El Salvador: Los temores de Washington

sábado, 21 de junio de 2003
San Salvador -- La embajadora de Estados Unidos en San Salvador, Rose Likins, declaró reciente y públicamente que su gobierno está “preocupado” por el auge político logrado por el exguerrillero e izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), convertido en primera fuerza electoral y favorito a ganar los comicios presidenciales de marzo de 2004 Likins tiene un rostro y figura maternal y su voz es suave, pero el contenido de su mensaje es claro: No nos gusta el FMLN “Algunos de los señalamientos, acciones y discursos del Frente (FMLN) nos causan preocupación Que pongan a Cuba, China o Vietnam como modelo, o que se hable de echar atrás las privatizaciones”, explicó la embajadora, quien está próxima a abandonar El Salvador por haber concluido su misión diplomática de tres años de duración Luego de las declaraciones de la diplomática, el FMLN se tomó 24 horas para responder En una acción calificada por observadores como “ecuánime” aclaró que con Estados Unidos lo que desea es tener “relaciones amistosas”, no obstante que el 9 de mayo pasado, el Coordinador General del FMLN, Salvador Sánchez Cerén, envió un mensaje público al presidente cubano Fidel Castro para manifestarle su solidaridad y condena por “las agresiones terroristas imperialistas norteamericanas” de que era objeto la isla de Cuba Sánchez Cerén, uno de los líderes considerados de “línea dura” del FMLN, calificó públicamente no sólo de “terrorista e imperialista” al gobierno de George W Bush, sino que llamó “nefasto” a Otto Reich, alto personero de la Casa Blanca y embajador representante de Bush para el hemisferio occidental Además, el líder exguerrillero dijo a Castro que el FMLN ha llamado a la comunidad mundial a crear un Frente Internacional contra el Fascismo, porque también llamó al gobierno estadounidense como “neofascista” Líderes del FMLN, de tendencia moderada, señalaron que tales afirmaciones no eran el pensar de todo el partido izquierdista, que actualmente hoy continúa dividido --aunque no tan marcadamente como en épocas anteriores-- entre “duros” y “moderados”, “comunistas” y “revolucionarios democráticos” Las declaraciones de la embajadora Likins apresuraron un debate interno de la Comisión Política del FMLN, dominada por la tendencia más radical, pero en el que al final, al parecer, prevaleció el realismo político Un comunicado oficial de la máxima dirección del FMLN se expresa que de llegar al gobierno desea tener relaciones de amistad y de cooperación con Estados Unidos “Estamos concientes de que pueden existir (con Estados Unidos) algunas diferencias en temas específicos, pero también consideramos de que existen importantes coincidencias, como es el interés de consolidar la institucionalidad democrática surgida de los Acuerdos de Paz y el interés por combatir con mayor firmeza el crimen organizado, el narcotráfico, el terrorismo y la corrupción en nuestro país”, dice el texto LOS ANTECEDENTES Desde que nació en 1980 y hasta que firmó la paz en 1992, el FMLN ha sostenidos con Estados relaciones de enemigos Cuando en 1970 y en 1972 surgen los primeros grupos armados revolucionarios, las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), sus consignas eran fundamentalmente antiimperialistas, anticapitalistas y antioligárquicas “El alto contenido antiimperialista de la izquierda salvadoreña y centroamericana tiene que ver con la ingerencia en los asuntos internos políticos, sociales y económicos que ha tenido históricamente Estados Unidos en la región”, recuerda el historiador Sergio Bran, quien enfatiza: “Si vemos lo que sucedió durante la guerra civil salvadoreña, en la que murieron 75 mil personas, debemos recordar que Washington durante ese conflicto aportó cada día un millón de dólares durante 12 años en apoyo a los gobernantes de entonces “Esas son deudas Estados Unidos entrenó militarmente a los oficiales que asesinaron a gente como el Arzobispo Oscar Romero y a los seis padres jesuitas Por otra parte, Estados Unidos no ha