Estados Unidos vs. Europa: ¿Marte vs. Venus?

viernes, 21 de febrero de 2003
El escenario internacional pasa hoy por momentos de franca crisis Los ataques del 11 de septiembre de 2001 parecen haber dado inicio a una nueva reconfiguración del orden mundial, cuyo principal promotor es Estados Unidos En la guerra contra el terrorismo ha inscrito ahora la necesidad urgente de desarmar al Irak de Saddam Hussein aunque tenga que utilizarse la fuerza para hacerlo Sin embargo, la única superpotencia del orbe no parece tenerlas todas consigo y sus intenciones se han topado con el claro rechazo de algunos de sus aliados tradicionales en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la institución internacional por excelencia encargada de velar por la paz y la seguridad internacionales Las últimas semanas han visto el enfrentamiento entre atlantistas y europeístas en Europa De un lado, el aliado tradicional de los estadounidenses en el continente europeo, Reino Unido, ha estado acompañado de nuevos partidarios del American way en política internacional como España, Italia, Portugal, Dinamarca, Polonia, Hungría y República Checa En la otra esquina, Francia y Alemania, el eje fundamental de la construcción europea, han manifestado su rechazo al uso de la fuerza como lo quiere Washington y han pedido se dé más tiempo a los inspectores de la ONU antes de avalar el uso de la fuerza contra Irak Para hacer las cosas aún más graves, la opinión pública europea como un todo, incluyendo en forma destacada a la de Reino Unido, España e Italia –países cuyos gobiernos han dado el “sí” a la guerra que promueve Estados Unidos--, se ha mostrado claramente en contra de cualquier tipo de uso de la fuerza en el caso Irak Los europeos rechazan a una potencia imperial que parece querer dejar atrás su aislacionismo tradicional y sus posiciones más ecuánimes para convertirse en un imperio de horca y cuchillo a partir de su fuerza descomunal Estas tensiones han puesto a la alianza trasatlántica en una posición muy complicada y, para algunos, el enfrentamiento entre estadounidenses y europeos no sólo pone en problemas a los países en lo individual y genera titulares que ya rayan en lo absurdo en ambos lados del Atlántico, sino que también coloca en una situación delicada a tres de las instituciones que mayor auge tuvieron tras la Segunda Guerra Mundial En primer lugar, la Unión Europea (UE), la cual se encuentra en un momento de redefinición importante ya que para el próximo año verá su membresía ampliada de 15 a 25 Estados No obstante, el debate entre atlantistas y europeístas en el seno de la construcción europea es ya muy viejo Quizá la novedad está en que hoy se vive el debate, primero, cuando a Estados Unidos le resulta vital tener el apoyo de sus aliados –justo ahora los cuatro Estados más grandes de Europa, es decir Reino Unido, Francia, Alemania y España están en el Consejo de Seguridad—y, segundo, cuando hay diez Estados de Europa central y oriental en los corredores, a punto de entrar –cabe destacar que Bulgaria también tiene un asiento ahora en el Consejo de Seguridad, aunque su entrada se calcula para 2007 Una segunda institución que ha sufrido en carne propia la división trasatlántica ha sido la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) Apenas hace unas semanas las negociaciones en el seno de la alianza estaban pasando por un impasse ya que Francia, Alemania y Bélgica se oponían a cualquier tipo de planeación preventiva para la defensa de Turquía en caso de un ataque iraquí una vez que comenzara la guerra De por sí, la OTAN se había visto cuestionada tras el fin de la Guerra Fría, pues parecía haber perdido su razón de ser como alianza militar, ya que el enemigo literalmente se le colapsó Hoy, la OTAN es una organización muy distinta a la original y en donde los equilibrios se han alterado con al entrada de los países de Europa central y del este, particularmente tras la cumbre de Praga de 2002 La tercera institución cuya legitimidad está en juego mientras estadounidenses y europeos se hacen reclamos, se ponen apodos y dejan en claro que sus cosmovisiones son distintas en lo que tiene que ver con el escenario internacional, es la Organización de las Naciones Unidas Si finalmente no se logra un consenso en el seno del Consejo de Seguridad, y Estados Unidos y sus aliados –sean éstos quienes sean en ese momento—deciden pasar por alto a la ONU y atacar Irak el golpe asestado a la primera institución de la segunda posguerra será sin duda mortal Así las cosas, lo menos importante es saber si los estadounidenses son de Marte (guerreros, masculinos, poderosos) y los europeos son de Venus (pacifistas, femeninos y débiles) como han sido estereotipados en distintos artículos del último año, particularmente el de Robert Kagan, Power and Weakness, sino que lo que está en juego es realmente el verdadero orden internacional de la posguerra fría En ese sentido, no sólo europeos y estadounidenses deben tener clara su posición y qué quieren para este nuevo orden internacional, sino también países como México, quien tendrá que considerar seriamente qué posición estratégica, política y económica desea para sí * Profesor-investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y director de la revista Foreign Affairs en Español

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