Washington: premios y castigos

sábado, 17 de mayo de 2003
Washington -- Mientras una fuerte lluvia caía afuera, el presidente estadounidense George W Bush y su colega español José María Aznar ingresaron juntos en la noche del miércoles 7 de matyo al Cross Hall de la Casa Blanca, donde los esperaban reporteros y camarógrafos Bush fue elocuente en su mensaje preparado "Es mi honor dar la bienvenida a un importante amigo de Estados Unidos () José María es un hombre de principios y un hombre de coraje Bajo su liderazgo, España ha sido un fuerte socio en la guerra contra el terror y ha estado en la coalición para liberar al pueblo de Irak", dijo Más adelante Bush leyó el pasaje que seguramente más le interesaba a Aznar: Anunció que Estados Unidos acababa de "dar pasos para cortar el financiamiento de la organización Batazuna, por sus lazos con la ETA" El modo entrecortado en que Bush pronunció la palabra "Batazuna" dejó en evidencia que se trataba de un término poco familiar para el presidente estadounidense Pero la medida de incluir a esa organización en la lista de grupos terroristas que elabora Washington fue un sueño hecho realidad para Aznar, quien tiempo atrás “ilegalizó” al partido vasco Al tomar la palabra sobre la alfombra roja de la Casa Blanca, el presidente del gobierno español agradeció especialmente a Bush "Quiero que todos ustedes sepan que el presidente Bush ha cumplido escrupulosamente sus compromisos", dijo Más allá de la trascendencia que le otorgó Aznar, la decisión representó uno más de los tantos gestos con que la administración Bush parece estar recompensando a los países que apoyaron abiertamente la guerra en Irak Las retribuciones van desde la aceleración de acuerdos de libre comercio hasta invitaciones para participar en la reconstrucción de Irak o para integrar alianzas como la OTAN Por el contrario, algunas de las naciones que dieron la espalda a la guerra, como México o Chile, que hasta un tiempo atrás ocupaban lugares más destacados en la agenda de Bush, aparecen ahora relegadas de las prioridades inmediatas de Washington "Están tratando de dar la impresión de que pueden sancionar o premiar países", comentó Robert White, presidente del Centro para Política Internacional, una organización no gubernamental basada en Washington "Cuanto más chica y débil sea la nación, más capacidad tendrá EEUU para castigarla", agregó "La administración Bush realmente intenta recompensar a los países que apoyaron la política de Estados Unidos hacia Irak y castigar a los que no lo hicieron", dijo Charles Kupchan, director para Europa del Consejo en Relaciones Internacionales, otra ONG con sede en Washington "Esto se está manifestando con aliados claves en Europa, pero también de un modo más global a través de temas comerciales" Kupchan, que también es profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Georgetown, evaluó que "esto puede durar un buen tiempo, considerando que la administración Bush ha hecho del 11 de septiembre y de su guerra contra el terror una prioridad única, viendo el mundo en blanco y negro: Estás con nosotros o en contra" El arma del comercio El ejemplo más nítido de esta política de premios y castigos de Estados Unidos está en sus acuerdos comerciales con Chile y Singapur Pese a que su negociación con el país sudamericano terminó antes que con la isla asiática, Washington puso en suspenso la firma de ese pacto después que Santiago se negó a acompañar los planes bélicos en Irak En cambio, Bush rubricó en la primera semana de mayo su tratado con Singapur, un país que respaldó la invasión militar El representante comercial estadounidense, Robert Zoellick, explicó a la prensa que "la gente está decepcionada" con Chile por su oposición a la guerra en el Consejo de Seguridad de la ONU "Esperamos su apoyo en un tiempo en el que sentimos que era muy importante", explicó Zoellick Su adjunto, Peter Allgeier, se justificó de otra forma: "Nosotros simplemente seguimos instrucciones del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional", dijo Aunque Bush prometió el día de la conferencia con Aznar que el acuerdo con Chile avanzaría, la fecha para su ratificación sigue siendo un misterio Senadores demócratas, expertos y empresarios han advertido sobre las consecuencias negativas que puede tener la utilización del comercio en función de objetivos netamente políticos Durante la firma del acuerdo comercial con Singapur, el martes 6 en la Casa Blanca, Bush recordó ante el primer ministro Goh Chok que ese país "trabajó duro" en el Consejo de Seguridad de la ONU para que el año pasado se aprobara la resolución 1441, que preanunció la guerra en Irak "Y ahora –acotó-- Singapur enviará policías y trabajadores de salud para ayudar en la reconstrucción de Irak" Washington también ha encaminado sus negociaciones de libre comercio con cinco países