Guatemala: Los "excomandantes" se dividen en la política

sábado, 1 de noviembre de 2003
Ciudad de Guatemala (apro)- De cara a los comicios que se realizarán el próximo 9 de noviembre –los segundos después de la firma de los acuerdos de paz--, los viejos comandantes guerrilleros optaron por proyectos políticos opuestos luego de un fracasado intento de unificación de la izquierda, cuya consecuencia inmediata, según los vaticinios más pesimistas, será “una derrota de amplia magnitud” para las agrupaciones que representan a esa tendencia electoral Rodrigo Asturias, quien como Gaspar Ilom dirigió la antigua Organización del Pueblo en Armas (Orpa) y encabeza el partido de la exguerrilla --la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG)--, se convirtió en el primero de los excomandantes guerrilleros en postularse a la Presidencia Para Asturias, la separación de sus excompañeros de armas “es parte de la transición” Explica: “Hubo momentos de cohesión en un movimiento revolucionario que se articuló durante 20 años Después vino la transición, y necesariamente, a nivel personal, se van planteando diferentes visiones y diferentes intereses” El excomandante de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) Jorge Soto (Pablo Monsanto), separado de la URNG en 2001 tras el ascenso de Asturias, se esfuerza por consolidar su propia organización, la Alianza Nueva Nación (ANN), con la que compite por una diputación “Hay una verdad aquí: la guerra unifica, porque en la guerra es todo más sencillo, todo mundo puede distinguir al enemigo Pero en la paz muchas veces no se sabe distinguir al enemigo, y eso generó diferencias esenciales entre nosotros”, admite Soto Pedro Palma Lau, el comandante Pancho, exmiembro de la Orpa y cercano discípulo de Asturias, optó por el cambio más radical: pasó a las filas del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), que lo cobijó como candidato a diputado, y se convirtió en uno de los principales propagandistas de su otrora adversario militar, Efraín Ríos Montt Explica: “Estoy en la fuerza que impulsa el cambio democrático en Guatemala Mi camino no me interesa tanto, como no me interesó en la guerra, cuando podía morirme el día menos pensado” En junio de 2003, militantes de izquierda, académicos y dirigentes de organizaciones sociales guatemaltecas llamaron, en un desplegado público, a la formación de un frente unido de izquierda Aunque Soto y dirigentes del nuevo proyecto político acogieron la idea, la directiva de la URNG rápidamente rechazó la posibilidad de una alianza con la ANN para las elecciones ANN emprendió su propio esfuerzo para formar un frente social amplio y abrir la lista de candidatos a dirigentes populares; pero su candidato presidencial, el líder indígena Rigoberto Quemé, renunció en agosto y acusó a Soto de haberse adueñado del partido, así como de cerrar las opciones de candidaturas a su movimiento El fracaso en el intento de unificación de la izquierda generó críticas: “En la actual contienda electoral hubo el espacio para un proyecto de izquierda, que haciendo de la unidad y las alianzas su fuerte pudiera disputar votos y espacios políticos a los proyectos de mejor posición en las encuestas; sin embargo, no ha sido éste el caso Nos dirigimos, como expresiones de izquierda electoral, hacia una derrota de amplia magnitud”, sentenció en su columna de El Periódico el activista Miguel Ángel Sandoval, uno de los firmantes de la iniciativa unificadora El politólogo Edmundo Urrutia, analista de la Asociación de Investigaciones Económicas y Sociales (Asies), planteó: “Tanto la URNG como la ANN, expresiones partidarias de la izquierda histórica, no constituyen ni de lejos fuerzas políticas con opción de poder en las próximas elecciones Si mucho, lograrán sobrevivir como partidos políticos al elegir a uno o más diputados al Congreso de la República, perdiendo seguramente la posición de tercera fuerza política que logró (la URNG) hace cuatro años” El comandante candidato Desde junio de 2003 Rodrigo Asturias emprendió una campaña por la Presidencia que se caracteriza por la falta de recursos y, según sus críticos, por el distanciamiento con el movimiento social La última encuesta preelectoral, divulgada el 21 de octubre por los diarios Prensa Libre y El Periódico, lo ubicó en la octava posición, con apenas 08% de la intención de voto, muy lejos de los candidatos punteros: el abanderado de la Gran Alianza Nacional (Gana), Oscar Berger, que aparece con 37 puntos, y Álvaro Colom, excandidato de la URNG, ahora postulado por la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), con el 21 Ríos Montt tiene el 10 por ciento Con todo, Asturias dice a la agencia Apro: “Hemos tenido una campaña exitosa en lo que corresponde a concentraciones Hemos estado en más de 150 municipios; eso ha permitido proyectar la candidatura y el proyecto de URNG de una manera satisfactoria” --¿Qué opina de las proyecciones de analistas y viejos compañeros suyos que plantean que esta elección podría ser la tumba de la izquierda? --No están en la realidad del país Confunden sus deseos con la realidad –responde lacónico Asturias rechaza las acusaciones de exmiembros de la guerrilla en el sentido de que presuntamente estableció un pacto con el oficialista Frente Republicano Guatemalteco (FRG): “Es una calumnia para justificar rompimientos” Asegura que en la directiva de URNG se mantuvo una postura crítica frente al gobierno del FRG --¿Cómo asumió la separación de Palma Lau, un cercano colaborador suyo, y su desempeño como uno de los principales cuadros de campaña del FRG? --Cuando me lo comunicó, le dije que era el error político de su vida Asturias dice que recuerda ahora su vida de 30 años en la clandestinidad como “una historia muy rica, de muchas dificultades, riesgos, peligros, pero también de muchas satisfacciones; la mayor es haber podido acomodar y articular una fuerza que fue Orpa y enfrentarla a uno de los ejércitos mas poderosos de América Latina” Pasó meses en la cárcel, permaneció 7 años