El Salvador: la verdad de la guerra civil, "clasificada" en Nueva York (Segunda parte)

viernes, 3 de enero de 2003 · 01:00
Ni perdón, ni olvido --¿Qué de nuevo ofrecería el material confidencial que se desclasificaría? --Podría revelar fuertes indicios de participación de personas --más que de instituciones—que son todavía importantes y decisivas del liderazgo de El Salvador Eso revelaría la apertura de esos archivos y revelaría además la falta de voluntad que prevalece para cambiar la realidad salvadoreña “Por ejemplo, en el caso de la masacre contra los sacerdotes jesuitas (16 de noviembre de 1989), que fue investigado por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, así como por una comisión encabezada por el legislador estadunidense Joseph Mockley y hasta por Scotland Yard, entre otras instituciones, apuntaron hacia un mismo punto: la participación en el crimen de personajes que están en activo o siguen siendo el poder detrás del trono” --En la medida que pasa el tiempo, ¿no cree que se está imponiendo un olvido? --No, olvido no las víctimas no olvidan Los victimarios quieren imponer a sus víctimas ese olvido y el silencio Lo que hay es un cierre de espacios, que además, nunca fueron abiertos, para que las víctimas puedan confiar en la justicia y pensar que va a funcionar de manera equitativa, sin apreciar quién es la víctima ni quién es el victimario Hay casos del pasado y del presente, en estos 10 años, en los cuales se ha tratado de vencer a las víctimas por cansancio, incluyendo amenazas y calumnias Eso es tratar de imponer el silencio a las víctimas “Paradójicamente el único caso de condena a los victimarios, es el caso de dos generales sentenciados por torturas contra detenidos, ha ocurrido en Estados Unidos Se trató de los ex ministros de Defensa Eugenio Vides y Guillermo García, residentes en la Florida” --Pero ¿podría explicar por qué pese a la crudeza de la guerra salvadoreña no se ha llevado a alguien a la justicia? --Si, la intensidad de la guerra salvadoreña, proporcionalmente hablando, no tiene comparaciones con otros conflictos en el continente Fueron escandalosa la violaciones a los derechos humanos Yo no acepto que se diga que aquí ha habido paz en los últimos 10 años Cito a Juan Pablo II, quien habla que no puede haber una verdadera paz si no hay justicia y perdón Y justicia quiere decir restituir el daño causado a alguien; perdón es la complementación de la justicia, no su sustitución “Pero en El Salvador no ha habido ni justicia ni posibilidad de perdón, por lo tanto no ha habido una verdadera paz Las instituciones no funcionan más que de formalidad Lo que observamos en nuestro país es la ausencia de la guerra, pero existen condiciones para que el estallido pueda repetirse o quizás ya estamos dentro de ese estallido, porque este es uno de los países más violentos de Latinoamérica “Aquí no se resuelve, por ejemplo, un conflicto en el sistema de salud en más de tres meses de duración y se están buscando mediadores internacionales para resolver la situación que en otras partes del mundo se solucionaría buscando fórmulas de consenso” --¿Cómo es posible que se lleve a la justicia a gente tan poderosa en Argentina y aquí eso no sea posible, cuando hay una izquierda fuerte, como el FMLN, en las instituciones locales? --Yo insisto que en El Salvador cambió mucho la forma, pero en el fondo sigue presente la impunidad, la injusticia y la inseguridad Esas tres características tiene que ver con una institucionalidad al servicio de un grupo poderoso “En Argentina, pese a la convulsión social que ha existido, la justicia continúa dilucidando casos del pasado, con sus errores y defecto Pero en El Salvador la justicia por hechos del pasado es impensable y se esgrime la posible inestabilidad que pudiera causar en el país Pero, ¿cómo la estabilidad puede depender de 10, 20 ó 100 personas?” --¿Qué responsabilidad tiene la izquierda salvadoreña en esta falta de justicia, tomando en cuenta que moralmente la izquierda se alzó en armas en busca de justicia? --Creo que se le puede señalar al FMLN, que es una parte de la izquierda salvadoreña, su incoherencia e incapacidad Incoherencia para hacer realidad lo dicho y lo proclamado Si hubiera coherencia en el FMLN hubiera sido impulsor siempre del cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y hubiera utilizado todas sus capacidades políticas para ello, aún a costa y sacrificios de los cargos de sus líderes en la burocracia estatal “En 2000, cuando la Universidad Centroamericana (UCA) estaba exigiendo la investigación de la autoría intelectual del la masacre de los jesuitas, hubo altos dirigentes del FMLN que dijeron públicamente que no estaban de acuerdo, que ellos ya habían perdonado “Por otra parte, el FMLN tiene una gran incapacidad para reconocer sus errores, incapacidad para convertirse junto al movimiento social en una alternativa de poder Si este país no se ha democratizado y corre peligro es porque no ha habido alternancia, porque sigue gobernando el mismo partido, Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), cuyo fundador, el fallecido Roberto D´Aubuisson, fue acusado de haber ordenado el asesinato del Arzobispo Oscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo de 1980”

Comentarios