Cuba: Los "pecados terroristas"

sábado, 24 de mayo de 2003
La Habana -- El gobierno de Estados Unidos volvió a incluir a Cuba en su lista negra de países “auspiciadotes del terrorismo mundial”, junto a Irak, Irán, Corea del Sur, Siria, Sudán y Libia El Departamento de Estado señaló los cinco pecados capitales del terrorismo que, a su decir, comete Cuba: ser santuario de miembros de la organización vasca ETA, refugiar a norteamericanos fugitivos y a un experto en armas de la organización irlandesa IRA, apoyar a los guerrilleros colombianos, y oponerse a la coalición antiterrorista de Washington Tales son las acusaciones contenidas en el informe anual Patrones del Terrorismo Mundial, publicado el pasado 30 de abril En una declaración fechada el 2 de mayo y publicada el día 8 del mismo mes, la cancillería cubana refutó las acusaciones en una larga declaración titulada “Cuba no tiene nada que ocultar, ni nada de que avergonzarse” Pero algunos de los hechos en discusión tienen ya una larga data, y son historias ignoradas por muchas personas en la actualidad Los etarras La acusación de que en Cuba viven miembros de la organización separatista vasca Patria Vasca y Libertad (ETA), no es nueva Ha sido utilizada por Washington de manera recurrente, con el silencio público del gobierno español Pero en el 2003, en medio de proceso de ilegalización en España del partido vasco Batasuna, y la calificación de terroristas a las acciones de ETA por el gobierno de José María Aznar, esa vinculación achacada a Cuba tiene una relevancia singular a los efectos de la opinión pública internacional ¿Cuál es la historia de los etarras en Cuba? A finales de 1983 Francia capturó seis líderes de la ETA nombrados Antonio Múgica Arregui, José María Larrechea, Peio Ansola, Carlos Ibarguren, Chucho Abrisqueta y José María Arrugaeta De mutuo acuerdo con el gobierno socialista de Felipe González, los franceses deportaron a los vascos españoles a Panamá, país que aceptó acogerlos muy temporalmente hasta que se le encontrara un sitio permanente Según informaciones difundidas en Panamá en esa época, cuando los vascos llegaron a ese país el 12 de enero, las autoridades locales lo acogieron en calidad de personas en tránsito y los ubicaron en una playa del litoral Pacífico, a 50 kilómetros al noroeste de la capital, donde permanecieron bajo vigilancia de agentes encubiertos Los etarras advirtieron que no viajarían a ningún país que tuviera tratado de extradición con España, y la búsqueda de un destino para ellos demoró cuatro meses Las negociaciones apuntaron hacia La Habana, y Julio Feo, asesor del presidente Felipe González viajó a Cuaba en abril para proponerles a las autoridades que aceptarán a los etarras Bajo algunas condiciones no reveladas y para dar salida a la situación creada en Panamá, Cuba aceptó Los etarras llegaron a Cuba bajo la mayor discreción el 1 de mayo de 1984 y el gobierno cubano no habló más del tema Se supo después, que Cuba exigió a los etarras el cese de toda actividad de la organización, la imposibilidad de salir de la isla, y su reinserción en la sociedad cubana No se habló más del tema hasta un año después En junio de 1985 la cadena norteamericana ABC dijo que los seis etarras habían participado en el atentado al comandante antisandinista Edén Pastora el 30 de mayo en Costa Rica Un comunicado de la cancillería cubana del 5 de junio de ese año, calificó la información de “siniestra, aunque torpe invención de los servicios de inteligencia norteamericanos” La cancillería aseguró que los etarras “no han salido del territorio cubano en ningún momento” y que “la identidad física de todos los presentes en el lugar donde ocurrió el atentado a Pastora es fácilmente comprobable, con lo que quedaría demostrado que entre ellos no estuvieron, como no podrían estar, las mencionadas personas” (los etarras) Dentro de Cuba un velo de discreción de tendió en torno a los vascos, los que nunca han querido aparecer públicamente Las personas de su entorno se niegan a hablar sobre el tema, y sólo se sabe que actualmente se dedican a actividades comerciales en una compañía importadora En su réplica al informe del Departamento de Estado, la cancillería cubana afirmó el 2 de mayo último, exactamente 16 años después de la llegada de los vascos a La Habana, que “los miembros de la ETA residentes en Cuba nunca han utilizado nuestro territorio para actividades de esa organización contra España ni contra ningún otro país” Añadió que este es un asunto “de índole bilateral, sobre el cual se han mantenido contactos con el gobierno de España El gobierno de Estados Unidos no tiene derecho, ni autoridad, para inmiscuirse en estos temas, que en absoluto lo involucran, ni muchos menos afectan su seguridad nacional, como tampoco afectan la seguridad de ningún otro Estado” Los fugitivos Otro tema recurrente en las acusaciones norteamericanas al cual Cuba nunca ha respondido directamente: Los fugitivos de la justicia estadunidense En su declaración, la cancillería contraatacó diciendo que “ha sido el gobierno de Estados Unidos el que ha recibido a lo largo de todos estos años, precisamente como parte de su política de agresión contra Cuba, a cuanto terrorista o delincuente cubano haya llegado a territorio norteamericano, por la vía que fuere” La acusación norteamericana está dirigida hacia la permanencia en el país de independentistas puertorriqueños, miembros de la organización por los derechos civiles Panteras Negras y, sobre todo, al financista norteamericano Robert Vesco