Clinton por Clinton

martes, 29 de junio de 2004
Washington, (apro) - “Desde 1991 me han estado tildando de mentiroso, pero siempre bajo el sol”, escribió el expresidente Bill Clinton en su autobiografía, titulada “Mi vida” De esta manera trata de resumir sobre los escándalos sexuales que lo han rodeado durante su vida política y que tuvieron su clímax en 1998, cuando salio a la luz pública su relación extramarital con la becaria Mónica Lewinsky “Mi vida”--que en la primera semana vendió más de 3 millones de ejemplares-- es un recuento general de la vida del expresidente, con énfasis en el periodo de ocho años en los que --junto a su esposa Hillary Rodham Clinton y su hija Chelsea-- ocupó la Casa Blanca El morboso interés de los lectores estadunidenses por saber qué escribió Clinton sobre su relación sexual con Lewinsky, no fue recompensado En 57 páginas de las 957 que consta el libro --publicado por la Casa Editorial Alfred A Knopf-- Clinton se refiere en forma esporádica y escueta a sus infidelidades Intenta dejar la imagen de ser humano común y corriente, arrepentido y avergonzado por haberle puesto los cuernos a Hillary, a quien menciona como "un modelo" de ciudadana “Hillary sería la Primera Dama más profesional en la historia de Estados Unidos”, asegura Clinton en el pasaje sobre los días previos a su llegada a la Casa Blanca Por lo que han escrito ambos --Hillary en su libro “Historia viviente” y Clinton en “Mi vida”--, se desprende la gran admiración que mutuamente dicen profesarse “El hombre y presidente más inteligente que he conocido en mi vida", sostiene la exprimera dama en su libro, sin que por ello evite tocar, en una mínima referencia, la infidelidad de su esposo: “Me enmudeció de ira”, escribió al recordar el momento en que se enteró de la relación extramarital de Bill con Lewinsky Por su parte, Bill escribe de Hillary: “Ella tendría libertad para usar su enorme talento como mi socia de tiempo completo en nuestro trabajo (presidencial)" Y sí: le concedió poderes políticos como nunca lo había hecho un presidente estadunidense con su esposa Hillary diseñó un programa nacional de seguro social que, sin embargo, no obtuvo el apoyo del Congreso Desde que en 1992 se declaró candidato a la presidencia de Estados Unidos, los escándalos extramaritales fueron un tenor de la vida política de Clinton Gennifer Flowers, una exbailarina profesional, fue la primera mujer que públicamente declaró haber sido amante del exgobernador del estado de Arkansas Hillary desmintió a Gennifer Y la defensa de la esposa del candidato presidencial –transmitida en el programa 60 Minutos de la cadena de televisión CBS-- fue clave para mantener el sueño político de su marido: ganar la presidencia del país El expresidente narra brevemente lo que él y su esposa vivieron ese día en el programa de televisión: "Ella (Hillary) estaba asustada y tenía toda la razón para estarlo Le acaricié el pelo y le dije que todo estaba bien y que la amaba Después de que terminó el programa volamos a casa para mirar el show junto con Chelsea Cuando éste terminó pregunté a Chelsea que pensaba Ella me dijo que estaba feliz de que fuéramos sus padres” La exprimera dama y ahora senadora federal por el estado de Nueva York, sostiene en su libro que su esposo es “un hombre apuesto, amable y muy inteligente, dedicado a buscar el bienestar de la gente común y corriente, especialmente de los más necesitados y por eso existe una enorme conspiración de la derecha política para destruirlo y desprestigiarlo” Además de Gennifer Flowers, se mencionaron a cuatro mujeres que pudieron sostener relaciones amorosas con Clinton cuando era gobernador Una de ellas, Paula Jones, acusó legalmente al expresidente de "acoso sexual" Pedía 700 mil dólares por compensación de daños Fue por este litigio que se descubrió la relación extramarital de Bill con Lewinsky “Inmoral y loco” “Cuando comenzó 1998 no tenía idea de que sería el año más extraño de mi presidencia, lleno de humillación personal y de desgracia, de lucha política interna y de triunfos en el extranjero, y, contra todas las probabilidades, de una aturdidora demostración de sentido común y decencia fundamental de parte del pueblo estadunidense”, subraya Clinton en la pagina 770 de su libro Mientras los abogados de Clinton luchaban por ganar la demanda interpuesta por Jones, los abogados de ésta sacaron a relucir el nombre de Mónica Lewinsky, quien en el verano de 1995 había trabajado temporalmente en la Casa Blanca y posteriormente de tiempo completo de diciembre de ese año a abril de 1996, cuando fue transferida al Pentágono Clinton cuenta: “Cuando cerré el gobierno a finales de diciembre de 1995 y muy pocas gentes tenían permiso para ir a trabajar a la Casa Blanca (…), tuve un encuentro inapropiado con Mónica Lewinsky y lo volví a