Musulmanes: una minoría negada en Dinamarca
Copenhague, Dinamarca - La danesa Kate Barigo Ostergard se casó con un musulmán inmigrado de Marruecos No se integró al Islam Pero ella es una excepción Tres mil daneses profesan ya la fe por Alá
La rápida penetración del Islam en Dinamarca tiene asustada a más de la mitad de la población, estimada en 54 millones de habitantes, 5 por ciento de los cuales son inmigrantes
“Se puede decir que la mitad de la población piensa que el Islam se apodera de Dinamarca, y los Imams, como se llaman los “sacerdotes” islámicos, lo dicen también”, sostiene Kate Barigo Ostergard, con doctorado en Historia de la Religión por la Universidad de Copenhague
Kate hizo su tesis de maestría en Marruecos, estudiando el Ramadam Su tesis doctoral, también en Marruecos, fue sobre el baño ritual de los musulmanes: el Tahara, que se realiza antes de la adoración (oración, recitación del Corán, peregrinación o ayuno), y que consiste en lavarse las manos, la cara, los brazos hasta el codo, los pies y el cabello
Kate tiene dos hijos con su esposo musulmán: un varón de cinco años, y una niña de dos, pero a ninguno le inculca el Corán “Es posible vivir como danesa y compartir las costumbres del Islam, porque las mujeres no tienen compromisos Yo tengo un trato con mi esposo, que es marroquí y musulmán, pero que vive como danés, y el trato es que los niños deberán escoger su religión cuando tengan edad para ello”, comenta
La fuerte presencia del Islam en Dinamarca –se estima que entre 170 y 200 mil personas siguen el Corán, algo así como el 3 por ciento de la población-- está generando un clima de animadversión que puede degenerar en racismo
“Muchos daneses evitan sentarse al lado de una mujer vestida con el Hijab o al lado de un hombre con rasgos árabes En las escuelas, a los niños musulmanes se les obliga a comer carne de cerdo, cuando se sabe que su religión lo prohíbe”, dice