Robert Lee Vesco Sasek, natural de Detroit, Estados Unidos, llegó a Cuba en 1982, donde fue aceptado por motivos humanitarios, según se supo después Tenía entonces 47 años, se dice que padecía de una grave enfermedad y estaba requerido por las autoridades norteamericanas por fraude fiscal El norteamericano Tom, como se le conocía en La Habana, residió en la Marina Hemingway, en el oeste de la ciudad, hasta que a mediados de los años 80 una cadena de televisión norteamericana lo descubrió en el lugar y lo filmó El presidente Fidel Castro, visiblemente molesto, acudió a la televisión nacional a explicar las razones humanitarias por la Vesco estaba en Cuba y negó toda relación oficial con él Nada más se supo públicamente de Vesco, hasta que en 1995 reapareció sentado en el banquillo de los acusados del tribunal provincial de Ciudad de La Habana Vesco fue acusado de estafa por 974 mil dólares a diferentes personas y entidades cubanas y extranjeras en un proyecto de fabricación en Cuba de un novedoso medicamento denominado Viroxan o Trioxidal, conocido por las siglas VX y TX, respectivamente Confabulado con su amante, la cubana Lydia Alfonso Lauger, Vesco hizo contratos, fundó compañías, exigió dinero adelantado a socios extranjeros y comprometió al Estado cubano, sin su autorización, en operaciones de elaboración del medicamento Vesco fue condenado a 13 años de prisión en 1995 a la edad de sesenta años Los guerrilleros Estados Unidos acusa a Cuba de dar protección y apoyo en territorio de la isla a miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las Fuerzas Arameas Revolucionarias de Colombia (FARC), considerados terroristas por Washington En Cuba, Castro ha reconocido públicamente el apoyo a organizaciones políticas y grupos insurrecciónales durante la década de los años 60 y 70 en casi todos los países de América Latina, menos México Pero en los años 90, Castro abandonó su apoyo a esos movimientos bajo la certeza que había pasado el momento de la lucha armada como vía para llegar al poder Esta nueva concepción y otras razones nunca explicadas por ninguna de las dos partes, distanció a los dos más antiguos líderes revolucionarios de América Latina Castro y el colombiano Manuel Marulanda Vélez, conocido por Tiro Fijo, Comandante en Jefe de las FARC En el caso de Colombia, hace años que Cuba se manifestó partidaria de una solución negociada a partir del diálogo político Castro ha sido mediador de dos conflictos de secuestro en ese país y Cuba forma parte del Grupo de Países Facilitadotes del Diálogo entre las FARC y el gobierno de Colombia También integra el Grupo de Países Amigos en las conversaciones de paz entre el gobierno y el ELN, para alas cuales ha servido con anfitrión discreto en su territorio “La transparente postura mantenida y la ayuda del gobierno cubano al proceso de paz en Colombia han sido reconocidas ampliamente, no sólo por las FARC y el ELN, sino también por la ONU y el propio gobierno colombiano, que lo ha declarado públicamente”, dijo la declaración de la cancillería cubana En torno al tema colombiano se mueve la acusación de Washington de albergar en Cuba a un experto en armas del Ejército Republicano Irlandés (IRA) En agosto del 2001, las autoridades colombianas detuvieron en su país a tres irlandeses: Niall Connolly, Martin McCauley y James Monaghan, acusados de ser militantes de IRA que asesoraban en explosivos a las FARC Connoly residió en Cuba desde 1996 al 2001 como representante para América Latina del partido legal irlandés Sinn Fein, el cual, según algunos expertos, es el brazo político del IRA “Queremos dejar muy claro que la presencia del señor Connally en Colombia no tiene ninguna conexión con las actividades oficiales y legales que desarrollaba en La Habana”, dijo la cancillería cubana el 18 de agosto del 2001 Por su parte, el Sinn Fein negó de inmediato que las actividades de los tres irlandeses en Colombia, tuvieran relación con ese partido político legal A fines del 2001, llegó a Cuba el líder del Sinn Fein, Ferry Adams, como parte de una gira latinoamericana, estancia en la que se entrevistó con el presidente Castro No se habló públicamente del arresto de Connoly, a quien se le sigue proceso judicial en Colombia La actuación de Connoly en Cuba “fue siempre de estricto carácter político en el marco de sus relaciones con el Partido Comunista de Cuba y de otros partidos de América Latina”, dijo la cancillería cubana en su declaración del 2 de mayo último Contra la coalición antiterrorista Estados Unidos acusa a Cuba de oponerse a la coalición creada por este país para contraatacar al terrorismo internacional después del 11 de septiembre, debido a las críticas de La Habana a la ofensiva militar de Washington contra Afganistán primero e Irak después Estados Unidos también acusa a Cuba de “desviar” y “obstruir” la investigación norteamericana sobre los ataques terroristas a Washington y Nueva York, así como suministrar información “falsa” e “insignificante” sobre terroristas La Habana no niega que se ha opuesto “firme y decididamente a las guerras contra Afganistán e Irak y la nueva doctrina nazifascista que se intenta imponer en el mundo”, por parte de la administración de George W Bush Pero enumeró una serie de informaciones sobre presuntos terroristas cursadas a Washington, sus propuestas de tratados bilaterales contra el terrorismo hechas a Estados Unidos e ignoradas por este, y la suscripción de una serie de tratados internacionales

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