Los temores del electorado

lunes, 26 de julio de 2004
Washington (apro) - A poco más de tres meses de las elecciones presidenciales del 2 de noviembre en Estados Unidos, el electorado de este país se encuentra en medio de grandes incertidumbres que ninguno de los dos principales candidatos les ha podido despejar ¿Quién garantiza que no volverán a ser victimas de un ataque terrorista como los de Nueva York, Washington y Pensilvania? ¿Cuándo atraparán a Osama Bin-Laden? Y, sobre todo, ¿si hay certeza de que Estados Unidos está libre de una recesión económica? Esta semana en Boston, John Kerry aceptará oficialmente su nominación como candidato presidencial demócrata, durante la convención nacional de su partido, y lo hará justo cuando el presidente George W Bush se ubica detrás de una cortina de sospechas por todo lo que pudo hacer y no hizo su gobierno para prevenir los ataques del martes 11 de septiembre de 2001 Se dice que los estadunidenses votan con el bolsillo Si la economía está bien, prefieren dejar al frente de la Casa Blanca al presidente que esté en ese momento en el poder, que en este caso sería el republicano George W Bush Si económicamente los electores no están satisfechos, optan por un presidente nuevo y se acabó La excepción de esta regla se aplica en "tiempos de guerra" Cuando hay un escenario así, los electores arropan a su presidente, al comandante en jefe de sus Fuerzas Armadas y, lo reeligen Estados Unidos está en un “estado de guerra”, contra el terrorismo internacional, o al menos así lo define el presidente Bush quien, desesperado porque pasa por un pésimo estado de popularidad, mantiene asustados a los estadunidenses con las advertencias de que Osama Bin-Laden y sus secuaces de Al-Qaeda podrían en cualquier momento, de aquí a las elecciones, realizar un ataque terrorista de la misma magnitud de los del 11-S, para influir en el resultado de los comicios de noviembre, como lo hicieron en España, en marzo de este mismo año “No voten por Kerry, porque es el candidato de los terroristas; voten por mí, que soy yo y no Kerry a quien le teme Bin-Laden y Al-Qaeda” Esta es una de las lecturas que se le puede dar al mensaje de Bus y sus advertencias Si las elecciones presidenciales de Estados Unidos se llevaran a cabo en este momento y, con base en los registros de los sondeos, el ganador es Kerry Pero sería una contienda muy cerrada porque a Kerry las encuestas le dan una ventaja electoral sobre Bush de entre 1 y 4 puntos porcentuales Es esta la realidad electoral que hay en Estados Unidos y, por ende, Karl Rove, el asesor y cerebro político de Bush, opta por propagar el miedo al terrorismo como arma política para derrotar a Kerry La guerra contra Irak y el fracaso de Bush para atrapar a Bin-Laden después de invadir y eliminar al régimen Talibán en Afganistán, son el látigo de Kerry para domar a Rove, la fiera política de Bush Al candidato demócrata pareciera que se le están facilitando las Cosas; a Bush le están lloviendo las críticas porque entre las consecuencias de la guerra contra Irak, está la muerte de casi 900 soldados estadunidenses, además que ya está claro que Saddam Hussein ni era aliado de Al-Qaeda ni tenía armas de destrucción masiva Un reporte del Congreso lo confirmó hace unos días y, de inmediato, muchos de los familiares de los más de 130 mil soldados que están en Irak dijeron que votarían por Kerry Ni hablar de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001: las 567 páginas del informe que divulgó la semana pasada la comisión bipartidaria independiente que investigó los atentados, fueron como lápida que cayó sobre la Casa Blanca El gobierno de Bush cometió errores de "imaginación" y no hizo nada para prevenir los ataques aún sabiendo que células de Al-Qaeda, dentro de Estados Unidos, querían atacar usando aviones comerciales como misiles Es probable que más de 90% de los familiares de las más de 3 mil victimas de los atentados voten por Kerry Deberían A Kerry lo que le falta para aprovechar los problemas de Bush es "hablar como si ya se considerara el próximo presidente"; le falta esa seguridad con la que Bill Clinton, un desconocido gobernador sureño, enamoró al electorado estadunidense hace 12 años Bush por su parte tendría que cambiar la actitud de arrogancia e imperialismo con la que adorna sus discursos cada vez que habla de su reelección Para ejemplo, un botón: "Si me reeligen, dentro de cuatro años el mundo estará en un estado de paz y el terrorismo habrá sido derrotado"

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