis famosa del escarmiento Tienen un caso en el que Argentina está demonizada como arquetipo de país que ha cometido en grado sumo todas las cosas que no se deben hacer Todo esto con el añadido que la anterior cúpula del FMI estuvo comprometida en presentar el comportamiento argentino como un estereotipo de buena conducta Es un juego un tanto hipócrita de las nuevas autoridades del Fondo", opinó Curia Pero Lavagna, que asumió recientemente el ministerio de Economía, intenta mostrarse optimista: las negociaciones marchan "por el camino previsto", pero nadie se atreve a afirmar a cuánto ascendería la cifra del paquete de ayuda que otorgaría el FMI cuando Argentina complete sus "deberes" en medio de una convulsión social que amenaza al gobierno Una presión "extra" sería la crisis que se avecina en el Uruguay, "un país bastante dependiente de la dinámica argentina con el comercio exterior y el flujo de capitales", recordó Curia "Uruguay está siendo muy mancillado por el contacto argentino", aseveró Los retiros de los depósitos en moneda extranjera de la plaza financiera uruguaya en los primeros cuatro meses del año alcanzaron 2 mil 553 millones de dólares Sólo en abril llegaron a 633 millones de dólares, según el último informe del Banco Central de Uruguay De ese total, mil 827 millones correspondieron a colocaciones de ahorristas no residentes en ese país, en su mayoría argentinos, desconfiados de que la crisis en su país haga estallar el sistema financiero uruguayo "Si la Argentina no encuentra un piso a su caída, los (países) más robustos pueden sufrir", advirtió Curia "Todo por la patria" Si bien los "cacerolazos" que terminaron con el superministro Domingo Cavallo primero y con el gobierno de De la Rúa después, perdieron intensidad y sólo se circunscriben al microcentro de Buenos Aires, en las puertas de los blindados bancos nacionales y extranjeros, la presión social es uno de los puntos más críticos que afronta el gobierno de Duhalde El "corralito", que mantiene atrapados los ahorros de la antiguamente poderosa clase media argentina, sigue sin ser desactivado y es una bomba de tiempo que el equipo económico no termina de desactivar El equipo de Lavagna estudia un plan que prevé la entrega voluntaria de bonos a los ahorristas con los que se podrían adquirir viviendas, automóviles, acciones bursátiles y hasta bienes del Estado El plan estuvo a punto de crear una aguda crisis cuando el titular del Banco Central, Mario Blejer, amenazó con renunciar ante las serias diferencias con el ministerio de Economía por la desactivación del "corralito" Blejer, considerado por la comunidad internacional como uno de los pocos interlocutores válidos en Argentina, pugnaba por una emisión de bonos que deberían ser aceptados obligatoriamente por los titulares de depósitos a plazo fijo En el ministerio de Economía insisten en una salida "optativa" y no "compulsiva" Blejer llegó a advertir que si el fin del "corralito" no se realizaba a su manera se desataría una hiperinflación en el país Pero Duhalde logró convencerlo de su continuidad al apelar a una figura de moda: el patriotismo "La renuncia no sólo le haría mucho daño al gobierno, sino a la Patria", le dijo Duhalde a Blejer, según allegados Pero el presidente debe aun enfrentar la convulsión social desatada por cuatro años de profunda recesión El miércoles 22 debió soportar el primer paro general de su corta gestión convocado por la Confederación General de Trabajadores (CGT-disidente) del camionero Hugo Moyano, un dirigente sindical desprestigiado que vive en un exclusivo barrio de Buenos Aires La convocatoria, que había sido suspendida "por mal tiempo" una semana antes, no tuvo el marco esperado por sus organizadores: apenas algunos miles de trabajadores ocuparon la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno En un combativo discurso delante de una bandera argentina, Moyano, de extracción peronista como Duhalde, dijo que el mandatario carece de "coraje" y llamó a "dejarnos de arrastrar como gusanos" ante el FMI Pero la protesta virtualmente no existió Hubo transporte y una actividad normal en el comercio y las pocas fábricas que quedan en pie, pero Duhalde aun debe enfrentar un nuevo paro con movilización previsto para el 29 de mayo convocado por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), integrada por fuerzas de centroizquierda La restante central sindical, la CGT oficial, se mantiene alineada con el gobierno Pero no sólo los paros jaquean al gobierno La miseria extrema de la antigua "pobreza digna" que ostentaba la vieja Argentina y la nueva pobreza de una desmembrada clase media presionan cada día más a Duhalde La inseguridad se multiplicó en un país poco acostumbrado a la violencia Aunque lejos de los niveles de otras capitales latinoamericanas, como San Pablo, Caracas o Ciudad de México, los argentinos se horrorizan por la ola de secuestros relámpagos y asaltos que invade el país de la mano del empobrecimiento de la población El gobierno otorgó subsidios de desempleo de 150 pesos (unos 40 dólares) para jefes de familia desempleados, pero carece del respaldo popular para apuntalar su gobierno ante el escepticismo general en los políticos Según una encuesta de Gallup, el 82% de la población quiere que en los próximos comicios se renueve la totalidad de los cargos políticos nacionales, provinciales y municipales El 70% cree que la crisis tiene su origen en "cuestiones políticas" Mientras las presiones sociales suben al ritmo de la inflación y la tasa de desempleo, el gobierno de Duhalde está acorralado por las presiones internas y externas del FMI y los países desarrollados El respaldo de los gobernadores será vital para lograr la continuidad de su gobierno que abra las puertas a un nuevo ajuste y a un acuerdo con el FMI, considerado "clave" para insertar otra vez a la Argentina en el mundo Pero son varias las voces que amenazan con ponerle trabas al empedrado sendero oficial "La próxima exigencia del FMI será que Duhalde suba al Obelisco (el mayor símbolo de Buenos Aires) enjabonado", resumió la senadora justicialista Cristina Fernández de Kirchner Otra legisladora justicialista, la diputada "menemista" Alejandra Oviedo, presentó a través de un proyecto de ley un pedido de convocatoria a elecciones anticipadas, que incluiría tanto a la figura del presidente y del vicepresidente Su "jefe", el expresidente Carlos Menem, aguarda en las "gateras" para lograr un nuevo mandato y poner en práctica su proyecto de "dolarización" de la economía, aunque los sondeos no le auguran gran suerte Y es que son pocos los que, en el justicialismo, están dispuestos hoy a correr el riesgo de una elección anticipada El motivo es simple: todos los sondeos dan en primer lugar a la senadora centroizquierdista Elisa Carrió (Agrupación República de Iguales/ARI) y el diputado Luis Zamora (Autonomía y Libertad, de izquierda), un respetado político que rechazó una pensión de privilegio y salió a vender libros a la calle cuando dejó el Congreso en su primer mandato hace cuatro años Duhalde lo sabe y juega con el desprestigio de la clase política tradicional para imponer su plan, el mismo reclamado por el FMI

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