Guatemala: crisis de la producción de maíz con ayuda de Maseca

viernes, 24 de mayo de 2002
Ciudad de Guatemala - En Guatemala, la tierra de los "hombres de maíz" ?tal como la bautizó el premio Nobel guatemalteco Miguel Angel Asturias--, la empresa mexicana Maseca asienta sus reales Ello ?según denuncias de académicos, ONGs y organizaciones campesinas-- ha contribuido a la crisis de la producción guatemalteca de maíz, que ha sido arrasada por las importaciones masivas de este producto Maseca, aseguran, trae a Guatemala maíz transgénico Y el nixtamal --empleado por siglos en las tortillerías de este país-- ha sido reemplazado en buena parte por la harina de maíz que Maseca produce en su planta en Guatemala Con presencia en Guatemala desde 1993, Maseca logró posicionarse en el mercado local de harina de maíz, aumentó su influencia en los precios del mercado interno del grano y avanzó en la incipiente tecnificación en la elaboración de la tortilla En contraste con el auge de Maseca, los productores maiceros en estas tierras padecen malos tiempos: precios a la baja que hacen incosteable la producción del grano, abandono de los cultivos, desplazamiento de su producto en el mercado, quiebras y el empobrecimiento generalizado de campesinos Buena parte de la tortilla guatemalteca, por siglos elaborada con base en nixtamal, se produce ahora con harina de maíz Y el rudimentario proceso de elaboración manual --miles de pequeñas tortillerías improvisadas donde mujeres tortean en comales de leña o gas-- empieza a ser reemplazado por máquinas en algunos municipios Es un proceso de tecnificación incipiente pero firme impulsado y financiado por la empresa mexicana, cuyo principal accionista es el empresario Roberto González Barrera Maseca opera una planta productora de harina de maíz --Demagusa-- en el municipio de Chimaltenango Su presencia en Centroamérica inició en 1973 en Costa Rica y se extiende actualmente a 4 plantas productoras de harina de maíz en la región: en Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica Su capacidad conjunta de producción es de 126 mil toneladas anuales Sus operaciones en la región se extienden en Costa Rica a una firma de snacks, una fábrica de tortillas, una arrocera, cuatro panificadoras, una firma de repostería y una finca productora de palmito en 3 mil 700 acres de tierra costarricense Una de las cuatro divisiones del Grupo Maseca, Gruma Centroamérica, posee, de acuerdo con informes de la empresa, el 82% del mercado de harina de maíz en Centroamérica y representó el 6% de las ventas netas de Gruma durante el 2000 (18 mil millones de pesos) Una proyección de la empresa estima que su capacidad instalada en Centroamérica está utilizada en un 86%, y tiene una capacidad disponible de crecimiento del 14% El principal logro de Gruma Centroamérica se relaciona precisamente con el abaratamiento del maíz "Para el 2002, Gruma Centroamérica se concentró en mejorar la eficiencia en virtualmente todas sus operaciones, desde los procesos de producción hasta los esfuerzos de ventas y mercadotecnia Quizá el más importante de éstos fue el logro de eficiencias en el abastecimiento de maíz y el manejo de inventarios", expone Gruma en su informe de resultados para ese año Destaca que "al aprovechar su sólida participación de mercado y su superior poder de negociación, Gruma Centroamérica logró mejores precios para sus compras de materias primas Gracias al decremento en los costos de la materia prima (maíz), un mejor manejo de inventarios y mayores rendimientos, la compañía redujo significativamente los costos de producción y logró mejoras en su relación costo-precio de venta Como resultado, obtuvo mayores márgenes de operación de 12 a 27%" Las denuncias La presencia de la empresa mexicana en la región no ha resultado tan grata para todos Ya en 1995 investigadores de la Asociación Para el Avance de las Ciencias Sociales (Avancso) recibieron una reiterada denuncia de los productores: la introducción de Maseca en la región estaba provocando una caída significativa en los precios de compra A finales del 2001, en el marco del Foro Xelajú contra el Plan Puebla Panamá, celebrado en quetzaltenango, Guatemala, productores mexicanos y guatemaltecos denunciaron: "Maseca desplaza a la producción local de maíz Ahora, para seguir comprando la producción local, pone condiciones a los campesinos para que siembren la semilla de alguna empresa trasnacional Después, el gobierno todavía subsidia a esa empresa Sin embargo, en 5 años ya no sirve la tierra y con los costos de producción el campesino no tiene mayor ganancia La introducción de Maseca en el campo afecta los precios en el mercado" Participante en el Foro, Ryan Zinn, integrante de Global Exchange Chiapas, propuso recuperar las variedades criollas de maíz desplazadas por los granos que ofrecen multinacionales en la zona, y "rechazar los alimentos procesados transgénicos: papitas, galletas, Maseca" Además, un documento del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (CIEPAC) --distribuido en el marco de la Semana Continental de Acción Contra el Maíz Transgénico que concluyó el 17 de abril-- advierte: "México importa alrededor de 6 millones de toneladas de maíz de los Estados Unidos cada año, de los cuales aproximadamente un 33% es maíz transgénico, mezclado y no etiquetado Maseca lo usa para la elaboración de productos industrializados y para la elaboración de tortillas" En la cuna del maíz La leyenda popular recogida en el Popol-Vuh atribuye al maíz el origen de la creación del hombre La desarticulación de la producción nacional de este grano tiene efectos terribles: perdida de identidad e inseguridad alimentaria de las comunidades empobrecidas, para las que éste es un producto