La NASA: burocracia en manos de contratistas (Segunda Parte)

sábado, 8 de febrero de 2003
Intereses monopolistas Washington — Según la organización Space Projects, que mantiene en Internet un sitio de “control” de los gastos de la NASA, algunas empresas privadas ofrecieron al gobierno los servicios de lanzamiento por apenas 20 millones de dólares Esta organización señala que la NASA cuenta con un presupuesto prácticamente superior al que tienen juntas todas las agencias espaciales del mundo Así este abultado presupuesto sirve para sostener decenas de empresas contratistas Por ello no sorprende que los negocios de la NASA sean ampliamente bienvenidos por alcaldes y gobernadores Uno de los principales beneficiarios viene siendo el gobernador de Florida, Jeb Bush, el hermano del presidente estadounidense La agencia espacial parece tener debilidad por ese estado, ya que a principios del año pasado decidió mover allí, desde California, su Shuttle Orbital Major Modifications --precisamente el sector encargado del mantenimiento y seguridad de los transbordadores--, despertando grandes agradecimientos públicos del gobernador Bush Para Florida, más allá del desastre del sábado, la llegada de un Bush a la Casa Blanca coincidió con la ampliación de los negocios con la NASA, si se tiene en cuenta que, durante su mandato, el expresidente Bill Clinton recortó los fondos de la agencia espacial siete veces Sin embargo, según Space Projects, el problema no son los fondos sino el “dominio” de “ciertos intereses monopolistas” del sector privado sobre la agencia espacial “La NASA no ha logrado mucho desde caminar en la Luna hace más de tres décadas –dicen los investigadores de la organización--, aunque tiene un presupuesto casi nueve veces mayor que el de Japón” Esto “es entendible –agregan-- porque sus precios son ridículamente elevados en comparación con los del sector privado de Rusia, por ejemplo, que son 25 veces más económicos, como quedó demostrado con el viaje del ‘turista espacial’ Dennis Tito en abril del 2001” De esta afirmación se hizo eco Karl Grossman, de la State University de Nueva York y un experto en el programa del transbordador espacial Grossman dijo a Apro que el papel de las corporaciones dentro de los negocios de la NASA “es enorme” Después de investigar la NASA por más de 20 años “es fácil ver que el problema es menos de fondos que de una administración inteligente” Grossman reveló que “gente del interior de la NASA me confío durante este tiempo que existe una cultura dentro de la agencia que la lleva a comportarse en muchas situaciones como una típica burocracia gubernamental atada a las grandes corporaciones” Los estadounidenses, afirmó, “tienen una imagen de la NASA como boy-scouts y una agencia eficiente, pero esa es su campaña de relaciones públicas, no la realidad” El experto, quien forma parte de la Global Network Against Weapons and Nuclear Power in Space, relató que tuvo la oportunidad de hablar personalmente con Don Nelson, un exdestacado técnico de la NASA que en agosto del año pasado envío una carta al presidente Bush advirtiéndole que “la intervención de la Casa Blanca es necesaria para evitar un nuevo accidente catastrófico en el programa del transbordador espacial” El portavoz presidencial, Ari Fleischer, reconoció la existencia de la carta, y también que Bush nunca llegó a leerla Nelson le dijo a Grossman que “no sólo no fue escuchado, sino que fue reprendido por las autoridades de la NASA” Aun a costa de los accidentes y de los enormes gastos, “quienes desean mantener las cosas como están son los burócratas que quieren seguir atados a sus empleos y las corporaciones que quieren mantener sus ganancias”, dice Grossman “En medio de los grandes gobiernos y las grandes corporaciones, la gente común no puede ir muy lejos”, como le ocurrió a Nelson, opinó

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