México-EU: El desencuentro

lunes, 22 de agosto de 2005
México, D F, 22 de agosto (apro)- Es difícil entender cómo en el gobierno del presidente Vicente Fox la relación México-Estados Unidos ha alcanzado el crítico nivel de deterioro en que se encuentra La violencia en la frontera norte de México y las críticas públicas del embajador estadunidense Tony Garza, el cierre durante una semana del consulado en Nuevo Laredo, la declaratoria de emergencia en cuatro condados fronterizos de Nuevo México, y de otros tantos de Arizona, por parte de dos gobernadores demócratas, Bill Richardson y Janett Napolitano, no son sino manifestaciones claras, inequívocas, de una problemática compleja y no resuelta que ha ido escalando las tensiones entre los gobiernos de México y Estados Unidos La falta de interlocución es más que evidente La falta de entendimiento está ahí, como lo están también las percepciones distintas, los desencuentros, los enojos, los llamados a cuentas, las aclaraciones y las respuestas con juegos de palabras que complican las soluciones Pero sobre todo afecta la relación una situación de violencia fuera de control en la frontera --particularmente en Nuevo Laredo--, nunca antes vista en la historia reciente de México Eso es lo primero que hay que reconocer, por ahí hay que comenzar El deterioro de la relación es una realidad, por más que el vocero de la Presidencia, Rubén Aguilar, diga que no hay tensión particular O por más que se quiera presentar la problemática como asuntos del embajador Garza o de dos gobernadores, o como si el embajador de Estados Unidos no tuviera el apoyo del Departamento de Estado y del propio presidente Bush, cosa que a estas alturas habrá quedado suficientemente clara Eso sí, el portavoz Aguilar salió a decir que sí avalaba las declaraciones del subsecretario Gerónimo Gutiérrez por aquello de las diferencias que ha tenido con funcionarios de la Cancillería Desde luego no nos gustan, son inaceptables, las declaraciones del embajador Garza en las que afirmó que "algunos han dicho que ordené el cierre (del consulado en Nuevo Laredo) para castigar el gobierno mexicano por no controlar la violencia en la región En cierto sentido es verdad? Y he sido claro, mi responsabilidad prioritaria como embajador es la protección de los ciudadanos estadunidenses, y no dudaré en tomar acción cuando estén en peligro" Tampoco nos gusta la respuesta pública facilona y de ?botepronto? de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), refiriéndose a las palabras mal empleadas por el embajador Garza rompió reglas básicas de la diplomacia al hacer declaraciones públicas que descalifican a otro gobierno Las quejas y los desacuerdos se tratan en privado y se buscan soluciones conjuntas, a menos que esos caminos no estén funcionando, y que entonces lo que se busque es escalar la confrontación Es difícil saber por qué Tony Garza escogió desde hace meses ventilar las diferencias y los desacuerdos en público, porque en todo caso ese no es el camino de una relación de cooperación respetuosa Sin embargo, hay que reconocer que el gobierno de México ha esquivado críticas en sus respuestas Fox también incrementó la confrontación esta semana cuando acusó a Estados Unidos de no hacer mucho para combatir el narcotráfico Y aunque eso es cierto, lo real es que la violencia desatada de este lado es por un enfrentamiento entre los cárteles de la droga que el gobierno de México no ha podido controlar Es evidente que para México y para Estados Unidos no hay relación más importante que la que tienen con su vecino, así lo han reconocido Fox y Bush El mismo embajador Garza afirmó que "ningún otro país tiene un impacto sobre Estados Unidos como (el que tiene) México" La expansión del perímetro de seguridad nacional de Estados Unidos después del 11-S coloca la relación bilateral en un terreno en que los problemas, sobre todo en la zona fronteriza, pueden fácilmente transformarse en asuntos de seguridad nacional Históricamente para Estados Unidos no hay nada más importante en su relación con México que la estabilidad de su vecino, y en la frontera se están advirtiendo signos de inestabilidad que en la actual coyuntura cobran una importancia capital No hay tema más delicado para ningún país que el control y la seguridad de sus fronteras, lo que es particularmente cierto en el caso de Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 Y la seguridad y el control de las fronteras comienzan por un clima de estabilidad en ambos lados La violencia está ahí Sólo en Nuevo Laredo ha habido más de cien asesinatos por parte del crimen organizado en lo que va del año Los ajustes de cuentas entre cárteles de la droga se han hecho evidentes en varios estados del norte del México (880 en lo que va del año, según El Universal) Preocupa en particular el caso de los estados fronterizos, preocupa a Estados Unidos y, desde luego, también a México En el telón de fondo de todo lo que acontece en la frontera y lo que se refiere al control fronterizo está la migración de indocumentados mexicanos a Estados Unidos, alrededor