EU: Para evitar migración, "ayudas" para mexicanos pobres

sábado, 12 de julio de 2003
Washington -Para evitar la emigración de campesinos mexicanos a Estados Unidos, el Senado de esa nación aprobó un paquete de ayuda por 100 millones de dólares Con 54 votos en favor y 43 en contra, el Senado norteamericano aprobó dicha iniciativa que forma parte del proyecto de aprobación de las ayudas externas estadounidenses para el año fiscal 2004, que comienza el próximo 1 de octubre El senador demócrata Harry Reid, de Nevada --uno de los principales impulsores de la concesión de estas ayudas-- explicó a sus colegas legisladores que “en los meses recientes nos hemos enfocado intensamente en Irak, Afganistán, Corea del Norte, Irán, Pakistán y varias otras naciones esparcidas alrededor del planeta, pero nuestro vecino cercano y amigo fundamental en el sur, México, a menudo recibe poca atención” Reid señaló a los senadores que estaba hablando de “un país con el que compartimos una frontera de dos mil millas y que tiene un significativo impacto en nuestra seguridad nacional y bienestar económico “Lo que ocurre en México está dentro de los intereses nacionales de Estados Unidos”, dijo Reid en su discurso en el mismo día en que el secretario de Gobernación mexicano, Santiago Creel, presentaba ante los obispos estadounidenses en Washington una postura sobre la reanudación de la agenda migratoria que, al fin y al cabo, se sostenía sobre el mismo argumento: mejorar la seguridad del vecino país del norte Y es que, según el senador por Nevada, “un México fuerte y económicamente sólido tendrá un impacto positivo en Estados Unidos al reducir la presión sobre nuestra sociedad causada por la inmigración ilegal y el flujo mortífero de drogas” Tal es la razón detrás de las ayudas, un concepto que en los años 90 se desarrolló también en Europa, cuando los líderes del viejo continente comenzaron a pensar cómo manejar los flujos migratorios, permitiendo solamente el ingreso de las personas necesarias para mantener sus economías vivas o para ocupar los puestos de trabajo que los nativos ya no querían tomar Reid lo puso en claro: “esta legislación es tanto para prevenir la inmigración ilegal como para ofrecer ayuda a México” Según el senador, “cerca de 40 millones de mexicanos viven en la pobreza, 40 por ciento de la población” total de México Como fruto de eso, agregó, “muchos arriesgan su vida para cruzar ilegalmente nuestra frontera, y ponen presión adicional sobre nuestros agentes fronterizos, que ya están de por sí sobrepasados” Y continuó: “aquellos que logran burlar el control fronterizo y sobrevivir al desierto, llegan aquí con pocos talentos laborales, compiten por puestos de empleo con aquellos que están aquí legalmente y consumen impuestos de nuestros servicios sociales” Para evitar esto, a los ojos de la mayoría del Senado estadounidense, es entonces positivo aprobar créditos para que se reduzca el impulso de la pobreza que lleva a cientos de miles de mexicanos a cruzar desesperadamente la frontera Este mismo concepto también lo expresó Creel ante los obispos, a quienes dijo que, entre otros puntos, una renovada agenda que enfrente la cuestión de los indocumentados debe incluir “el impulso para los programas de desarrollo regional en las zonas de más alta intensidad migratoria en México” El paquete aprobado por el Senado incluye programas para la concesión de microcréditos para pequeñas empresas y proyectos de desarrollo y ayuda directa a los campesinos que se vieron golpeados por la caída de los precios del café Pero los legisladores estadounidenses no pierden de vista su bagaje ideológico cuando conceden estas ayudas “Esta legislación autorizará 100 millones de dólares para programas de tipo ‘libremercadista’ que ayudarán a relanzar la enferma economía mexicana” Los programas, agregó Reid, deberán servir para “apoyar el sistema de propiedad privada mexicano, que tiene gran necesidad de ser reparado” “Este no es un típico paquete de ayudas”, dijo Reid, quien, por otro lado, es un activo defensor de los derechos y del bienestar de los hispanos en Estados Unidos En el caso de México, el legislador dijo que este paquete de asistencia es “un compromiso con los programas de base ‘libremercadista’ que, tenemos la esperanza, empujarán el desarrollo a largo plazo y el crecimiento en el México rural” La legislación --aprobada el jueves 10-- tuvo como patrocinadores, además de Reid, a los senadores Barbara Boxer, Thomas Daschle, Jeff Bingaman y Patrick Leahy, y deberá ser definitivamente aprobada en el marco de la ley sobre el presupuesto de ayudas externas del Departamento de Estado para los años fiscales 2004 y 2005 Todos los votos negativos para la enmienda en favor de las ayudas a México fueron republicanos, incluyendo senadores como el jefe de la mayoría, Bill Frist, Trent Lott y el texano John Cornyn En cambio, los republicanos John McCain y el también texano Key Hutchison, junto a otros seis compañeros de bancada, votaron en favor

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