México, Estados Unidos y la Corte Penal Internacional

sábado, 20 de julio de 2002
El voto de México en el Consejo de Seguridad a favor de la resolución 1422, adoptada el 12 de julio pasado, relativa a la aplicación del Estatuto de la Corte Penal Internacional, demostró la debilidad de la "nueva" política exterior mexicana, confirmó el distanciamiento entre el Jorge Castañeda Gutman y el Embajador ante Naciones Unidas, Adolfo Aguilar Zínser, dio la razón a quienes se oponían a que México formara parte del Consejo de Seguridad y podría dificultar la ratificación por parte del Senado de la República del Estatuto de la Corte Penal Internacional Desde hace varios meses en diversos escritos y en el discurso pronunciado hace apenas unas semanas ante el Cuerpo Diplomático acreditado en México, el canciller Castañeda Gutman proclamó el poder hegemónico de Estados Unidos, es decir, "descubrió" el hilo negro Indicó que para contrarrestar la dependencia de México en su relación con Estados Unidos, el país desplegaría un "bilateralismo multilateralista", lo que es un oximorón O sea, que México mantendría un activismo multilateral para contraponer el excesivo peso de nuestro vecino del norte, con posiciones independientes en los foros multilaterales En su primera prueba de fuego, esta política se quemó México no fue capaz de resistir las presiones de los Estados Unidos en el momento decisivo El discurso de Aguilar Zínser ante el Consejo en su debate público fue casi impecable Destacó que el Consejo no podía convertirse en intérprete o modificar de un tratado internacional mediante una resolución Que la posición de Estados Unidos de pretender la inmunidad de aplicación del Estatuto de la Corte Penal Internacional para sus efectivos participantes en operaciones de mantenimiento de la paz, minaba la integridad misma de la Corte Señaló que la posición estadounidense era contraria al derecho de los tratados La Secretaría de Relaciones Exteriores, en ausencia del canciller, quien estaba de viaje por Grecia, ratificó en un boletín de prensa la posición del embajador Aguilar Zínser Todo indicaba que en la votación de la resolución respectiva, México emitiría un voto en contra o cuando menos una abstención, a fin de salvaguardar su posición jurídica y su independencia Pero Castañeda se apareció por Nueva York en visita privada, sin avisar de su presencia a Aguilar Zínser, con el que no se habla y ahí recibió una llamada del Secretario de Estado Colin Powell, según El Financiero Y desde Nueva York Castañeda instruyó a través de la Secretaría a su Misión ante Naciones Unidas a votar a favor de la resolución 1422 Esta resolución implicó concesiones por parte de Estados Unidos, quien deseaba que el Consejo acordara la no aplicación del Estatuto de la Corte Penal a sus ciudadanos en operaciones de mantenimiento de la paz, sin límite de tiempo, y tuvo que conformarse con que dicha excepción se aplique durante doce meses, renovables cada año Pero en lo fundamental la resolución significa que el Consejo se erigió en intérprete o en modificador de un Estatuto negociado por todos los Estados Miembros de la ONU y firmado y ratificado por muchos En síntesis, la resolución 1422 vulnera el derecho internacional, es contraria a los intereses de México y a través de ella el Consejo de Seguridad excede el mandato que la Carta de Naciones Unidas otorga al propio Consejo El voto de México, además, da la razón a aquellos que como el Embajador Manuel Tello, se opusieron durante años a que México formara parte del Consejo argumentando que dicha participación nos conduciría al enfrentamiento o a la sumisión a Estados Unidos y que ello resultaba contraproducente a la política exterior mexicana Desgraciadamente el voto de México fue una prueba más de sumisión Finalmente, el voto de México hace más difícil que el Senado de la República ratifique el Estatuto de la Corte, pues habrá senadores que seguramente no querrán someter a ciudadanos mexicanos a un régimen internacional de justicia que no se aplicará a los ciudadanos de la gran superpotencia México, aunque se sumó a los otros países integrantes del Consejo que también votaron favorablemente (vergüenza para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea) perdió con ese voto credibilidad, independencia y margen de maniobra Su capacidad en el Consejo de Seguridad se verá disminuida