centroamericanos: Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala Mientras que los primeros cuatro formaron parte de la coalición de naciones que apoyaron la guerra contra Irak, el presidente de Guatemala, Alfonso Portillo, dijo haber enviado una carta personal a Bush ubicándose "del lado de Estados Unidos, de la libertad y de la democracia" Portillo y sus cuatro colegas regionales visitaron a Bush el 10 de abril para hacer explícito ese respaldo y dar a la vez un nuevo empujón a las negociaciones comerciales con Washington Después, el gobierno estadounidense remarcó su voluntad de concluir este mismo año esas negociaciones El presidente colombiano, Álvaro Uribe, que también apoyó el ataque a Irak, se reunió con Bush el 30 de abril para pedirle un acuerdo de libre comercio entre sus países En este caso la respuesta de Washington fue más cauta, pero Uribe tuvo receptividad al plantear el reestablecimiento de la interdicción aérea contra el narcotráfico, extendida al comercio ilegal de armas Asimismo, consiguió que Estados Unidos estudie la donación a Colombia de equipamiento militar usado en Irak Zanahorias En rigor, los beneficios concedidos por los estadounidenses a sus aliados de la guerra están lejos de ceñirse a cuestiones comerciales Un ejemplo de esto es la decisión del gobierno de Bush de dividir el Irak post Saddam Hussein en tres regiones: Una administrada por Estados Unidos, otra manejada por Gran Bretaña y otra controlada por Polonia Polonia respaldó diplomática y militarmente a Washington en la guerra Envió unos 200 soldados a la zona de combate Pero la idea de asignarle ahora el manejo de un trozo de Irak pareció descolocar al propio gobierno polaco Su ministro de Defensa, Jerzy Smajdzinski, sugirió públicamente que necesitaría el auxilio alemán para cumplir eficazmente semejante tarea Esto a su vez mereció reparos de Washington Alemania, un país que se opuso a la guerra, no ha sido invitado ahora al reparto y es difícil que participe en una misión en Irak ajena al mando de la ONU o de la OTAN La jugada de incluir a Polonia fue vista como otra expresión de la voluntad de Washington de reforzar lazos con sus recientes aliados bélicos (Bush tiene previsto visitar Polonia en los próximos días para agradecer personalmente el respaldo) y, eventualmente, meter una cuña entre los países europeos Asimismo, el Senado estadounidense votó por unanimidad el jueves 8 la admisión a la OTAN de Bulgaria, Estonia, Latvia, Lituania, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia, países centroeuropeos que respaldaron las acciones de Washington en Irak "Sus actos han probado que son nuestros aliados Y es hora de hacerlos nuestros aliados por medio de un tratado", dijo Bush ese día en la Casa Blanca frente a los cancilleres de esas naciones, e instó a todos los miembros de la organización del atlántico norte a acompañar la resolución Garrote Por el contrario, los países que se opusieron a la guerra parecen correr con otra suerte El principal abanderado de esa oposición, Francia, denunció el jueves 15 ante el gobierno estadounidense lo que definió como una "organizada campaña de desinformación" para desacreditarla internacionalmente con rumores originados en Washington sobre supuestos lazos galos con el régimen de Saddam Hussein Esto se suma a discrepancias avivadas en las últimas semanas entre franceses y estadounidenses por cuestiones comerciales Asimismo, el intento de Cuba de promover una sesión especial de la Asamblea General de la ONU para discutir la guerra en Irak parece haber contribuido al endurecimiento de la política de Washington hacia la isla Al comentar la expulsión de 14 diplomáticos cubanos de Estados Unidos, un funcionario estadounidense dijo al diario The Washington Post que "Cuba fue puesta bajo una visión especial" tras aquel intento frustrado Las relaciones de Bush con el gobierno de Vicente Fox también pasan por un mal momento después de la oposición mexicana a la guerra en Irak "Aparte de cancelar las celebraciones del Cinco de Mayo, lo que puede hacer (la Casa Blanca) es evitar trabajar de modo cercano en el tema migratorio, por ejemplo", dijo White, del Centro para Política Internacional "Pero ese tema es también muy importante para Estados Unidos y no hay gobierno que pueda llevar su política exterior haciendo cosas sólo porque le gustan o le disgustan las naciones" De hecho, el experto definió como "un fenómeno temporal" la política de premios y castigos de Washington "El presidente Bush y sus asesores pueden fijar su atención en un tema particular por un período limitado, pero después algo más vendrá y el gobierno de Estados Unidos ha ejercitado el manejo de crisis Cuando venga otra crisis, necesitaremos la cooperación de México, de Chile y este problema se diluirá", aventuró

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