Elecciones y desafíos en El Salvador

lunes, 1 de diciembre de 2003
San Salvador, 28 de noviembre (apro) - Las elecciones presidenciales en El Salvador se acercan cada vez más y, en el misma medida, crecen las tensiones y la violencia política La campaña para los comicios que tendrán lugar el 21 de marzo del año próximo comenzó oficialmente el 21 de noviembre, precisamente cuando el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Sergio Mena, dio la orden de salida y llamó a los más de 3 millones de salvadoreños inscritos en el padrón electoral a que acudan a los comicios La autoridad electoral está envuelta, además de organizar un complejo proceso comicial, en lidiar con los liderazgos políticos, a fin de que no cunda la violencia característica en procesos anteriores Sin embargo, no se ha podido evitar el encontronazo que han tenido los militantes de la oficialista Arena y del exguerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), los partidos mayoritarios Hasta el momento los golpeados con piedras y palos serían más de 30, en distintos municipios donde ambos movimientos han coincidido en sus campañas proselitistas Julio Hernández, magistrado del TSE, aseveró que se han realizado reuniones tripartitas (partidos, TSE y policía) para echar a andar planes preventivos contra acciones de violencia “Las reuniones conjuntas se realizarán una vez al mes, para evaluar y hacer sugerencias Vamos a tener una actitud menos pasiva para que la campaña vaya por buen camino También estamos analizando las denuncias que se han hecho acerca de violaciones a la ley electoral para aplicar las sanciones debidas”, apuntó Hernández Lo cierto es que al hacer una lectura de la actualidad política salvadoreña, lo que sale a flote son dos temas y conceptos que merecen atención en la etapa de posguerra y de tránsito democrático que vive aún El Salvador: elecciones, que se identifican con el proceso democrático, y desafíos, que conciernen al futuro La gran interrogante, entonces, es si la próxima contienda significará un paso importante para el futuro de la nación, porque los desafíos son inmensos, tal como se puede apreciar en el último Informe de Desarrollo Humano, divulgado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (CNDS) Los participantes más fuertes en la contienda presidencial serán: Antonio Saca y Ana Vilma de Escobar, postulados por la derechista y oficialista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) Sus máximos rivales serán entonces, Schafik Handal y Guillermo Mata, por el izquierdista y exrebelde Estas dos fórmulas serán las que –de acuerdo con las últimas encuestas-- tienen la posibilidad de llegar a convertirse en triunfadoras y pasar a la segunda vuelta –que sería el 2 de mayo de 2004--, o incluso, alguna de las dos podría ganar en primera vuelta Pero esta posibilidad se vuelve remota La más reciente encuesta divulgada el 27 de noviembre por la Universidad “Francisco Gavidia” le da una ventaja sólo de 55por ciento a Saca sobre Handal, cuando hace un mes esa diferencia era de más de 7 por ciento Por otra parte, también acuden a la contienda, pero sin muchas esperanzas, el médico y exalcalde de San Salvador, Héctor Silva, acompañado por Ana Cristina Sol, por la coalición entre el Centro Democrático Unido (CDU) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC) Silva fue uno de los políticos más populares que tuvo El Salvador, pero lo fue durante su mandato al frente de la comuna capitalina En la actualidad, el respaldo que se refleja en las encuestas no sobrepasa 5 por ciento El diputado Rafael Machuca y empresario del transporte, Genaro Ramírez, competirán por el otrora base política de las dictaduras militares, el Partido de Conciliación Nacional (PCN) Los analistas dan a ambos muy pocas probabilidades de ganar Pero, tanto PCN como la Coalición de Centro serán fundamentales, en su apoyo, en caso de realizarse una segunda vuelta electoral Trascendencia de las elecciones De acuerdo con datos del TSE, en las elecciones de 2004, dentro de menos de cuatro meses, podrían participar 34 millones de salvadoreños Sin embargo, son 33 millones las personas que tienen documento único de identidad (DUI), que será con el que se ejercerá el sufragio Anteriormente se votaba con el llamado carnet electoral El próximo 21 de marzo, desde las 07:00 a las 17:00, podrán votar los ciudadanos en más de 10 mil