Irak: Recuento de daños

sábado, 12 de abril de 2003
México, D F (apro)- Hace un par de meses escribí en este mismo espacio de Prisma Internacional un artículo titulado "Irak y el Nuevo Orden Mundial" en el que abordé las implicaciones para las Naciones Unidas Entonces, traté de explicar que el gobierno del presidente George W Bush atacaría Irak porque consideraba que era factible derrocar al gobierno de Saddam Hussein, sin mayores costos políticos, a fin de producir un nuevo orden geopolítico en la zona conformado por gobiernos democráticos “afines” a Estados Unidos Los acontecimientos de los últimos días confirman esta interpretación Bush, ha dicho su portavoz, se siente reivindicado Está satisfecho con la reacción del pueblo iraquí (una minoría que derriba estatuas del exdictador con la ayuda de los infantes de marina norteamericanos), aunque en este momento el territorio de Irak se asemeje más al Lejano Oeste, es decir, una tierra sin ley ni orden en la que prevalecen el pillaje y el saqueo, que a un modelo de democracia El derrocamiento del régimen de Hussein nos permite llegar a algunas conclusiones preliminares sobre el impacto del conflicto de Irak en el orden mundial: 1 El ataque a Irak fue una acción ilegal Pese a que los servicios jurídicos del Departamento de Estado y del gobierno inglés trataron de justificar como legal el ataque a Irak con base en las resoluciones 1441 y 687 del Consejo de Seguridad, lo cierto es que el Consejo de Seguridad no sancionó el uso de la fuerza, ni se cumplió ninguna de las premisas de la Carta de Naciones Unidas que sanciona el uso de la fuerza, a saber: la legítima defensa individual o colectiva (art 51 de la Carta) o el uso de la fuerza ante la falta de eficacia de otras medidas y una amenaza a la paz y la seguridad (art 42 de la Carta) 2 La acción armada hasta este momento sigue siendo ilegítima Además de violar la Carta de las Naciones Unidas y ser ilegal, el ataque a Irak es ilegítimo, pues supuestamente se llevó a cabo para acabar con las armas de destrucción masiva (nucleares, químicas, biológicas y sus vectores de lanzamiento) en posesión del régimen iraquí Hasta el día de hoy no se han encontrado dichas armas, lo que comprueba que los inspectores de Naciones Unidas tenían razón No sería extraño que de repente se encontraran restos de algún tipo de armas y seguramente ello despertará sospechas de haber sido “sembradas” Tampoco le otorga legitimidad al ataque la existencia de la “coalición” Todo mundo sabe que en realidad fue un acto dominado por el ejército estadunidense que probó nuevas armas y una nueva estrategia militar basada más en el poderío aéreo y las fuerzas especiales que en las tradicionales fuerzas de tierra La participación de países como las Islas Salomón, Nicaragua y otros son meras comparsas que no le confieren a la coalición ninguna legitimidad Así pues, la acción armada resulta ilegal e ilegítima 3 El conflicto en Irak ha hecho evidente que el derecho internacional humanitario tiene lagunas importantes El ataque de las tropas estadunidenses a la televisión iraquí y al hotel Palestina, que ocasionó la muerte de varios periodistas, evidenció la necesidad de actualizar la legislación en materia de protección de los informadores El alegato de que se había informado a los periodistas que el hotel Palestina se había convertido en blanco militar resulta inaceptable 4 La manipulación de la información a través de los reporteros “incrustados”, la autocensura por razones patrióticas y la censura ejercida por el gobierno estadunidense dañó, no se sabe aún hasta qué extremo, uno de los principios fundamentales de la propia sociedad norteamericana: el de la libertad de expresión 5 Los últimos hechos confirman aparentemente el triunfo del ala dura y más conservadora del gobierno de Bush Colin Powell ha sido de nueva cuenta el perdedor en el debate sobre la integración del gobierno interino en Irak y el papel que la ONU debe jugar Este triunfo de los “halcones” trae consigo malos augurios para el futuro de la ONU y, en general, del multilateralismo Estados Unidos desea imponer en Irak una administración al estilo Mac Arthur como ocurrió en Japón al término de la Segunda Guerra Mundial Además, los conservadores como el subsecretario del Pentágono, Paul Wolfowitz, han iniciado ya la crítica en contra de la experiencia de las Naciones Unidas en el establecimiento de autoridades de transición Un gobierno impuesto por Estados Unidos carecerá de legitimidad a pesar de que el embajador Negroponte haya reivindicado el derecho de Estados Unidos y el Reino Unido a imponerlo, pues, según dijo, sus países pusieron la sangre y los recursos En todo caso, fueron los propios iraquíes quienes pagaron una cuota mayor de sangre y con su petróleo se pagará la reconstrucción Corresponde sólo a los iraquíes decidir su futuro 6 El triunfo de esta visión conservadora implica también la posibilidad de que el gobierno estadunidense se engolosine y quiera continuar con “cambios de régimen” en otros países Los candidatos obvios serán Irán y Corea del Norte –los otros dos países del “eje del mal”- y, quizás, el régimen sirio, que ha sido fuertemente criticado por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld Así mismo, estos conservadores reivindicarán el poder militar (el hard power como gustan calificarlo los analistas estadunidenses) por encima del poder económico y de los valores (el soft power, como lo llama el académico Joseph Nye) En el plano militar no hay más potencia que Estados Unidos y un orden mundial basado tan sólo en el poder militar carecerá de legitimidad en el mediano y largo plazos Al poder militar se le teme, pero no convence Conquista por la fuerza, pero no cautiva la mente y el corazón de los hombres

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