Lagos: entre la derecha y la pared

sábado, 26 de abril de 2003
Santiago de Chile -- Un alud de escándalos judiciales, la desorientación de la alianza de gobierno y la fuerte presión de la derecha económica, política y mediática, tienen al gobierno de Chile y a su presidente, Ricardo Lagos, en ascuas Hacía mucho tiempo que en Chile no se producía una cadena de procesos judiciales que afectaran a un conjunto tan amplio de importantes funcionarios del Estado y de la sociedad Diputados, exministros, dueños de importantes grupos económicos y jefes de servicio, están o han caído presos Esto, unido a una saturación de información sobre estos temas, que lleva meses, han enrarecido el panorama político del último tiempo La situación tiende a crecer y complicarse cual avalancha, a medida que avanzan los distintos juicios Los escándalos El 22 del presente, la jueza Gloria Ana Chevesich, quien instruye el caso conocido como MOP-Gate (sobresueldos a funcionarios a públicos, mediante desvío de recursos a asesorías fantasmas), sometió a proceso a siete personas, entre ellos importantes funcionarios de gobierno Entre estos destacan Carlos Cruz, ministro de Obras Públicas; Gonzalo Castillo, actual jefe de gabinete del subsecretario de Obras Públicas, Juan Carlos Latorre; y Eduardo Bartholin, director nacional de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas (MOP) Junto a estos involucrados se han visto afectadas señeras y poderosas instituciones, como la Universidad de Chile, que ahora está en el ojo del huracán, también por el caso MOP-GATE También el sistema financiero: varios bancos aparecen coludidos en un reciente fraude –con robo de documentos incluido--, que significó al fisco una pérdida de casi 100 millones de dólares Este último ilícito, sin embargo, no ha tenido ni un cuarto de la difusión de los casos que afectan a funcionarios de gobierno, a pesar de la mayor cuantía de dinero involucrado Cogobernar con la derecha Este adverso contexto, sumado a la inoperatividad de la alianza de gobierno (incapaz de sostener un proyecto alternativo al de la derecha neoliberal), y a un impresionante despliegue informativo que opera según intereses bien definidos, han cuestionado la celebrada estabilidad política chilena al grado de que no son pocos los que ponen en duda la continuidad del gobierno Esta difícil situación y la amenaza latente de que la situación judicial alcance al mismo Lagos, citado a declarar como testigo por la jueza Chevesich --por contratos que llevan su firma, realizados cuando era titular del MOP--, han llevado al gabinete a renunciar, en la práctica, a su programa de gobierno y a cogobernar en los hechos con el empresariado y con el principal partido de derecha: la Unión Demócrata Independiente (UDI) Esta, a su vez, ha entregado su respaldo al gobierno y contenido sus críticas al presidente Fruto de esta alianza tácita, es la cesión de la presidencia del Banco Central a Vittorio Corbo, consejero del Grupo Santander y claro partidario de la ortodoxia neoliberal promovida por el gran empresariado, por la banca políticamente por la UDI y por no pocos oficialistas El argumento del Ejecutivo es que se trató de una decisión técnica y que se eligió al hombre más capacitado Pero las concesiones no se han limitado a la entrega del Banco Central También incluyen un consenso sobre una Agenda Pro Crecimiento, diseñada e impulsada por la patronal Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), y adoptada por el gobierno como propia Esta agenda incluye flexibilización laboral, facilidades a la inversión privada en áreas como la salud y la construcción, además de la manutención de un bajo gasto fiscal Afligido por los casos de corrupción y por el daño que esto pudiera causar a su imagen, el gobierno ha liderado una iniciativa llamada Agenda de Modernización del Estado, que prevé fijar límites al gasto electoral y contempla un financiamiento estatal de las campañas Pero de nuevo ha debido ceder, al trocar su iniciativa por una que ha sido calificada por lo bajo como “cosmética” por parlamentarios oficialistas Ello, porque luego de las negociaciones con la UDI, la iniciativa contempla elevados límites a los gastos electorales, e incluye el descuento del pago de impuestos a los aportes de empresas a las campañas políticas, lo que en definitiva, desnaturaliza la idea original de darle más probidad, transparencia e independencia a esta actividad La debilidad del gobierno, sumada a su pacto obligado de gobernabilidad con la derecha, está carcomiendo las lealtades dentro de la Concertación por la Democracia, la alianza oficialista Tanto así, que los presidentes de dos partidos de la Concertación --Guido Guirardi, del Partido por la Democracia (PPD), y Adolfo Zaldivar de la Democracia Cristiana--, declararon que “la Concertación esta muerta” Además, se está produciendo un reacomodo dentro de los partidos de gobierno, que incluyen movimientos que apuntan a la fusión de los grupos de centro izquierda de la alianza: el Socialista, PPD, y el Radical (PR), en la perspectiva de “construir una gran fuerza progresista”, como señaló Guido Guirardi, uno de los impulsores de la idea Otros, sin embargo, como el popular senador Nelson Avila, recientemente desligado de la Concertación, apuestan a construir una nueva fuerza política antineoliberal y de “fuerte base social”, en la perspectiva de generar una alternativa de izquierda para la elección presidencial de diciembre de 2005, que tiene a la derecha y a su candidato Joaquín Lavín muy bien perfilados Pero no todo es negro para el presidente Lagos Una relativa estabilidad económica, en la que el desempleo tiende a caer, y el importante respaldo de la ciudadanía a su gestión parecen mejorar el panorama En efecto, el Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea, Cerc, dio a conocer el 24 del presente la encuesta nacional correspondiente al mes de abril El estudio revela que la aprobación del gobierno de un 50 por ciento Sumado a una aprobación a la labor del presidente de un 80 por ciento, consignada por otra encuesta aparecida recientemente El estudio tiende a dar un respiro a La Moneda

Comentarios