vital, advierte Edelberto Sifuentes, exdirector del Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala Con un gobierno que promueve el modelo agroexportador para el desarrollo y que no tiene empacho en reemplazar cultivos no rentables por otros generadores de divisas, Sifuentes considera que era factible que las importaciones se disparen en detrimento de la producción nacional De acuerdo a un registro del Ministerio de Economía de Guatemala, las importaciones de harina de maíz se dispararon en los últimos 3 años al tiempo en que el precio del producto decreció En 1999 entraron al país 3 mil toneladas de harina de maíz, para el 2000 las importaciones crecieron a 6 mil toneladas Esta cifra se duplicó en el 2001, año en que las importaciones ascendieron a casi 12 mil toneladas En contraparte, en 1999 el valor de las importaciones fue de 1 millón de dólares, para el 2001 ?año en que las importaciones se cuatriplicaron-- el valor de las mismas apenas se duplicó: 19 millones de dólares Por lo que respecta a las importaciones de maíz blanco, utilizado para la producción de tortilla, Guatemala importó en el año 2001 más de 35 mil toneladas de maíz, y para el 2002 las importaciones casi se duplicaron al colocarse por encima de 60 mil toneladas Las importaciones de maíz blanco provenientes de México pasaron de cero en los años 98 y 99 a 5 mil toneladas en 2001 Estados Unidos, primer exportador de maíz blanco a Guatemala, abasteció a este mercado con 55 mil toneladas Alfredo Gil, Secretario de la Cámara del Agro en Guatemala, presenta datos que ilustran el desastre Hasta hace pocos años, dice, los campesinos y productores guatemaltecos producían maíz amarillo para los empresarios avícolas Ahora la producción nacional está prácticamente en cero, desplazada por las importaciones mayoritariamente estadounidenses, y solo en el altiplano algunos campesinos continúan sembrándolo para autoconsumo La producción de maíz blanco, empleado en la elaboración de harina de maíz y de tortilla, decreció un 80% en los últimos dos años Juan Tinei, dirigente de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), precisa que en los 13 departamentos del país en los que trabaja la organización subsiste la siembra de maíz para autoconsumo "Toda la gente, aunque sea en terrenos arrendados, siembra su maíz", comenta Pero cuando pretenden ampliar su producción para sacarla al mercado, el precio de los terrenos arrendados, de los fertilizantes, de plaguicidas y del transporte hace incosteable su trabajo frente a los bajos precios que ofrece el mercado Tinei adjudica a Maseca responsabilidad en la baja del precio del grano "La empresa importa maíz barato de México, o prefiere comprarlo a terratenientes en la costa sur que lo dan bastante más barato que los pequeños productores", señala Ante los altos costos del transporte y el bajo precio de maíz, muchos productores del sur de Guatemala optan por entregarlo en sus propias comunidades a intermediarios de Maseca que ofrecen precios igualmente bajos "No ofrecen las mejores condiciones, pero la compra es inmediata y se ahorran el pago de transporte a Retahuleu", detalla Sobre las condiciones que ofrece Maseca a los productores, las opiniones varían: "son como cualquier otro coyote, bajan el precio hasta donde pueden", dice Tinei Gil dice que la empresa ofrece buenas condiciones de compra a los productores y ha montado centros de distribución en regiones maiceras Las crecientes ventas de harina de maíz en Guatemala también preocupan a los campesinos: "Hoy mucha gente prefiere, por el precio, comprar Maseca, muchas tortillerías dejaron de trabajar con maíz reemplazándolo por la Maseca, y eso quiebra a los pequeños productores", lamenta Tinei Observa: "antes de que se liberara el mercado con México Maseca tenía presencia aquí, pero después del TLC ha penetrado más" Este es otro logro que Gruma destaca en su informe: "el negocio de harina de maíz creció debido principalmente a mayores ventas en paquete y a mayores ventas a granel a los principales productores de tortillas y chips, ya que Gruma Corporation continua promoviendo el consumo de la harina de maíz y ganando participación de mercado a expensas del método tradicional" En los últimos años, Maseca emprendió una nueva empresa en Guatemala: tecnificar la elaboración de la tortilla en un país en el que reina la manufactura artesanal De unos años para acá, se aprecian maquinas tortilleras en municipios como Quetzaltenango o rumbo al Puerto de San José, en donde se venden paquetes de tortillas por comerciantes respaldados con créditos de Maseca Investigaciones del Instituto de Ciencia y Tecnología (ICTA) de Guatemala señalan que el consumo per cápita de maíz en Guatemala oscila entre 110 y 120 kilogramos, con variación en función del estrato social: a menor estrato, mayor consumo De acuerdo con sus registros, el área de cultivo de maíz supera las 700 mil hectáreas y la producción nacional ronda los 14 millones de toneladas métricas Más del 50% del cultivo de maíz se desarrolla en condiciones marginales, el 80% de los productores maiceros cultivan en fincas menores a 7 hectáreas, son de bajos recursos económicos y su cosecha es primordialmente para autoconsumo, aunque suelen destinar una parte para fines comerciales Sifuentes advierte: "la producción de maíz es un elemento crítico en la cosmovisión indígena que está destruyéndose El abandono de los cultivos significa perdida de identidad Significa además la quiebra de miles de pequeños productores de maíz y una agudización de la pobreza "Dicho de otra manera: los efectos de la presencia de Maseca aquí son el empobrecimiento de la población y la quiebra de las prácticas tradicionales en torno a la cultura del maíz"