El Salvador: exmilitares, con miedo a la justicia

lunes, 23 de febrero de 2004
San Salvador -- Exaltos oficiales del ejército salvadoreño --encabezados por el general retirado René Emilio Ponce-- hacen esfuerzos para que, una vez que cambie el gobierno con las elecciones de marzo próximo—se mantenga de manera permanente la Amnistía General de 1993 y que continúe el perdón a miles de delitos de lesa humanidad La Amnistía perdonó graves hechos de violencia política ocurridos durante la guerra civil salvadoreña (1980 a 1992), que tuvo un saldo de 75 mil personas muertas, 8 mil desaparecidas y millares de víctimas, entre lisiados, huérfanos, viudas y padres que quedaron sin sus hijos Los exoficiales, en su mayoría generales y coroneles en condición de retiro, primero crearon a finales del año pasado una fundación que lleva el nombre de Asociación de Veteranos Militares de El Salvador “General Manuel José Arce”, en honor al fundador del ejército Su mesa directiva fue integrada por algunos de los acusados por la Compañía de Jesús de haber sido los autores intelectuales del asesinato de seis sacerdotes jesuitas y dos de sus colaboradoras en 1989, entre ellos el general René Emilio Ponce, quien durante el conflicto armado fue jefe de Estados Mayor Conjunto y ministro de Defensa En las formalidades de la constitución legal de dicha asociación participaron el actual presidente Francisco Flores, así como los expresidentes Alfredo Cristiani --quien implementó la cuestionada amnistía-- y Armando Calderón Sol, los tres líderes honorarios del actual partido de gobierno, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Los tres “reconocieron” la labor del ejército en la defensa de la “libertad” y contra el “comunismo” Luego, a mediados de este mes de febrero los ahora “perseguidos exoficiales” se reunieron con el candidato presidencial de ARENA, Antonio Saca, a quien le dieron muestras de apoyo políticos para vencer al exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en los comicios de marzo, pero al mismo tiempo exigieron que se realicen todas las gestiones para que se preserve la amnistía Dando por hecho que ARENA triunfaría en la contiene electoral, Ponce manifestó: “Un nuevo gobierno de ARENA debe impedir que la izquierda y sus aliados deroguen la Ley General de Amnistía con el propósito de causarnos el mayor daño a los que nos opusimos a sus planes de llegar al poder político por la vía armada” En marzo de 1993 el entonces Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Boutros-Boutros Gali, dio a conocer el llamado Informe de la Comisión de la Verdad, que investigó los más graves crímenes políticos que se cometieron durante la guerra civil salvadoreña Dicho documento --denominado oficialmente como De la locura a la esperanza: la guerra de 12 años en El Salvador-- manifiesta que la Comisión de la Verdad, presidida por el expresidente colombiano Belisario Betancur, había registrado 22 mil denuncias de graves hechos de violencia cometidos entre enero de 1980 y julio de 1991 El 60 por ciento de las denuncias se refieren a ejecuciones extrajudiciales, más del 25 por ciento a desapariciones forzadas y más del 20 por ciento a torturas Además asoció el 85 por ciento de estas denuncias a agentes del Estado, entre militares, paramilitares Otro 10 por ciento fue atribuido a Escuadrones de la Muerte y el cinco por ciento a la guerrilla Existen casos ejemplarizantes, como el asesinato del Arzobispo Oscar Arnulfo Romero (el segundo caso de homicidio político de tan alto jerarca de la iglesia católica después del crimen de Thomas Becket en 1170), masacres campesinas de más de 200 personas y el asesinato colectivo de seis sacerdotes jesuitas Pese a existir evidencias que incriminan a sus responsables, ninguno de ellos han sido juzgados Ponce lamentó que “dentro y fuera del país (El Salvador) somos perseguidos jurídicamente por haber combatido la expansión comunista” El exoficial estaba haciendo alusión al hecho de que la Compañía de Jesús ha querido abrir el juicio del asesinato de los seis jesuitas, encabezados por Ignacio Ellacuría, muertos el 16 de noviembre de 1989 y de cuyo crimen los religiosos acusan a seis