compensado, no ha reparado moralmente ese costo social de la guerra civil”, agregó el analista Bran El Informe de la Comisión de la Verdad, que investigó graves hechos de violencia política durante la guerra civil salvadoreña, contiene tres hechos simbólicos que afectaron indistintamente a los estadounidenses: El 3 de enero de 1981 fueron asesinados dos asesores en temas agrarios: Mark David Pearlman y Michael Hammer Ambos fueron sorprendidos por sicarios de escuadrones de la muerte de ultraderecha, junto a un alto funcionario gubernamental, Rodolfo Viera, cuando planeaban el impulso de la reforma agraria en El Salvador El 19 de junio de 1985 un comando guerrillero denominado “Mardoqueo Cruz”, del FMLN, realizó un atentado en el que murieron cuatro infantes de la marina de Estados Unidos (asesores), que departían en un bar de la llamada “Zona Rosa” de la capital salvadoreña En la acción murieron otros nueve civiles y uno de los atacantes Finalmente, el 2 de enero de 1991, el FMLN derribó un helicóptero militar de Estados Unidos, en la zona de Morazán, con alta presencia guerrillera De los tres tripulantes, dos sobrevivieron (David H Pickett y Earnest Dawson), pero fueron ajusticiados por los insurgentes Hubo otros asesores militares estadounidenses que murieron en combate, en distintos ataques guerrilleros como los protagonizados contra el cuartel de “El Paraíso”, en la norteña provincia de Chalatenango En el interior de la embajada de Estados Unidos existe una pequeño monumento erigido a la memoria de 27 estadounidenses que murieron durante la guerra civil salvadoreña REFLEXIÓN Y CAMBIO En el FMLN la posible llegada al poder no sólo ha provocado expectativas y alegrías, sino reflexiones que podrían dar lugar a cambios “pragmáticos” Julio Hernández, miembro de la Comisión Política del FMLN y uno de los líderes del sector moderado, explica a Apro el fenómeno y la dinámica interna que vive su partido, que en la actualidad tiene más de 80 mil militantes Durante la guerra la insurgencia 7 mil hombres y mujeres le dieron su apoyo con las armas --Durante un breve espacio de tiempo el FMLN ha cambiado de calificar al gobierno de Bush como “neofascista”, pero en el último comunicado dicen ustedes que quieren tener con él relaciones amistosas ¿Cómo se ha producido ese cambio? --Ha habido mucha reflexión en la Comisión Política, que es un organismo de 18 personas Esa reflexión es acerca de los desafíos que implica asumir la responsabilidad de ser gobierno, entre ellos, por ejemplo, tener una política de relaciones exteriores que sea de beneficio para el país, independientemente de las opiniones o sesgos ideológicos que puedan existir El comunicado último es la definición y la posición más consecuente con el interés de ayudar a nuestra Nación --¿Han tenido encuentros privados con las autoridades estadounidenses para aclarar estos asuntos? --Si, hemos tenido encuentros Antes y durante las negociaciones de los Acuerdos de Paz (1992) hemos tenido conversaciones con el gobierno de Estados Unidos Más recientemente nos reunimos con la embajadora de Estados Unidos, con quien tratamos el tema central de debate y discusión: la posibilidad de que el FMLN llegue al gobierno en 2004 --¿Cree que Washington reaccione con realismo político y acepte un gobierno de izquierda radical en El Salvador? --Buenoeso de radical lo pongo en cuestión Si se examina el tipo de gestión que ha hecho el FMLN a nivel legislativo y municipal, yo no me atrevería a calificarla como radical Por otra parte, si se leen cuidadosamente los programas de gobierno, las plataformas que se han formulado y lo que ahora estamos proponiendo, no creo que sean radicales Pero la propaganda de la derecha tiene un interés de que así se perciba Hemos dicho que nuestro programa está enmarcado dentro del régimen constitucional, eso no es radical Nosotros hemos conocido privadamente las preocupaciones de Washington y las hemos discutido El peor de los mundos sería que no estableciéramos ese diálogo

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