en el exilio en México y pasó más de 10 años en la selva, durante la formación de los frentes guerrilleros de Orpa en la sierra madre --¿Qué le ha costado más en esta coyuntura en la que está participando? --Creo que lo más difícil es la construcción de una fuerza política en condiciones de adversidad, la falta de recursos --¿Se sienten aislados? --No nos sentimos aislados, aunque sí hay una campaña muy consciente para aislarnos La “Nueva Izquierda” Fundador y dirigente de la Alianza Nueva Nación, organización de nuevo registro que por primer vez participa en elecciones y en la que se agrupan otros exdirigentes guerrilleros y viejos líderes del movimiento social de izquierda, a Jorge Soto se la acusa de mantener una directiva vertical y de copar a ese partido Desde la ANN se convirtió en uno de los críticos de la URNG Desplazado, dice, del partido de la exguerrilla por una alianza de Orpa y dirigentes del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) tras la muerte del líder de la segunda organización, Ricardo Ramírez, asegura: “Hay un resentimiento y una actitud bastante generalizada dentro de la izquierda guatemalteca, fundamentalmente porque URNG renunció al papel que le correspondía legítimamente y que era luchar por el cumplimiento pleno de los acuerdos de paz” Asegura que desde el nuevo partido se ha construido una alianza amplia con organizaciones sociales y una parte de la URNG En las nuevas condiciones políticas del país, dice Soto a Apro, entre los exdirigentes guerrilleros hubo diferencias esenciales a la hora de distinguir al enemigo: “Por ejemplo, para Rolando Morán y para nosotros el principal peligro para Guatemala siempre fueron el FRG y Ríos Montt Sin embargo, para quienes están en la URNG actualmente eso no es así, al grado de que ellos se plegaron a este gobierno y en cierta forma han cogobernado Ese es el origen de los problemas” El guerrillero y el general Actor protagónico en la campaña de Ríos Montt, Pedro Palma Lau, el comandante Pancho, ha construido un discurso en el que llama a votar por el general y a olvidar el pasado “Yo he estado permanentemente en la campaña presidencial, y nadie me lee el libreto de lo que tengo que decir”, asegura en entrevista con Apro --¿Qué condiciones lo llevaron a debutar en esta campaña como candidato del FRG y en una posición muy cercana al general Ríos Montt? --De lo que más me señalan es de traidor o vendido, pero es cuestión de realismo político Considero que el FRG sí tiene un planteamiento real en cuanto a la transformación democrática institucional de las anquilosadas estructuras económicas y sociales de Guatemala, y por otro lado es un partido con un verdadero respaldo popular --Y en ese pragmatismo político, ¿cómo salda las cuentas con la historia, las viejas rencillas históricas con un general acusado de genocidio? --Yo me quité las ganas de tirar tiros en la guerra, y mi enemigo como tal no es nadie en particular Yo soy enemigo de las estructuras económicas y sociales de exclusión Creo que éstas son las que generaron la guerra y las que pueden generar otras expresiones de enfrentamiento social en Guatemala --¿Y no jugó el general Ríos un papel al lado de quienes promovían esa exclusión, dentro de un aparato de terrorismo de Estado que agudizó esas condiciones? --Lo que me importa a mí es la situación presente y las posibilidades reales de transformación de esas estructuras --¿El poder militar no forma parte de ese poder oligárquico que usted cuestiona? --El poder militar es una cuestión del pasado Una cuestión viva y del presente es esa oligarquía tradicional que se obsesiona con mantener el poder económico y político de este país y que está desarrollando una campaña de desinformación tan total y tan manipuladora como de la que fuimos víctimas los guatemaltecos durante la guerra --¿Y el general Ríos no encarna ese poder militar vivo? --No, yo creo que eso es como querer asustar con el petate del muerto Si no fuera el general Ríos quien tuviera realmente la autonomía y la decisión de cambiar las cosas, si fuera otro viejo ciudadano, seguramente le hubieran puesto el sambenito de toda la responsabilidad histórica de lo que ha pasado en Guatemala --¿Cómo es la relación entre el guerrillero y el general en campaña? --Creo que no hay que absolutizar (sic) tanto las interrelaciones personales Lo que nos unifica son principios y criterios de cambio democrático, que puedo sintetizar en una frase que utilizamos: El paso de finca a nación, de mozo o peón a ciudadano guatemalteco, ése es el objetivo estratégico que nos unifica Por lo demás, es una relación cordial Previsiones desastrosas Exintegrante de las FAR, ahora analista de Incidencia Democrática, Arnoldo Villagrán plantea que la división que enfrenta la izquierda guatemalteca y sus principales dirigentes es el resultado de una alianza, la de la URNG, que no se preparó para los retos que implicaría su participación electoral “Hubo unidad política en la guerra, pero no había unidad ideológica”, expone Villagrán Los comandantes militares, que luchaban en frentes distantes, nunca superaron sus diferencias, “había una comandancia general que unificaba criterios, pero al terminar la guerra la unidad que se daba en el plano formal saltó hecha pedazos”, recuerda Los excomandantes guerrilleros, dice, “siguen siendo personalidades que se cultivaron dentro de la guerra, pero no tienen convocatoria electoral, no tienen los recursos para competir con los grandes partidos” A su vez, el politólogo Edmundo Urrutia afirma que las organizaciones que conformaron la guerrilla arrastran tanto la derrota militar como el desgaste de la guerra, así como errores e insuficiencias en su proceso de conversión en un partido político Con esa carga histórica, advierte el analista, la exguerrilla “se apresta a participar en un proceso electoral que le plantea la disyuntiva de desaparecer o reducirse, en el futuro inmediato, a ser una fuerza política irrelevante y marginal”

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