La presidencia mexicana del Consejo de Seguridad
México, D F,(apro)- A partir del primero de abril, México asumirá la presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por segunda y última vez durante su mandato como miembro no permanente de dicha instancia, y el escenario para desempeñar dicho mandato se presenta sumamente complejo
En primer lugar, porque en una nueva muestra de falta de institucionalidad y de lealtad al país, Jorge Castañeda Gutman y su coro de secuaces promovieron una campaña de supuesto descrédito en contra de Adolfo Aguilar Zinser, en apoyo a Estados Unidos, que no le agrada la actuación de nuestro representante ante la ONU
Castañeda Gutman cree que todavía sigue siendo el canciller al servicio de los norteamericanos En Chile pidió el voto de condena a Cuba por el tema de los derechos humanos y, en Nueva York, promueve la salida de su antiguo compadre Así como Bush demanda un “cambio de régimen” en Irak, solicita un “cambio de embajador” en la ONU
A Castañeda Gutman cada vez más le corroe la envidia de que su examigo reciba la atención mundial al presidir el Consejo de Seguridad en un momento crucial de la guerra en Irak Filtró a la prensa rumores absurdos de su sustitución por Claude Heller, un diplomático afín a los intereses castañedistas Sin embargo, el presidente Vicente Fox y el canciller Luis Ernesto Derbez sostienen a su embajador, quien ha desempeñado un papel relevante en el seno del Consejo y merece toda su confianza
El Consejo ha iniciado ya los debates públicos sobre el ataque unilateral a Irak, a petición de la Liga Arabe, del Movimiento de Países No Alineados (Noal) y de Siria en particular, quien en este momento representa al mundo musulmán en el Consejo Más de 70 países se inscribieron para el debate y el tono de la mayoría de las intervenciones es extremadamente crítico para la acción de Estados Unidos y el Reino Unido
México también intervino en el foro Aguilar Zinser lamentó el sufrimiento del pueblo iraquí, urgió a la ONU a promover cuanto antes la entrega de ayuda humanitaria de emergencia y defendió la integridad territorial de Irak Lo cual está muy bien Pero no se entiende tal defensa del derecho de los iraquíes si antes no se condena la guerra de agresión, unilateral, de Estados Unidos, que provocó todo lo que el embajador lamentó en su discurso
Así, lo primero que tendrá que enfrentar la presidencia mexicana es la posibilidad de que Siria, después del debate público, introduzca un proyecto de resolución condenatorio de la acción anglo-estadunidense apoyada por España
Evidentemente una resolución de ese tipo sería vetada por los países beligerantes Entonces se plantearía la posibilidad de que los países de la Liga Arabe y los No Alineados convoquen a una sesión extraordinaria de la Asamblea General, a fin de promover una resolución de condena Para lograr convocar la sesión, necesitan el voto de las dos terceras partes de los miembros de Naciones Unidas, es decir, cerca de 130 países
Tan caldeado se encuentra el ambiente, que el secretario general, Kofi Annan, ha pedido que el debate no se concentre en recriminaciones, sino en ver la manera de ayudar a la población iraquí y encontrar un rol para las Naciones Unidas en el futuro
Y es justamente la discusión en torno a ese papel, que presagia ser muy ríspida, lo que seguramente marcará la presidencia mexicana del Consejo de Seguridad
Porque todo parece indicar, según lo publicó The New York Times, que Estados Unidos desea establecer en Irak –en caso de ganar la guerra-- un gobierno de ocupación que estaría encabezado por un militar norteamericano y bajo su mando una administración civil, sin recurrir ni contar con la experiencia de Naciones Unidas Los expertos civiles serían especialistas en el área, todos ellos exdiplomáticos estadunidenses
Ahora bien, el establecimiento de una administración de ocupación por parte de Estados Unidos únicamente contribuiría a exacerbar los ánimos anti-estadunidenses en todos los países árabes, y podría provocar una ola de terrorismo y brotes de luchas guerrilleras
La mejor opción sería el establecimiento de una operación de mantenimiento de la paz en Irak, controlada por la ONU con elementos militares aportados principalmente por países árabes
Existen dos antecedentes que pueden servir de modelo para el envío de cascos azules a Irak: Kosovo y Afganistán En Kosovo, la ONU ejerció un amplio poder para administrar la transición, mientras que en Afganistán tuvo un poder relativo en una zona restringida
Por el nuevo tono prudente de Aguilar Zinser, instruido por Relaciones Exteriores, auguramos una presidencia mexicana del Consejo de Seguridad difícil pero sin mayores sorpresas Y la guerra de Irak no será declarada ilegal en el Consejo