tener en otras ocasiones entre noviembre (sic) y abril, cuando ella dejó la Casa Blanca por el Pentágono “En los meses siguientes no la vi, aunque hablábamos ocasionalmente por teléfono En febrero de 1997, Mónica estaba entre los invitados esa noche para presenciar la grabación de mi discurso semanal por radio Después del cual me reuní otra vez con ella a solas por unos 15 minutos Yo mismo me tenía repugnancia por estarlo haciendo “Y en la primavera la volví a ver y le dije que eso estaba mal para mi, para mi familia y para ella No lo podía seguir haciendo () Lo que había hecho con Mónica Lewinsky fue inmoral y loco Estaba profundamente avergonzado y no quería que se conociera” La noticia apareció el 21 de enero de 1998 en una nota de primera plana del diario The Washington Post: el presidente había sostenido una relación extramarital con una becaria de la Casa Blanca Estalló el escándalo El fiscal independiente, Kenneth Starr, ya investigaba posibles presiones de Clinton o sus asesores para que Lewinsky negara su affair con el presidente Es decir, que mintiera, aún bajo juramento de decir la verdad, en el litigio presentado por Jones En su libro, el expresidente confiesa que, como todo marido infiel, quiso ocultarle a su esposa e hija su relación amorosa con Monica Hillary sorprendió nuevamente a Bill Cuenta el expresidente: “En la mañana del 27 de enero, en el programa Today de la cadena NBC, Hillary dijo que no creía que fueran ciertos los cargos que me imputaban y que era una vasta conspiración de la derecha, la cual estaba tratando de destruirme desde mi campaña presidencial de 1992 “Pese a que estaba en lo correcto en cuanto a la naturaleza de nuestra oposición (política), viendo a Hillary defenderme me hizo sentir más avergonzado de lo que estaba () La difícil entrevista a la que se sometió Hillary, mezclada con mi reacción, me hicieron ver la realidad en la que estaba metido: como esposo había hecho algo equivocado y tenia que pedir una disculpa" En febrero las cosas se le complicaron aún más Kathellen Willey, una exempleada de la Casa Blanca, declaró durante el programa “60 minutos” que el presidente la había "manoseado" en una ocasión en que se la encontró en uno de los pasillos de la mansión presidencial La denuncia de Willey resultó ser una invención, pero en el matrimonio presidencial las cosas ya estaban muy caldeadas Escribe Clinton: “La mañana del sábado 15 de agosto, con mi testimonio ante el Gran Jurado y después de una miserable noche de desvelo, desperté a Hillary y le dije la verdad sobre lo que había pasado con Monica Lewinsky Me miró como si le hubiera dado un puñetazo en el hígado, enojada conmigo porque le mentí en enero () Le dije que la amaba y que no la quería herir ni a ella ni a Chelsea, que estaba avergonzado por lo que había hecho y que me repondría en un esfuerzo por evitar el daño a mi familia y a mi presidencia “Chelsea ahora tendría que saber que su padre no sólo había hecho algo terrible, sino también que a ella y a su madre les había mentido Yo tenía miedo de perder no sólo mi matrimonio, sino también el respeto y el amor de mi hija” Los Clinton se sometieron a sesiones con un consejero matrimonial para salvar su relación de esposos Ello no evitó que Hillary castigara, a su modo, a Bill: lo mandó a dormir al sofá Clinton recuerda: “En las largas sesiones con el consejero matrimonial y en nuestras conversaciones sobre la situación, Hillary y yo comenzamos a conocernos otra vez Más allá del trabajo y de las ideas, compartíamos una hija que adoramos Siempre la amé mucho (a Hillary), aunque no siempre como debía Estaba agradecido de que fuera lo suficientemente valiente como para participar en las sesiones del consejero matrimonial, seguíamos siendo los mejores amigos y tenia la esperanza de que eso salvaría nuestro matrimonio “Al mismo tiempo, seguía durmiendo en el sofá que estaba en el cuarto adyacente a nuestra recamara Dormí dos meses o más en ese viejo sofá Leí mucho, reflexioné y trabajé Aunque era muy confortable el sofá, tenía la esperanza de que no fuera para siempre", apunta Clinton A mediados de noviembre de 1998, los abogados de Clinton llegaron a un arreglo económico con los abogados de Paula Jones “Fue un montón de dinero pero ninguna disculpa”, subraya el expresidente, quien luego en la página 845 da el portazo a las historias de sus infidelidades: “El 12 de febrero (de 1999) fracasó la moción del juicio político () Estaba tratando de reinventarme a mi mismo, en un tiempo de reconciliación y renovación para Estados Unidos Hice una pregunta: En su corazón, señor ¿puede usted olvidar y perdonar? Y contesté: creo que cualquier persona que pide perdón y pide que se olviden sus malos actos tiene que estar preparado para dar lo que pide”

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