de 400 mil al año; con un millón 160 mil arrestos en la frontera, según la Patrulla Fronteriza; y con más de 30 mil procesados por tráfico de personas La migración desbordada de México a Estados Unidos ha levantado múltiples presiones sobre el gobierno de Bush en tanto se percibe una falta de control en la frontera Cuestión de ver las declaraciones recientes del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, quien dio la bienvenida a la acción de los grupos de minuteman para contener la migración O cuestión de leer los motivos de las declaraciones de emergencia en Arizona y Nuevo México Lo que hoy hace crisis en la frontera es, en primer lugar, el problema de la violencia desatada por los cárteles de la droga, sin que México logre controlarla ni disminuirla, a pesar del operativo México Seguro Lo que Estados Unidos está demandando a través de las andanadas públicas del embajador Garza --inconvenientes para la indispensable relación de respeto y entendimiento-- son resultados El problema es que no habrá resultados en el corto plazo porque ahí están involucrados muchos temas de seguridad pública no resueltos en México, que van desde la corrupción hasta la falta de acción coordinada entre las diversas policías y agencias de investigación en los tres niveles de gobierno, pasando desde luego por el poder económico del narcotráfico y su capacidad de infiltración en los cuerpos de seguridad, con las reglas de las dos "p": plomo o plata Claro, también hace falta la cooperación de Estados Unidos, pero México tiene que definir como parte de su política interna de seguridad pública, de seguridad nacional, y de su política binacional, cuáles son las acciones puntuales de cooperación con Estados Unidos para controlar la violencia en la frontera Y para hacerlo, requiere establecer un diálogo fructífero basado en la confianza y el respeto mutuos Hoy por hoy, para Estados Unidos el tema de la frontera es fundamental para su política interna y externa, lo es también para la agenda bilateral Mientras para México ?que tiene con Washington acuerdos de cooperación para la seguridad fronteriza-- es prioritario atender el tema de la migración que supondría una reforma de gran envergadura En el fondo ambos temas pueden ser considerados cruciales para ambos países Los problemas en la frontera se atienden, se administran y hay cooperación, pero no se solucionan Desafortunadamente, no se ha sabido encontrar ?por los gobiernos de Bush y Fox-- el equilibrio y la complementariedad de políticas de migración y seguridad para avanzar hacia su solución A ello se ha venido a agregar la violencia vinculada con el narcotráfico en la zona fronteriza, que se ha convertido desde hace meses en preocupación para Estados Unidos, de acuerdo con lo expresado reiterada e insistentemente (bien o mal) por el embajador estadunidense Quien ha insistido ahora en vincular, de hecho en supeditar según sus palabras, la posibilidad de avanzar en la reforma migratoria a la seguridad fronteriza Estados Unidos tampoco ha entendido ni atendido la urgencia de dar solución al tema migratorio, en ausencia de lo cual se robustece el crimen organizado vinculado con los traficantes de personas El deterioro de la relación es por demás delicado si se considera que la frontera se ha convertido en un espacio con un alto nivel de integración, por lo que ahí se concentra toda la problemática de la relación bilateral La frontera extendida se ha convertido en una región con una dinámica binacional particular por un sincretismo cultural creciente y una dinámica demográfica intensa Esa región se ubica cien kilómetros al norte y cien kilómetros al sur de la línea divisoria de más de 3 mil kilómetros Los intercambios fronterizos alcanzan niveles únicos en el mundo: como los 350 millones de cruces anuales, 85% del comercio entre los dos países (unos 300 mil millones de dólares anuales), los múltiples intercambios culturales en una región cada vez más integrada, y los 14 pares de ciudades hermanas a lo largo de la frontera Lo primero que salta a la vista es que la interlocución entre los gobiernos de México y de Estados Unidos enfrenta problemas serios El gobierno de México no ha sido capaz de construir nuevas políticas en materia de migración, narcotráfico o seguridad fronteriza Y si la comunicación se deteriora o se anula, es evidente que sucede lo mismo con la forma de entender problemas verdaderamente críticos para ambos países, lo que se traduce en que los canales diplomáticos y la cooperación bilateral simplemente no funcionen La ausencia de canales de comunicación se manifiesta en que ambos gobiernos ventilan problemas serios, delicados, a través de declaraciones y "críticas" que son recogidas por los medios de comunicación El llamado del Congreso va al centro: reanudar la interlocución Pero eso tiene que ir acompañado de una definición de políticas en materia fronteriza por parte de ambos países como primer paso para fortalecer la cooperación que se da ya en diversos ámbitos de la relación bilateral

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