juntas receptoras de votos que están distribuidas en un poco más de 360 centros de votación dispersos en todo el territorio nacional Unas 75 mil personas se involucrarán en todo el proceso comicial, desde vigilantes hasta quienes se encargarán de contabilizar los votos Por otra parte, las elecciones serán auditadas y observadas por unas 450 personalidades internacionales, 30 de ellos invitados expresamente por el TSE El resto, de organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA) y Centro Carter, entre otros El magistrado Hernández enfatizó que “el único cambio trascendental en las elecciones que vienen se basa en que se ha logrado conformar un nuevo registro electoral basado, DUI La crítica que han tenido los pasados procesos, acerca de la existencia de un registro no confiable y desactualizado, en el que están hasta los muertos, etcétera, ya no se tendrán” “Será mucho más seguro, por ejemplo, en los padrones aparecerán las fotos de los votantes Este será un nuevo registro, que tendrá mucha más personas que el anterior Ahora existen las posibilidades de que se inscriban más de 34 millones de habitantes Por otra parte, las personas que han sido documentadas recientemente, lo que quiere decir que están vivas y están en El Salvador, que es el único lugar donde se puede votar”, aseveró Hernández El magistrado agregó que el nuevo registro va a permitir también observar el grado de participación y de ausentismo que existe en El Salvador Los grandes desafíos El Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) sobre El Salvador, oficial y recientemente divulgado PNUD y el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible, confirmó importantes avances en materia social en El Salvador, pero enfatizó que la reducción de la pobreza y las desigualdades en materia de ingresos, serán los principales desafíos de los salvadoreños en el futuro inmediato De acuerdo con el IDH, en El Salvador 43 de cada cien habitantes son pobres, y 19 de cada cien se encuentran en la pobreza absoluta Esto quiere decir, que de los 63 millones de salvadoreños, 27 millones viven en la pobreza y, 11 millones, en pobreza extrema No obstante, William Pleitez, coordinador general del IDH, explicó que las cifras presentadas sobre la pobreza pudieran elevarse, debido a la metodología usada para estimarla, especialmente en lo referido a los costos de las canastas básicas y a la canasta básica ampliada Además, existen diferencias a la hora de calcular dichas canastas en el área rural El IDH toma en consideración el progreso obtenido en El Salvador, ya que de 1992 a 2002 (que coincide con la década de posguerra), la pobreza total se redujo de 65 a 43 por ciento La pobreza absoluta se redujo también de 315 por ciento a 192 Pero el otro gran desafío que El Salvador tiene para el futuro, es reducir las desigualdades en los ingresos, porque estas cifras han aumentado En 1992, 20 por ciento de hogares más ricos percibían 545 por ciento del ingreso nacional y 20 por ciento más pobre percibía 32 por ciento del ingreso Diez años después, el 20 por ciento más rico percibe 583 por ciento del ingreso, y el 20 por ciento más pobre, apenas 24 Finalmente, el IDH indicó que persisten los altos déficit en el acceso a los servicios básicos, aunque se dice que la cobertura va en aumento; igualmente se establece una brecha “gigantesca” entre el área rural y la urbana En cuanto a la economía, se estipula que el desempeño económico no es prometedor, con una productividad desde 1995 inferior en 15 por ciento a los niveles alcanzados en 1979, un año antes del inicio del conflicto bélico que sufrió El Salvador entre 1980 y 1992 El documento del IDH, que Wiliam Pleitez considera una útil herramienta no sólo para el gobierno y la sociedad civil, servirá para que se conozca la realidad del país en forma más detallada Todo el cúmulo de conceptos, estadísticas e ideas, nos lleva a la conclusión de que, independientemente del partido o coalición que llegue al poder en El Salvador, tendrá enfrente de sí graves y añejos problemas que no se resolverán sin buscar una concertación realista y urgente que conlleve a la conformación de un plan nacional y a un diseño de sociedad armónica, desarrollada y sustentable, que sea capaz de integrarse a la región centroamericana y conectarse ventajosamente al mundo actual

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