Una extraña conferencia de prensa en la Casa Blanca

viernes, 7 de marzo de 2003
Washington - La noche del 6 de marzo de 2003 fue la primera vez desde los años sesentas, época de la presidencia de John F Kennedy, que a Helen Thomas no le dieron asiento en primera fila ni la primera pregunta en una conferencia de prensa del presidente de Estados Unidos Una extraña sesión de George W Bush con periodistas Hellen es la decana de los reporteros asignados a la Casa Blanca y con toda seguridad la periodista estadunidense más conocida en todo el mundo, algunos la llaman "la primera dama de la prensa" En el preámbulo del involucramiento de Estados Unidos en una nueva guerra con Irak, Helen desde hace varias semanas había estado insistiéndole a Ari Fleischer, vocero de Bush, que el presidente tenia que dar una conferencia para informar a su pueblo sobre sus intenciones de atacar a Irak para eliminar a Saddam Hussein "Esta noche a las ocho", dijo Fleischer el jueves 6 de marzo a los sorprendidos reporteros de la Casa Blanca que asistieron a la conferencia matutina informal que ofrece el vocero casi todos los días para dar una idea sobre los temas importantes del día A poco mas de dos años de haber llegado a la Casa Blanca, la noche del 6 de marzo; en horario estelar para las televisoras estadunidenses, fue la segunda conferencia de prensa formal que dio el presidente Bush En el mismo periodo de tiempo Bill Clinton ya había dado 30 conferencias, 58 George Bush (padre del actual mandatario), 16 Ronald Reagan, 45 Jimmy Carter, Gerald Ford 37, Richard Nixon 16, y 52 Lyndon Johnson Tras formalizar el anuncio de la hora del encuentro de Bush con los periodistas, la oficina de prensa de la Casa Blanca dio de plazo hasta las once de la mañana para que reservaran un asiento los interesados en asistir; los que llamaran después se quedarían parados detrás de sus colegas, sólo si hubiera espacio para colocarlos en el Salón Este de la mansión presidencial "Tienen que estar en la sala de prensa (James Brady) a las 7 de la noche (60 minutos antes que inicie el evento)", advertía la encargada de tomar los datos de los periodistas que llamaron para reservar asiento en la importante sesión con Bush ¡Oh sorpresa!, a las 7 de la noche 94 reporteros estaban ya listos para la conferencia de prensa, los encargados de la logística de la oficina de prensa a cargo de Fleischer; una pareja de jóvenes que andan por ahí en los años veinte, formaron a todos en fila doble afuera de la sala de prensa, en el pasillo que lleva a las escaleras que a su vez llevan al pórtico de la mansión presidencial; por el lado de la Avenida Pennsilvania Hacia un frío increíble, calaba hasta los huesos Pasaron 15 minutos y no pasaba nada; reporteros estadunidenses y unos cuantos extranjeros tiritando de frío se miraban unos a otros sin saber que ocurría "No se desesperen, los vamos a llamar uno a uno, por su nombre o el del medio que representan para que puedan entrar al Salón Este", salió a decir el joven que parecía ser el único que no tenía frío, no llevaba nada encima mas que su traje gris y desabotonado el saco Otros cinco minutos y nada "Que diablos esta pasando aquí!", gritó Helen Thomas claramente molesta y dispuesta a poner en su lugar al joven, total!, sí lo había hecho con presidentes por que no con alguien que podría ser su nieto o bisnieto Sin escucharla el joven empezó a leer los nombres, uno a uno, primero los reporteros estadunidenses "Hellen Thomas", grita el joven Antes ya habían pasado más de veinte de sus colegas A las 7:30: "Proceso y BCC de Londres"; empezó el turno de la prensa extranjera Al llegar al último peldaño de la escalera que va del pasillo de la sala de prensa al pórtico de la mansión estaba una joven, rubia, sin abrigo ¿será la juventud? Había que presentar la identificación para garantizar que de verdad se tratara de las personas que habían sido llamadas por su colega En el Salón Este, perfectamente iluminado, la prensa estadunidense ya estaba sentada en su lugar asignado frente del podium presidencial pero sin una figura tradicional en primer fila, Helen Thomas Ni siquiera se veía porque estaba en la tercera fila Del lado derecho, las sillas doradas de primera fila para los asesores más cercanos de Bush, Fleischer, Condoleezza Rice, Andrew Card y Carl Rove En el costado izquierdo del podium la prensa extranjera, unos 20 periodistas; en primera fila, un reportero ruso, el británico, un mexicano y dos japoneses Puntual, a las ocho de la noche se apareció el presidente, habló siete minutos y después abrió la sesión de preguntas Fleischer se lo había preparado perfectamente bien, veinticinco preguntas, 49 minutos y 10 segundos; Bush tenía la batuta y el nombre de los periodistas que deberían preguntar, sólo estadunidenses, bueno, la excepción fue de la agencia británica Reuters, sentado en primera fila y frente a Bush La primera pregunta fue para representante de Associated Press y siguieron las cadenas de televisión, The New York Times, etcétera; los mas pesados "Fue ofensivo" dijo la señora Thomas al final de la conferencia y claramente molesta porque a ella no la llamó el presidente ¿Fue acaso el final de una tradición de varias décadas?

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