altos oficiales (entre ellos a Ponce) y al mismo expresidente Alfredo Cristiani También Ponce recuerda que en Estados Unidos, nación aliada en la guerra contrainsurgente, se han abierto juicios contra exmilitares que residen en algunas de las ciudades norteamericanas Dos exgenerales, un coronel y un excapitán, han sido sometidos a procesos judiciales en Miami, Tennessee y San Francisco, por graves violaciones a los derechos humanos, entre ellos, homicidios y torturas El Comité de Justicia y Responsabilidad, con sede en San Francisco, ha representado a torturados en contra de los exgenerales y ministros de la Defensa, Guillermo García y Eugenio Vides Casanova, en un tribunal de justicia, el cual los condenó a pagar indemnizaciones por 54 millones de dólares En la actualidad están vigentes los procesos civiles en contra del excapitán Álvaro Saravia, uno de los presuntos autores materiales del asesinato del Arzobispo Romero, así como el caso contra el excoronel Nicolás Carranza, acusado por la muerte de varios líderes de la oposición política en la década de 1980 El general Ponce, el último caudillo de la cadena de lo que fue la dictadura militar salvadoreña, manifestó finalmente: “Hay que tomar las acciones legales necesarias para evitar que el comunismo representado en el FMLN llegue al poder” No obstante a las consideraciones del general Ponce y de algunos de los oficiales depurados del ejército después de concluida la guerra civil (fueron 113 los expulsados de las filas castrenses), en el seno de los exoficiales existen diversas posiciones visibles Incluso, un grupo que ha formado el llamado Movimiento de Unidad Nacional (MUN), que encabeza el coronel David Mungía Payés y que se han aliado al FMLN “Tenemos coincidencias con el FMLN Estos últimos 15 años de ARENA en el poder han sido desastrosos para la sociedad y la economía Por otra parte, hemos hecho nuestras propuestas en el tema de Fuerza Armada y Seguridad, y hemos enriquecido esta parte en el programa del FMLN”, afirmó Mungía Payés, quien durante la guerra fue jefe de un Batallón de Reacción Inmediata (fuerzas especiales contrainsurgentes) Consideró que en el bando de Ponce, que se dicen “apolíticos”, en realidad están apoyando a ARENA “Algunos de mis colegas son de pensamiento de derecha, pero honorables Otros están entre los que fueron depurados de las filas y tienen miedo a la derogación de la Amnistía”, agregó “Debo señalar que más allá de las diferencias que existen entre nosotros, lo que no se debe hacer es lo que ellos están haciendo: proselitismo en el seno de los oficiales activos Debemos recordar que la Fuerza Armada es apolítica y no deliberativa” Por otra parte, el coronel retirado José Antonio Almendariz, actual diputado por el conservador Partido de Conciliación Nacional (PCN), estima que muchos de sus compañeros “tienen temor e inconformidad porque si se retira la Amnistía sólo serán sometidos a procesos judiciales los militares y no los exguerrilleros que también son confesos de crímenes” Almendariz está involucrado en la captura y posterior asesinato de la médico española Begoña García Arandigoyen, quien se desempeñaba en un hospital guerrillero El crimen de lesa humanidad --por tratarse de un asesinato a personal médico y porque se comprobó que a Begoña fue capturada viva y posteriormente ejecutada--, ocurrió el 10 de septiembre de 1990 en una región del volcán de Santa Ana, al occidente del país “Yo personalmente he pedido perdón infinidad de veces en público por lo que cometí en mi odio Hoy soy cristiano (evangélico) y se que en vez de humillarme, eso me ha granjeado un mayor perdón de Dios Siento que me he quitado un gran peso de encima porque he pedido perdón, pero también he perdonado a quienes asesinaron de 50 balazos a mi padre de crianza”, apuntó el excoronel “Se que si se reabren heridas puede sobrevenir una nueva guerra, pero sería bueno que de una y de otra parte (ejército y exguerrilla), ayudáramos no sólo pidiendo perdón, sino en, por ejemplo, hacer esfuerzos para localizar a los desaparecidos y que sus familiares tuvieran el consuelo de darles santa sepultura”

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